Santiago de Chile.   Vie 01-03-2024
22:14

Cobresal y Huachipato, los dos polos del fútbol chileno atraídos por la gloria del título

Nortinos y sureños definirán al nuevo campeón este viernes o luego en una final. Se trata de dos proyectos deportivos muy distintos que igualmente transitan por el camino del éxito en el precario panorama del fútbol local. Hay un sinfín de datos que enseñan las particularidades de uno y otro aspirante, y acá se exponen en profundidad.
Photosport
Nicolás Olea07 de diciembre, 2023
Los entendidos en la materia aseguran que los proyectos deportivos de Cobresal y Huachipato son "como agua y aceite". Y es que pese a que ambos equipos tienen orígentes similares en empresas estatales de la industria de la minería (Codelco y CAP), cada uno recorre un camino distinto en el fútbol profesional.

En lo institucional, los albinaranjas son una corporación, que hoy en cabeza un directorio vinculado a la cuprífera y elegido por asamblea; mientras que Huachipato opera como sociedad anónima desligada de la metalúrgica, encabezada por Marcelo Pesce y en la que participan varios inversionistas comos su ex presidente, Victoriano Cerda.

Las diferencias de proyecto entre los dos clubes que llegan al final de la disputa por el título se distancian en materia de gestión deportiva. Huachipato tiene un énfasis exportador y cuenta con una fuerte red de contactos a nivel internacional, liderada por el mismo Pesce. Esto les ha permitido detectar, importar y vender jugadores del exterior como Yeferson Soteldo, Rómulo Otero y Gabriel Torres, por más de siete millones de dólares.

Otras características son la presencia del empresario Fernando Felicevich, que agencia a más de la mitad del plantel acerero y es protagonista en este mercado; y el intercambio comercial con Universidad de Chile, que en 2022 les reportó US$ 1,7 millones por Ignacio Tapia e Israel Poblete. Se suman las anteriores ventas de Jimmy Martínez (hoy de vuelta en la usina) y los préstamos de Torres y Soteldo. Compran barato y venden mejor.

El afán exportador de los siderúrgicos se confirmó en julio pasado, cuando se aprobó la venta de Javier Altamirano a Estudiantes de La Plata, en un monto cercano al millón de dólares. El mediapunta era una de las figuras del elenco de Gustavo Álvarez, y se espera que promueva el fútbol formativo del que provienen Maximiliano Rodríguez y Joaquín Gutiérrez; y que recientemente fue campeón juvenil y jugó la Copa Libertadores de la categoría.

Bastante más modesto es lo de Cobresal, que en su minuto sólo exportó a Poblete al mismo Huachipato y a Juan Carlos Gaete a Colo Colo. El énfasis es distinto y hace una década quedó escrito en la inauguración de un complejo para su cantera en Puente Alto, con el objetivo de que la mitad del plantel fuera "de casa". Hoy forman 300 jugadores de 8 a 19 años, quienes cuentan con movilización y alimentación; y en el primer equipo hay una quincena de representantes, entre los que destacan Néstor Contreras, Marcelo Filla y Christopher Mesías.

En El Salvador aseguran que buena parte de los ingresos por la presente campaña (tres millones de dólares por clasificar a la fase de grupos de la próxima Copa Libertadores y un millón más si son campeones, por el premio de la Conmebol) se destinarán al área formativa, tal como se hizo tras la obtención de su única estrella en 2015. Y no aumentar mucho la inversión en el plantel profesional.

De eso depende la gestión de la dupla dorada en el norte, el técnico Huerta y el gerente Juan Manuel Silva. "Chamaco" conoce a fondo la geografía del fútbol chileno y aparece en acción cuando los jugadores quedan libres, como el caso de Julio Castro, quien se enfrentó con la dirigencia de San Felipe y el domingo fue figura en la victoria sobre la U. O César Munder, que quedó en libertad tras irregulares campañas en Universidad Católica.

Pero no es el único elemento que consideran en Atacama. Por sobre todo, buscan jugadores que mezclen fuerza y potencia, para sacar ventajas en la altura: Guillermo Pacheco, Francisco Alarcón, Cecilio Waterman, Alejandro Camargo, Leonardo Valencia y Sebastián Silva son testimonios exitosos.

De esta manera, la definición del campeonato no sólo enfrentará a los dos que mejor hicieron las cosas en la cancha, sino que también a los dos modelos que hoy mejor rinden en el pálido mapa deportivo nacional.
Nicolás Olea

es colaborador de Deportes El Mercurio, periodista de la Universidad Católica, coberturas en Copas del Mundo, Copas América y otros torneos nacionales e internacionales. Escribió tres libros.

Relacionadas
A fondo con...