Santiago de Chile.   Jue 28-01-2021
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Macarena Cabrillana, una referente del tenis adaptado que le ganó a la vida

En plena pandemia, la santiaguina (12ª del mundo en tenis de silla de ruedas) ganó dos torneos y consiguió una invitación para el Abierto de Australia, logro histórico para el país. Pero antes de conocer y brillar en la disciplina, superó un intento de suicidio que terminó forjando su camino. “La vida decidió darme una segunda oportunidad y lo mínimo que puedo hacer para compensar un poco es hacer lo que estoy haciendo ahora”, asegura.
Foto: Mauricio Palma
Raúl Andrade12 de enero, 2021
Lejos de la cobertura de los éxitos de Christian Garín o de Alexa Guarachi, hay otra tenista chilena que lucha en la arena internacional: Macarena Cabrillana, 12ª del mundo en silla de ruedas, se abre paso a punta de resiliencia y trabajo. En uno de los años más complicados de la humanidad, la Maca conquistó dos torneos y logró el zarpazo que estaba buscando en su carrera: jugar un major.

Los Grand Slams siempre los vi por la tele. Muy pocas personas han podido competir ahí y hasta ahora ninguna chilena había podido. Es un sueño”, reflexiona Cabrillana (28 años), quien se prepara para empezar el periplo por Oceanía que la llevará hasta el Australian Open (14-17 de febrero).

A sabiendas de que los torneos grandes en la modalidad wheelchair solo los disputan ocho jugadoras, la santiaguina solicitó expresamente la invitación después de estudiar la posibilidad.

“La pedí porque sabía que era el Grand Slam donde tenía las mayores posibilidades que me la dieran. Obviamente también por los buenos resultados y el ranking que tengo. Me la jugué. Sabía que Australia no tiene jugadoras cercas del top ten y es el único Grand Slam que no privilegia a locales. En Wimbledon siempre eligen a una inglesa y así en los otros torneos, desmenuza.

Pero antes de rozar el top ten, prepararse en Europa y ganar medallas en los megaeventos sudamericanos, Macarena Cabrillana debió partir desde cero. Rearmarse. Conocerse. Aceptarse de nuevo en una nueva dinámica de vida. La que enfrenta con entereza y de la cual no se arrepiente.


RECOMENZAR


La historia de la mejor tenista chilena en silla de ruedas de todos los tiempos tiene como génesis el 30 de marzo de 1992. Cabrillana se crió en el sector norte de Santiago, principalmente entre Recoleta, Renca y Conchalí. De padres separados, no conoció el tenis hasta el suceso que cambió su destino. Llevaba una vida convencional hasta el 2 de junio de 2008, cuando una depresión, generada por distintos problemas de índole familiar y en el colegio, la impulsó a saltar desde el quinto piso del edificio donde vivía junto a su padre y su madrastra.

Mi accidente dejó de ser un tema para mí, porque ya está superado. Agradezco haber salido con vida, a pesar de que irónicamente mi propósito era otro por las circunstancias que atravesaba en ese momento. La vida decidió darme una segunda oportunidad y lo mínimo que puedo hacer para compensar un poco es hacer lo que estoy haciendo ahora, explica.

A Cabrillana le preocupa el estado de la salud mental en el país. “Me gustaría tratar de traspasar mi experiencia a otros. Creo que es una gran deuda que voy a tener toda mi vida, de poder ayudar al que lo necesite. Hay mucha gente que pasa por depresiones y momentos complicados. En Chile, el tema de la salud mental se esconde mucho, como que no se habla. Está muy mal visto que alguien tenga depresión. Es algo que no logro entender”, agrega.

Después de la caída, estuvo un mes hospitalizada para ser estabilizada. Una paraplejia lumbar L3 la privó de volver a caminar a los 16 años. Era tiempo de recomenzar y la Teletón era el lugar más idóneo. En la rehabilitación le ofrecieron practicar varios deportes, pero ella eligió la rama de tenis con Doris Gildemeister, hermana de Hans. Al poco tiempo mostró aptitudes para la disciplina y en 2010 empezó a ser auspiciada por el Banco de Chile.

Así empezó un camino que la llevó progresivamente a destacar a nivel internacional. Los Parasudamericanos de Santiago 2014 cambiaron la vida de Cabrillana, tras lograr bronce en singles y oro en dobles junto a Francisca Mardones. Y su éxito representando al país no se detuvo, ya que también sumó una plata en individuales en los Parapanamericanos de Lima 2019.

Cabrillana disputando el French Riviera Open, el título más importante de su carrera, obtenido en octubre del año pasado en Francia. En febrero también venció en el Miguel Zúñiga Memorial Open (Argentina). Foto: Instagram

Sobre el megaevento, también cree que fue determinante para impulsar y visibilizar el deporte paralímpico en Chile. “Siento que sin duda se ha avanzado muchísimo desde los Parasudamericanos de 2014. Se marcó un antes y después por los buenos resultados que obtuvimos de manera general. A eso se sumó la nueva conformación del Comité Paralímpico de Chile, el cual ha hecho un gran trabajo desde cero, porque los antecedentes de la antigua federación fueron un desastre. Nunca fue un real aporte, todo lo contrario. Hoy tenemos un gran equipo, muchos deportistas y el Comité ha hecho un gran trabajo, valora.

¿Si falta mayor reconocimiento? No es un tema que me importe mucho, porque no me dedico a esto por el reconocimiento. Obviamente se agradece mucho el cariño y los apoyos. Muchas veces los deportistas paralímpicos conseguimos las mismas cosas o mejores que los convencionales y no tenemos el mismo reconocimiento. Puede ser una de las cosas que necesitamos mejorar como paísMacarena Cabrillanatenista

La líder del tenis nacional en silla de ruedas sostiene que en Lima el resultado fue histórico y tiene que ver con este gran cambio que hubo con respecto al deportista paralímpico. Se le empezó a considerar como uno de alto rendimiento al igual que uno convencional. Ese click se hizo y creo que influyó mucho lo de 2014. Se produjo un cambio a nivel gubernamental, de empresa e incluso en la gente común y corriente. Se dieron cuenta que tenemos las mismas capacidades y que podemos dedicarnos. Que merecemos el mismo apoyo y respaldo que cualquier deportista. Eso ha ido abriendo más puertas y caminos. Falta mucho con respecto a los países europeos, donde los deportes adaptados están a la par de los convencionales, pero se va avanzando”.


EL MEJOR AÑO


Cabrillana vivió el inicio de la pandemia de manera traumática en Estados Unidos, cuando se desató durante la segunda semana de marzo. El coronavirus me pilló en medio de un torneo allá (Georgia Open). En pleno campeonato nos tuvimos que volver porque la situación no daba para más. Todos quedamos en shock y tuvimos que gestionar todo rápido para volver, pasar la cuarentena, etcétera, rememora.

Al retornar, la jugadora reconoce que lo pasó mal. Estuve muy bajoneada, sin ganas de nada, pero luego surgió esta chance de ir a España y me la jugué para ir. Entrené como pude, viajé hacia allá y cuando se pudo jugar, gané un ITF 1 en Francia (French Riviera, octubre), el mejor título que he conseguido hasta ahora. Al final solo puedo agradecer a 2020. No pensaba que con todo lo que empezó a pasar, iba a poder tener el mejor año de mi carrera, resalta.

Los primeros dos meses en Chile fueron difíciles. Estuve encerrada en mi casa sin ninguna motivación porque había muchaincertidumbre. Decía: ¿para qué entreno? Con lo de España volvió mi motivación a full. Me compré unas mancuernas y una bici para mantenermeMacarena Cabrillanatenista

En España estuvo con Ana Salas, exjugadora de WTA. Me gustó mucho la metodología de trabajo y la garra del tenista español. A la vez, nos llevan mucho la delantera en el desarrollo del tenis paralímpico. En años anteriores ya había podido ir, pero máximo por dos semanas. Mi idea en 2020 era irme seis meses y al final estuve cuatro meses entre entrenamiento y competencia. Me motivaron mucho Christian Garín y Alejandro Tabilo, porque empezaron a entrenar. En 2021 quiero ir de nuevo a España.

La tenista cree que su estreno en los majors puede ser el envión para insertarse entre las mejores. Siento que es un logro muy grande, del cual me siento demasiado orgullosa. Me he sacado la mugre en esto. Y el top ten está ahí. Estoy más cerca que nunca. Esta chance de jugar en Australia es una muy buena oportunidad para sumar puntos. Espero estar dentro de las cinco mejores del mundo en un futuro no lejano. Sigo soñando con Roland Garros, Wimbledon y poder hacer grandes cosas.
Raúl Andrade

es reportero de Deportes El Mercurio hace más de cinco años. Especialista en el área polideportiva, ha cubierto grandes eventos de tenis, golf y motor.

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