Santiago de Chile.   Sáb 25-05-2024
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La historia del tirador Diego Parra, el tercer deportista más joven en el olimpismo chileno: “Me imagino en el desfile, lo venía haciendo hace rato”

El joven pistolero de 16 años ganó el preolímpico de Buenos Aires y anotó su nombre en la delegación, rompiendo una marca vigente de exactos cien años. Tiraba a blancos con huaipe en el departamento en pandemia y casi fue portero: “Nunca llegaría al nivel de ahora en el fútbol, así que me decidí por el tiro y no me arrepiento”.
Foto: Archivo
José Contreras20 de abril, 2024
Hace unos pocos días, Diego Parra se incorporó al Tercero Medio de su colegio, el Hispano Americano de Santiago. Tuvo un motivo para ausentarse, uno grande: andaba en Argentina, consiguiendo un histórico cupo olímpico. Cuatro días después de su cumpleaños 16, el joven tirador ganó la prueba de pistola de aire 10 metros del Preolímpico de Buenos Aires y selló su pasaje a París 2024.

Desde Christian Muñoz en Sídney 2000 que no había un tirador de pistola en Juegos Olímpicos (fue 40º en la misma prueba de Parra). Además, será el tercer deportista más joven en la historia del olimpismo chileno: desde el boxeador Carlos Usaveaga en París 1924, que compitió con 16 años y 223 días, que no había alguien más joven que Parra, que tendrá 16 años y 120 días al momento de su debut el 27 de julio y que solo es superado por el atleta Luis Subercaseaux en Atenas 1896 (13 años y 332 días) y por el clavadista Günther Mund en Londres 1948 (13 años y 358 días).

Una faena fantástica la de Parra, que en el camino a París dejó afuera a favoritos como el brasileño Felipe Almeida Wu, plata en Río 2016, oro en los Panamericanos de Toronto 2015 y dos veces campeón de Copas del Mundo, el canadiense Tugrul Ozer, oro en Santiago 2023, y el estadounidense Nickolaus Mowrer, plata en Lima 2019, entre otros.

Parra entró a la final con un tiro de ventaja, aguantó la presión de la final y fue de a poco superando a sus adversarios hasta que el viaje a París quedó a su alcance. “Son 24 tiros y yo sabía perfectamente que había clasificado desde el tiro 18. Ya de tan solo saberlo empecé a sentir así como un poco de ansiedad, un poco de presión, pero nada más que eso”, reconoce.


Nada mal para un joven que hace cinco años partió en el tiro al blanco y que recibió las felicitaciones de su establecimiento y de su curso. “Me decían qué bueno que voy a ir a los Juegos Olímpicos, estaban muy felices por mí. Mis amigos, mis profesores, hasta el director me felicitó”, indica Parra.

¿Y cómo lo hará para recuperar las clases perdidas por París?

“Ya lo he hecho antes, desde 2022 que represento a Chile. Pido un justificativo a la Federación Nacional y se lo entrego al director, lo que me autoriza a viajar. Yo intento dejar lo más posible listo para viajar y dedicarse solo a la competencia”.

El acercamiento de Parra con el tiro comienza en 2019, cuando su padre Juan también tirador de pistola busca volver de su retiro, decidido en 2000. “Fui un día a un campeonato en el polígono de Lo Aguirre, hablé con los dirigentes y les dije que quería volver. Fui con mis hijos, Juan y Diego, y a ellos los hicieron disparar en unas canchas manuales, que son para los principiantes. Diego comenzó a disparar y todos sus tiros iban al centro, nadie lo podía creer. Hizo un puntaje muy alto para un niño de esa edad. ¿Cómo lo explico? Talento, solo eso”, recuerda el progenitor.

“Pude dedicarme al fútbol, me gusta mucho Claudio Bravo, jugaba al arco. Era bueno”, interviene Diego, que reconoce no ser hincha de algún equipo nacional. “Tuve que decidir entre fútbol y tiro y ya estaba llegando a un buen nivel en tiro. Pensé que nunca llegaría al nivel de ahora en el fútbol, así que me decidí por el tiro. Y no me arrepiento”, apunta Parra, que confiesa también su predilección por las matemáticas (“estoy en un electivo de límites y derivados, es difícil, pero lo entiendo”) y que quiere seguir por los números estudiando Ingeniería Comercial en la universidad.

Diego Parra es flanqueado por los finalistas del Panamericano de Buenos Aires, tiradores que lo doblaban en edad y experiencia. Foto: ISSF

“Llevo más de 30 años entrenando gente joven y cuando llegó Diego, al principio, fue como un niño más y seguimos el proceso. Nos fuimos dando cuenta de que había talento, pero quisimos llevarlo de a poco, le dije al papá que había que esperar que madurara un poquito más. Lo bueno es que Diego es talentoso, siempre lo ha demostrado desde que comenzó a disparar normal, sin apoyo”, resalta el entrenador de los juveniles de la federación, Fernando Herrera.

La pandemia puso una pausa forzada al camino de Parra, pero la familia lo pudo resolver con ingenio. “Vivimos en un octavo piso en un departamento, no podíamos salir al aire libre a entrenar, así que habilitamos un espacio, pusimos un blanco y lo rellenamos con huaipe para que los postones no rebotaran”, revela Juan. ¿Y el ruido del pistoletazo? “Subíamos la música bien fuerte”, dice entre risas. En el encierro compitieron virtualmente con tiradores de Argentina y Brasil y Diego los vencía, ante la sorpresa de sus rivales. “Creían que amañábamos los resultados”, apunta el padre.

Tras la pandemia, vino la arremetida de Parra en el circuito nacional. “Empezó a adelantarse a sus pares, a batir récords, y nuestro objetivo fue llegar al nivel de los adultos. El tirador top era Manuel Sánchez, oro en los Sudamericanos de Santiago 2014, y nadie le ganaba. Pero lo empezó a pillar, a pillar y lo pasó. De hecho, para la clasificación a los Panamericanos, Diego deja afuera a Sánchez”, cuenta Herrera.

De vuelta a la normalidad, se configura la rutina diaria de los Parra: “Salgo a las 14:00 horas a la casa, almuerzo y preparo sus cosas de tiro y las mías porque no me quedo sentado, le llevo el almuerzo a Diego en un tupper, a las 15:00 lo paso a buscar y en la camioneta se va cambiando de ropa y comiendo. Como a las 15:30 llegamos a Lo Aguirre y estamos hasta las 17:30 disparando. Y ahí estamos solos los dos o los tres con el hijo mayor. Les pongo música en un parlante porque los torneos son con música y así pasamos la tarde. No importa que estemos solos, estamos en familia”, repasa el padre.

Santiago 2023 fue su primera gran cita. Fue undécimo en las clasificaciones y quedó a tres puntos de llegar a la final. “Las primeras dos series de seis fueron muy bajas para él y cuando remontó en las siguientes no le alcanzó. Cuando vi ese inicio me dije que no llegaría a los 550 puntos y marcó 566. El récord nacional juvenil es 568 y estuvo a dos puntos en un día malo. Ahora, ¿qué le pasó? Lo mandaron a encerrarse a la Villa Panamericana mucho antes de que compitiera cuando debió estar esos días previos con su familia”, comenta Juan.

Tras los Panamericanos, llegó Buenos Aires y la consagración que, pese a todo, lo mantiene con los pies en la tierra. De hecho, Parra confiesa: “Debo admitir que me sentía más presionado en los Panamericanos. Pero siento que esta vez voy a llegar más tranquilo, con esa tranquilidad de que ya gané, no necesito demostrar nada más y simplemente seguir haciendo las cosas bien”.

“Tenemos que modificar el plan de entrenamiento porque surge un evento especial que no teníamos considerado. Tendrá que hacer un mesociclo con semanas de entrenamiento, ordenadas, para llegar a París. ¿Ponerle un objetivo? Va a depender del deportista, en su caso hay que darle tiempo al tiempo, tiene mucho para dar, pero si lo presiono demasiado y pongo una meta muy alta solo porque clasificó lo voy a bloquear. Debo darle la tranquilidad de que participe, haga lo mejor posible y ojalá repita lo de Argentina”, analiza Herrera.

“Me imagino en el desfile, lo venía haciendo hace rato, pero no a esta edad, sino que como a los 20 o 24 años. Me lo imagino como un momento súper especial, todos viéndome. Es un gran orgullo representar a mi país, se siente bien”, cierra el histórico Parra.
José Contreras

es colaborador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad Uniacc con énfasis en el polideportivo, ha cubierto eventos como los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, Juegos Sudamericanos, el MotoGP, el mundial de Rally y certámenes de fútbol, tenis y otras disciplinas.

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