Santiago de Chile.   Sáb 13-08-2022
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Las “Diablas” y la emoción de su primer Mundial: “Han sido muchos años de esfuerzo y sacrificio”

El equipo nacional prepara su debut en la cita en Ámsterdam con toda la fe del mundo. “Queremos ir a competir y no solo a participar”, dice Manuela Urroz. La escuadra nacional es la peor ranqueada entre las 16 selecciones del torneo, pero aspira a romper los pronósticos de la mano de Sergio “Cachito” Vigil.
Foto: Elisa Verdejo
Héctor Opazo M.25 de junio, 2022
Las “Diablas” ya tienen marcado en sus calendarios el 2 de julio, fecha en la que debutan en el Mundial de Hockey Césped, que se realizará en Países Bajos y España. Es la primera experiencia para Chile en la cita planetaria.

El equipo nacional enfrentará en su primer partido a Alemania, en un grupo que también integran Irlanda y las neerlandesas, que serán locales en Ámsterdam.

La palabra más repetida por las jugadoras es ansiedad. Más allá de la oportunidad de competir por primera vez a este nivel, las seleccionadas buscan cumplir un gran papel pesea al pedigrí de sus rivales, todos superiores en el ranking FIH, en el que Chile es 17º.

“Estamos ansiosas y felices por vivir este Mundial. Ha sido un proceso intenso, muy exigente en los últimos meses, incluyendo giras a Buenos Aires. Siento que llegamos súper bien preparadas a este torneo que nos va a exigir el máximo. Va a ser un torneo histórico para el hockey chileno, y para quienes llevamos más tiempo en la selección y hemos intentado clasificar varias veces, tiene un sabor especial”, valora Manuela Urroz, una de las experimentadas del equipo.

“El ánimo está muy alto. Han sido muchos años de esfuerzo, de entrenamientos diarios, de sacrificios. Compartimos con muchas jugadoras que siempre quisieron clasificar a un Mundial y no pudieron, hasta que nos tocó a nosotros cumplir el sueño”, aporta Camila Caram, otra de las históricas del plantel.

A cargo del proceso ha estado Sergio “Cachito” Vigil, de enorme experiencia en las “Leonas” argentinas, con las que consiguió dos medallas olímpicas y un título mundial, pero que aun con toda su trayectoria no puede evitar emocionarse al hablar del camino que llevó a Chile al Mundial.

“Tengo una emoción enorme, porque significa haber perseguido un sueño enorme, haber creído y haber trabajado para lograrlo. Me ha tocado vivir varios mundiales con la selección argentina, pero vivirlo con las ‘Diablas’, un equipo que quiero con todo mi corazón, es una emoción enorme, porque es la primera vez que lo consigue”, admite el entrenador trasandino con la voz quebrada.

Para llegar a la cita, el equipo que clasificó en el pasado verano no tuvo mucho tiempo de preparación, por lo que tendrá tres amistosos en Europa (ante Inglaterra, India y Nueva Zelandia) antes del debut mundialista.

Chile clasificó en enero al Mundial. Las jugadoras tuvieron vacaciones en febrero y desde marzo están entrenando todos los días. Foto: Elisa Verdejo

“Hicimos la mejor preparación posible en Chile y en Argentina, pero vamos a enfrentar a rivales que son de la élite mundial y contra quienes hace mucho tiempo que no nos enfrentamos”, expone Urroz.

“Desde marzo hemos tenido una preparación a full, todos los días de la semana. A uno siempre le hubiera gustado tener más tiempo o trabajar más cosas, pero las tres giras a Buenos Aires y los amistosos previos nos van a servir muchísimo para trabajar diferentes aspectos del juego. Los resultados dan un poco lo mismo”, asegura Caram.

GANARLE A IRLANDA


Si bien el cuerpo técnico no quiere plantear expectativas concretas, ya hay una meta autoimpuesta por las jugadoras: vencer a Irlanda (12º en la clasificación), que en el papel es el rival más accesible del grupo A del torneo.

“El staff aún no nos ha planteado los objetivos, pero sí está claro que queremos ganarle a Irlanda y avanzar a la siguiente ronda. Queremos ir a competir y no solo a participar, buscamos demostrar que somos un equipo competitivo y que podemos sorprender”, confía Urroz.

Concuerda con ella Camila Caram, quien también ve a las insulares como un rival ante el que pueden disputar un duelo más parejo que frente a germanas (5º) y neerlandesas (1º).

"Cachito" Vigil llegó el pasado miércoles a Ámsterdam, mientras que el plantel viajó este jueves al Viejo Continente. Foto: Elisa Verdejo

“No habrá partidos fáciles, el grupo está durísimo. Irlanda es quizás el rival que está más cerca de nosotros, por lo que esperamos sacar esos puntos o lograr un empate. La idea es acercarse a una mejor posición para los cruces de segunda ronda, Para cada partido habrá una estrategia distinta y creemos que podemos competir”, afirma la jugadora.

Más cauteloso es “Cachito” Vigil, aunque también está convencido de que el equipo superará las expectativas del medio y que mejorará su estatus inicial.

“Nos hemos desafiado a ser un equipo de élite desde hace seis años. Hemos trabajado en cada entrenamiento para lograrlo. Primero generamos el ADN mundialista y como consecuencia clasificamos al Mundial. Nuestra expectativa es que podamos tener un juego acorde y dejar nuestro sello. Sabemos que somos el último ranqueado entre los 16, pero queremos terminar en otra posición y no tengo dudas de que lo vamos a lograr”, asegura el entrenador.

“Las ‘Diablas’ van a dejar un sello en este Mundial. Un sello con su espíritu, un sello de su irreverencia para jugar más allá de quién esté al frente, un sello de ser un equipo que va a entregarlo todo y va a presionar todas las jugadas del primer tiempo hasta que termine; un sello de fair play; un sello de disciplina colectiva, de determinación para jugar y de disfrute para conseguir los frutos”, completa “Cachito”.

UN MEJOR FUTURO


El camino de las “Diablas” no se acaba luego de Ámsterdam, sino que el plantel busca que el Mundial sea un trampolín para seguir creciendo y mejorando el nivel hacia el futuro.

“El hockey gana muchísimo cuando se tiene esta posibilidad de jugar un Mundial por primera vez en la historia, gana en entusiasmo, en desarrollo, en la posibilidad de que muchos niños y niñas quieran acercarse al deporte para jugarlo; gana experiencia, porque solo disputando grandes torneos se adquiere experiencia, se aprende y se genera la ambición de luchar por nuevos desafíos. Creo que ambos mundiales, tanto el de mujeres como el de hombres, van a ser una bisagra en el deporte chileno para su desarrollo y masificación”, confía Sergio Vigil.

Las jugadoras también comparten el optimismo de su entrenador respecto de las consecuencias de jugar la cita planetaria.

“Vamos a tener mayor visibilidad, mucha gente ya está pendiente de lo que estamos haciendo. Así, las niñas más chicas pueden ver cómo las ‘Diablas’ llegan a esta cita planetaria, ellas luego quieren llegar ahí, a esta misma posición y crece más el hockey”, evalúa Caram.

“Chile empieza a tener un nombre en la arena internacional y puede recibir más invitaciones para competir contra equipos de élite; pero más importante es crear un hito que les va a abrir las puertas a las próximas generaciones. Esperamos que sea solo el primer paso de las ‘Diablas’ en la élite mundial, que no solo clasifiquemos a un Mundial, sino también a los Juegos Olímpicos, a la ProLeague”, sueña Urroz.
Héctor Opazo M.

es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.

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