Santiago de Chile.   Mié 28-07-2021
13:29

El último testimonio de Juan Pablo Mohr antes de subir el K2: su visión de la muerte y su legado para el montañismo chileno

El montañista chileno lleva ocho días extraviado y sin dar señales de vida en su intento por llegar hasta la cumbre de la segunda montaña más alta del planeta, sin oxígeno complementario y en pleno invierno en Pakistán. En la antesala de la expedición, la más desafiante de su carrera, Mohr ofreció una serie de entrevistas, incluida una en profundidad con “El Mercurio” en octubre pasado. Acá se sintetiza su pensamiento y sus frases más recordadas. “La muerte está en todos lados (…). El miedo existe para superarlo. La vida es una y es corta (…). Tengo tres hijos y a ellos he querido entregarles esta filosofía de vivir al cien por ciento”, declaró. Acá, las definiciones vitales del escalador antes de su desaparición.
Diego Aguirre Diez13 de febrero, 2021
Dos meses antes de partir al Himalaya, a fines de octubre pasado, Juan Pablo Mohr (34 años) habló con “El Mercurio” desde Maitencillo, en donde reside el montañista hoy desaparecido en el macizo K2 de Pakistán junto a otros dos deportistas. Fue el último testimonio del alpinista en Chile.

Sin rastros de Mohr desde hace ocho días —este sábado nuevamente terminó sin novedades en la búsqueda del chileno, el paquistaní Muhammad Ali Sadpara y el islandés John Snorri—, las palabras del deportista en la antesala del viaje a Asia adoptan una dimensión distinta, superior.

Igual que sus frases, su perfil de Instagram también quedó inmortalizado. Sus últimas publicaciones en la red social relatan su llegada a Pakistán, su primer intento de hacer cumbre en el K2, el fallido ascenso luego de la muerte del montañista español Sergi Mingote, el anuncio de volver a intentar la cima en honor a su compañero recién fallecido, la espera en el campamento base aguardando una ventana de buen clima hasta llegar al último mensaje público de Mohr: “Se viene ventana de cumbre. Vamos a empezar a subir…”.

Su GPS, también publicado en las redes sociales para que sus seguidores puedan rastrearlo en tiempo real, aún se puede revisar. La bandera roja que indica su ubicación no se mueve desde el viernes 4 de febrero y el localizador está pausado en plena montaña K2, a las 7:09 horas y a una altitud de 7.276 metros.

Este fue la última publicación de Mohr en sus redes sociales. El chileno anunciaba que empezaría a subir el K2. Nunca más se supo del montañista y otros dos escaladores. Foto: Instagram

APASIONADO POR LA NATURALEZA


“He aprovechado la cuarentena y me estoy haciendo una casa en Laguna, al lado de Maitencillo. Lo primero que hice en el terreno antes de empezar a hacer la casa fue construir un muro de escalada”, relató Mohr, riendo, hace tres meses.

Padre de tres hijos, Mohr acostumbra a referirse a la muerte y a los peligros del montañismo. “Prefiero vivir mi vida haciendo lo que me gusta, obviamente intentando disminuir los riesgos. Tengo una familia, tres hijos, y a ellos he querido entregarles esta filosofía de vivir al cien por ciento, que hagan lo que les gusta. La vida es una y es corta”, reflexionaba el arquitecto.

La voz del escalador se agitó cuando habló del desafío que le esperaba: subir el K2 en pleno invierno y sin oxígeno complementario. “Nadie lo ha hecho, sería el primero”, repitió varias veces durante la entrevista. “Me van a tocar condiciones rudas, pero estoy más motivado que nunca por lograrlo”, añadía.

“JP”, como apodan a Mohr, ya suma cinco “ochomiles”. Y su meta, lo dijo varias veces, era coronar los 14 macizos que superan esa altitud. Esto respondió respecto del temor: “Puede existir el miedo cuando estás ahí, colgado en la montaña, con el riesgo de una caída, o una avalancha. Pero para mí, el miedo existe para superarlo y eso es lo que más me gusta de lo que hago. El día que no tenga miedo de subir la montaña, no voy a ir más”, confesaba Mohr.

Mohr conquistó la cumbre de cinco "ochomil": el Annapurna (8.091 metros de altitud), el Manaslu (8.163), el Dhaulagiri (8.167), el Lhotse (8.516) y el Everest (8.848).

El tema de la muerte también fue abordado en la conversación: la estadística que asomaba en su próximo desafío era aterradora: uno de cuatro montañistas muere en su intento por alcanzar la cumbre del K2. “La muerte está en todos lados. Puedes morir cruzando la calle o en la montaña. La mayoría de los accidentes que ocurren en el Himalaya son por errores humanos. Hay personas que ni siquiera saben hacer un rescate y suben el Everest. O que contratan un par de sherpas y listo. Debiese regularse quiénes pueden subir ese tipo de montañas”, cuestionó el osornino.

Una de las críticas instaladas en el mundo del montañismo es el exceso de egocentrismo y la competencia en la conquista de cumbres. Mohr enseñó su visión: “Hay veces en que sí hay mucha competencia y egos, pero no es la esencia de este deporte. Esto es una competencia con uno mismo, y no con los demás. Pones a prueba tu cuerpo, pero sobre todo tu mente”, dijo.

En ese cintexto nombró a su fundación, “Deporte Libre”, que creó junto a unos amigos en 2014, y que busca crear espacios de inclusión para la actividad física ligada a la escalada. También destaca el último proyecto que levantó y quedó en pausa por su viaje al K2: subir las 16 cumbres más altas de Chile y construir refugios en cada uno de esos cerros.

“Estos proyectos los tengo desde mucho antes de empezar a subir ochomiles. Lo que más me motiva es poder traspasar todo mi conocimiento a la comunidad. Mi idea no es llenarme de ego, ni de récords, ni logros. Quiero dejar un legado y una huella en Chile. Que las nuevas generaciones se motiven con este deporte, y que en el futuro los mejores escaladores del mundo sean de este país”, declaró.

Esta es una de las últimas fotos de Mohr, en el campamento base del K2. Este sábado un avión de rescate sobrevoló la zona pero no pudo encontrar rastros de los montañistas desaparecidos. Este domingo continuará la búsqueda. Foto: CMPC


Tengo una fundación, que se llama Deporte Libre, que se preocupa de demostrar que no somos una disciplina de élite y que todos pueden practicarlo. Hacemos constantemente cursos de iniciación en sectores más vulnerables. Hay que acercar la montaña a la ciudad Juan Pablo Mohr Montañista chileno desaparecido en Pakistán


“EN EL HIMALAYA ES DONDE ME GUSTA ESTAR”


Juan Pablo Mohr tenía pensado sumar tres “ochomiles” a su historial durante 2020: el Makalu (8.463), el Kanchenjunga (8.586) y el K2 (8.611). La pandemia postergó sus planes.

Poco antes de Navidad, y luego de casi un año de espera, el 21 de diciembre pudo subirse a un avión y viajar a Asia. “Al fin volví al Himalaya”, escribió en sus redes sociales Mohr, acompañando una imagen junto a Sergi Mingote y otros dos montañistas en el aeropuerto de Skardu, en Pakistán. El español moriría unas semanas después, luego de sufrir una caída cuando intentaba llegar a la cumbre del K2 junto a Mohr.

“¿Cuáles son mis planes ahora? Ha sido todo súper difícil. En un principio solo quería irme con él (Mingote), la verdad. Analizándolo bien, creo que a él lo que más le hubiera gustado es que siguiéramos, hacer el intento a cumbre que estábamos planeando juntos. Ahora tenemos con nosotros un nuevo ángel de la guarda que nos va a acompañar en la montaña”, decía Mohr desde el campamento base del K2 al sitio especializado Desnivel, después de la muerte de Mingote.

A ese medio español, solo ocho días antes de empezar un nuevo ascenso a la cumbre pakistaní, Mohr relató sus sensaciones, quizás la última que quede de registro en la carrera del chileno. “El K2 en invierno es súper frío. El viento es un factor muy importante y que puede perjudicar el ascenso. Es algo súper duro y totalmente nuevo para mí. Hemos pasado frío, pero siempre alegre al máximo y disfrutando el día a día. El Himalaya es donde me gusta estar”, cerró.


Hay poca cultura de montañismo en Chile. Hay mucho que trabajar en ese sentido. Las personas suben cerros y montañas sin la preparación necesaria. Sin un kit de emergencia, o un GPS. Cosas mínimas, pero que han terminado en accidentes mortales. Las autoridades también tienen responsabilidad. Somos un país de cerros, y debiésemos tener los mejores montañistas del mundo y ciudadanos que conozcan los cuidados que hay que tener. Por eso decidí empezar con un proyecto que fomente esa cultura Juan Pablo MohrMontañista chileno desaparecido en Pakistán




Diego Aguirre Diez

es periodista de Deportes El Mercurio desde 2016, especialista en el área polideportiva, cubriendo tenis, golf, rugby, atletismo, básquetbol, entre otras disciplinas.

Relacionadas
A fondo con...