Irán regala orgullo y empuje en EE.UU.
El conjunto persa se sobrepuso a una antesala marcada por el conflicto bélico y protagonizó un vibrante empate ante Nueva Zelanda después de estar dos veces abajo en el marcador.
Foto: EFE
Equipo Deportes15 de junio, 2026
La película en que se había convertido la participación de Irán en la Copa del Mundo tenía que llegar a Los Angeles para su clímax: la selección persa ingresó a Estados Unidos un día antes de su debut y ya instalada en su hotel se enteró del fin del conflicto bélico que marcó los meses previos, un período en el que hasta se puso en duda su participación en el torneo y la hizo cambiar su sede de entrenamientos a Tijuana (México).
Hubo abucheos al himno iraní de parte de los hinchas locales en el estadio angelino, pero también presencia de miles de aficionados del elenco persa, que recordaron a las víctimas de los bombardeos estadounidenses y también protestaron contra el gobierno del país asiático.
El tenso ambiente, eso sí, se acabó con el pitazo inicial. En la cancha la historia la escriben solo los futbolistas y ahí tanto Irán como Nueva Zelanda dejaron la mejor imagen posible.
En un día en el que tuvieron acción la España campeona de Europa, el Uruguay de Bielsa y la Bélgica llena de figuras en el Viejo Continente, el partido más entretenido del día fue el de asiáticos contra oceánicos, que fueron para adelante sin miedo. A veces con ripios técnicos, pero siempre con entusiasmo.
Dos veces se adelantó Nueva Zelanda en el marcador, con anotaciones del hábil Elijah Just, y en ambas ocasiones se repuso Irán. Clave fue el lateral derecho Ramin Rezaeian, cuya vocación ofensiva le permitió anotar definiendo con tres dedos en el área, y luego enviar un preciso centro para el implacable cabezazo de Mohammad Mohebbi.
Mehdi Taremi, el delantero estrella de los iraníes, tuvo generosidad para retroceder y ayudar a crear jugadas de peligro, en un rol similar al que trataba de cumplir Chris Wood en los “All Whites”. Hubo llegadas de lado y lado, aunque en muchos finiquitos se notaban las precariedades de ambos equipos.
Al final, el empate dejó abierto el grupo G, con Irán y Nueva Zelanda dispuestos a seguir luchando pese a no ser candidatos.







