Santiago de Chile.   Lun 19-01-2026
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Senegal bota a Marruecos y se titula de monarca africano en un polémico partido

Los “Leones de Teranga” se habían retirado del partido, molestos por el cobro de un penal en los descuentos, pero Brahim Díaz erró el remate y el forastero ganó con un tanto en la prórroga. Emotivo final.
Foto: France Presse
Héctor Opazo M.18 de enero, 2026
Llueve en Rabat. El agua no para de caer en el estadio Príncipe Moulay Abdellah, pero también resbala por las caras de los 60 mil fanáticos marroquíes que ven caer a su selección, a los “Leones del Atlas”, en la final de la Copa Africana de Naciones ante Senegal.

Los jugadores magrebíes están tumbados por la pena en el húmedo césped, mientras los senegaleses corren de un lado a otro, sin saber qué hacer con tanta alegría, con tanta felicidad...


Con Sadio Mané como estandarte y Papa Gueye como figura de la noche, Senegal ganó por la cuenta mínima y alza, por segunda vez en su historia, el título del certamen de selecciones más importante de África.

Sin embargo, el partido se recordará por años más que por el resultado, la vuelta olímpica y el llanto de unos y otros, por el escándalo que se vivió en los descuentos del segundo tiempo regular, luego de que el juez congoleño Jean-Jacques Ndala Ngambo, advertido por el VAR, cobrara un penal sobre Brahim Díaz por un pequeño agarrón de El Hadji Diouf.

Marruecos lleva más de 50 años esperando este trofeo. Lo tuvieron todo en sus manos, pero respondimos a nuestra manera, y celebramosEdouard Mendyarquero de Senegal

Y como minutos antes había invalidado un gol de los “Leones de Teranga” por otro foulcito, ardió Troya.

Los senegaleses se cansaron de reclamarle al réferi, que mantuvo firme su decisión. Enfurecido, el plantel abandonó la cancha e, incluso, varios futbolistas se marcharon a camarines, indignados por lo que se consideraba una injusticia, mientras los mismos futbolistas marroquíes intentaban convencer a sus homólogos de que se quedaran en la cancha.

Pasaron 20 minutos y volvieron. Amenazados por sanciones gravísimas y hasta con el temor de no poder disputar el Mundial 2026, los senegaleses regresaron al campo, Edouard Mendy se puso entre los tubos... y contuvo el ridículo penal que pateó Díaz, que intentó picar el balón y solo consiguió darle un pase a las manos del golero.

La insólita ejecución de Brahim Díaz del penal que pudo darle el título a Marruecos. Senegal estuvo a punto de retirarse del partido. Foto: France Presse.

El empate, incluso, era poco premio para Senegal, que se creó las mejores ocasiones durante los 90 minutos y que no ganó en el tiempo regular solo por tres intervenciones perfectas de Bono, mientras que los anfitriones solo tuvieron una ocasión clara, un remate de Ayoub El Kaabi, que desvió en una inmejorable posición.

Y, claro, el penal que Brahim Díaz erró.

Con el público en shock y los propios marroquíes golpeados por la insólita resolución, llegó el puñetazo de Pape Gueye (94’), que lanzó un remate imposible para Bono y rompió la paridad.

Fueron los mejores momentos del partido. Marruecos se volcó en pos del empate (Nayef Aguerd estrelló un testazo en el horizontal) y Senegal tuvo espacios para el contraataque (Cherif Ndiaye erró sin portero), en un cierre que nunca permitió bajar las pulsaciones.

Y con un justo campeón.

Héctor Opazo M.

es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.

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