Santiago de Chile.   Dom 03-03-2024
8:40

Francisco “Paqui” Meneghini, DT de Everton: “El próximo seleccionador debe estar empoderado, tener una estructura que lo apoye y ser capaz de influir en el entorno”

Tras cumplir cinco años como entrenador de Primera, “Paqui” repasa su camino: el desafío de desprenderse de la visión de Bielsa. “Me sentí huérfano al principio”, revela. Escudriñador permanente del proceso de entrenamiento y de la complejidad del juego. “Muchas veces el entrenador propone la solución antes del problema y el jugador termina ejecutando sin saber el por qué”, advierte. Dice que la selección necesita un entrenador que desarrolle el talento que existe. “Pero no lo puede hacer solo, necesita una estructura, una liga y un calendario que le entreguen soporte”. Habla de los equipos de autor, de la relevancia de estrategas disruptivos en el medio local y de los mejores jugadores del torneo 2023: Piñero, Altamirano, Loyola y Palacios.
Foto: El Mercurio.
Claudio Herrera de la Fuente10 de diciembre, 2023
Después de un lustro dedicado al oficio de entrenador y terminando una campaña con Everton clasificado a copas internacionales, Francisco Meneghini (35 años) mira en retrospectiva. Cuando lanzó su carrera, su amigo Eduardo Berizzo le dejó un mensaje: “Bienvenido al club de los que envejecen rápido”, le advirtió. “Es desgastante, mi mamá me lo dice siempre, mi señora lo ve a diario, es cuestión de ver una foto de cuando empecé y otra de ahora; es un trabajo que demanda energía, estrés, tensión, incertidumbre, muchas soluciones, poco margen para desconectar, es una vorágine de adrenalina, y eso obviamente repercute en la salud, pero uno va aprendiendo a cuidarse”, dice “Paqui” antes de disputar el último partido del año para los viñamarinos.

“Hay ciertas cosas que uno como ayudante imagina, pero otras que solo puedes sentir estando en el puesto. Siempre tuve mi perfil claro como entrenador en el sentido que el protagonismo era de los jugadores, y esa mirada la he dio profundizando, lo mismo que las relaciones humanas, que es un tema inagotable y tiene un impacto muy grande en el día a día del equipo”.

-Los técnicos viejos siempre repiten que es basal no mentirle al jugador, ¿qué más?

“Eso para mí es un pilar, no solamente con los jugadores, también con los compañeros de cuerpo técnico, dirigentes, porque no decir la verdad cuando se dan cuenta pierdes la credibilidad y ahí se hace imposible liderar. Después nos basamos, además de la honestidad, en el respeto y trabajo, la cultura del trabajo debe ser el eje, el espíritu de dar todo el tiempo un poco más”.


-¿El futbolista qué entiende por trabajar bien, sesiones demandantes en lo físico, desde lo cognitivo?

“Depende del plantel y de cómo lo plantea uno. El entrenamiento debe demandar esfuerzo, que puede ser físico, que es el más palpable, decir ‘estoy cansado y debo seguir’, eso debe estar en algunas sesiones, pero en otras la demanda es más cognitiva o táctica, eso implica estar concentrado e interpretando. También hay una demanda emocional que hemos estado explorando, porque en el entrenamiento el componente emocional es más plano en relación al partido, donde el jugador tiene presión, pero eso no se puede replicar, es imposible, pero sí hay variables que pueden incidir en el estado emocional de los jugadores durante una práctica para ver cómo reaccionan”.

-¿Por ejemplo?

“Durante una práctica en una rueda de pases si uno falla, se corrige y no pasa nada, pero en el partido real fallas un pase y eso puede generar un contraataque y la gente te reprocha. Lo que nosotros hacemos, no siempre, en algunos entrenamientos es si el jugador falla hay una consecuencia y no solo para el futbolista, también para su equipo, por ejemplo si hay una pérdida de pase todo el equipo corre hacia una estaca, eso es una presión, genera fastidio, se simulan cambios emocionales que se pueden vivir durante un partido, ahí vez quién se fastidia más rápido, quien se rebela ante eso y quién se sumerge en ese estado”.

-Usted siempre recalca que el juego es de los futbolistas y trata de restarse protagonismo, pero la tendencia en todos lados va por el lado contrario, técnicos que están convencidos que ganan partido, ¿cómo llegó a esa postura?

“Por reflexiones que uno va haciendo del juego, conversando con otros entrenadores Desde que dejé de trabajar con Bielsa, él me marcó el camino, yo veía todo el fútbol a través de su manera, pero cuando fui a trabajar a las divisiones inferiores de la U me sentí huérfano, estaba solo, tuve que empezar a conocer mis propias reflexiones, ideas, mi sensibilidad, me empecé a encontrar con mi manera de ser y mi forma de ver el juego. El hecho de entender que el proceso lo hace el jugador, es verdad que el entrenador interviene y mucho, pero interviene sobre lo que tiene el jugador. Un ejemplo que ponía Juanma Lillo, repetía 'el que dice que formó a Messi, ya que estaba ahí por qué no formó 20 o 30 Messi y solo sacó uno solo'… Eso es reconocer que cada tipo tiene un potencial, las personas que lo rodean pueden ayudarlo a que lo descubra o no, pero no le pueden dar nada que no tenga”.

"Paqui" llegó en el staff de Bielsa a Chile y luego emprendió camino propio. "El primer cambio fue romper esa visión de ver el momento defensivo a partir de los duelos individuales, empecé a entender la zona, que se podían defender los espacios y no solo los jugadores", detalla. Foto: El Mercurio.
-La mayoría de los entrenadores que trabajan con Bielsa siguen su credo de forma férrea, pero sus equipos juegan a otra cosa, ¿cómo fue ese proceso de desconexión?

“Llegué a la U y miraba todo con la visión de Bielsa pero iban pasando situaciones de juego que me hacían pensar, Bielsa ya no estaba en la oficina y lo tenía que pensar yo, reconocer ideas propias. Viendo a otros entrenadores, cosas que me gustaban también, y empecé a desarrollar no sé si una manera propia de entrenar, pero sí de ver el juego. El primer cambio fue romper esa visión de ver el momento defensivo a partir de los duelos individuales, empecé a entender la zona, que se podían defender los espacios y no solo los jugadores, esos te daba la posibilidad de defender colectiva y agresivamente al mismo tiempo, con sus debilidades como todo sistema, porque en el momento que decido hacer una cosa renuncio a otra. Me identificó eso, empecé a probar, me equivoqué, pero es un proceso. Mucho de apuntar cosas, ver, replantear, conversar, preguntar a otros técnicos. Después cuando vuelvo a la selección con Sampaoli y Beccacece, éramos muchos entrenadores: estaba Jorge Desio, que era el PF pero también es DT y tiene ideas interesantes, Matías Manna, el ‘Flaco’ Leiva, y como se jugaba cada dos meses había tiempo para debatir, un tema se podía hablar todo un día, situaciones por ejemplo cómo defender los centros laterales. Ese debate generaba crecimiento”.

-Se debate sobre el afán de automatizar el juego, para algunos distorsiona la realidad.

“No soy partidario (de automatizar), pero se puede hacer, algunos entrenadores lo hacen y muy bien, pero no soy partidario porque nunca hay dos acciones iguales y no puedo ofrecer siempre la misma solución. Cuando hablamos de automatizar hablamos de movimientos, de a dónde muevo la pelota, y eso varía mucho según el momento, el rival, quién ejecuta. La automatización estandariza las respuestas y en eso no estoy de acuerdo para nada, por ejemplo el extremo derecho tiene que descargar de tal manera, pero quién es mi extremo derecho, ¿es zurdo, derecho, es rápido, lento, es técnico? Al automatizar se pierde la riqueza de la individualidad. El colectivo marca el camino, genera la identidad de porque somos un equipo y no somos otro, pero lo más atractivo es como cada individualidad aporta la riqueza propia al colectivo. Si automatizamos todos hacemos lo mismo y eso tiene un techo”.

-Entrenar criterios entonces, no acciones…

“Como cuerpo técnico ponemos énfasis en demandar objetivos a situaciones de juego, uno tiene algunas soluciones que cree, pero no las marcamos inicialmente, sino que tratamos que el jugador busque soluciones y lo acompañamos. Actualmente muchas veces el entrenador propone la solución antes del problema y el jugador termina ejecutando sin saber el por qué y desconociendo qué estamos buscando. La idea es que el jugador encuentre soluciones a situaciones del juego que ni el DT piensa. Pasa con (Luis) Montes, lo que él hace es muy difícil de predecir y de neutralizar”.

Acá en Chile predominan los equipos que son más abiertos a jugar, por eso son valiosas las ideas contrarias, las ideas disruptivas, que aportan al medio. Por ejemplo, un entrenador como J.J. Ribera es interesante porque va en una línea contraria y lo hace bien

-El 80% de los técnicos habla de construir desde atrás, intensidad, dominar las transiciones y tener contundencia, en fin. ¿Por qué todo es homogéneo, es necesario más diversidad de ideas?

“La globalización ha generado un fútbol más homogéneo. Antes mirabas un partido de la liga en Colombia y otro en Chile y había diferencias, ahora mucho menos, se pierde esa identidad más local que nos diferencia. Respecto a los entrenadores depende de las ligas, de acuerdo a eso van teniendo ciertos perfiles. Acá en Chile predominan los equipos que son más abiertos a jugar, por eso son valiosas las ideas contrarias, las ideas disruptivas, que aportan al medio. Por ejemplo, un entrenador como J.J. Ribera es interesante porque va en una línea contraria y lo hace bien, con equipos rocosos, agresivos defensivamente, más de juego directo, te propone un partido distinto siempre”.

-¿Por qué Cobresal y Huachipato terminaron peleando el título?

“Los dos equipos son capaces de llevar los partidos a su terreno. Huachipato es un equipo joven pero con jugadores enérgicos, ritmo de juego alto, toma riesgos, inicia con el arquero y los centrales abiertos, un mediocampo dinámico de intercambio de posiciones y sin pelota defiende al estilo Bielsa, con mucha referencia individual, variando de posiciones a jugadores. Por ejemplo cuando jugamos en Talcahuano, metían a Jimmy Martínez de líbero y los centrales eran Sepúlveda y Ramírez. En Viña jugó Loyola como un doble mediocampista, pero su función defensiva era marcar a Matías Campos, es un equipo que se adapta al rival para neutralizarlo, quitarle rápido la pelota e imprimirle ese ritmo alto de juego”.

“En Cobresal destaco el proceso de Gustavo Huerta que todos los años ha mejorado el equipo, lo vengo enfrentando desde 2019 y este Cobresal es mucho mejor en relación al inicial; el 2019 era un equipo bien clásico de repliegue y contraataque, que lo siguen haciendo, pero ahora además es capaz de hacer secuencias largas de pases, tiene poca posesión pero cuando la tienen son capaces de meter 20 pases, porque Camargo, Mesías y Valencia juegan bien y manejan la pelota. Es difícil de encontrar un equipo que sepa jugar a un rimo alto cuando le conviene y también a ritmo bajo, sabe hacer pausa, lateraliza o acelera”.

Piñeiro de Unión es un jugador destacadísimo, me gusta cuando los jugadores amplían su rango de intervención, cuando llegó era un extremo encarador, pero ahora lo veo interviene en todo el frente de ataque, tiene muchos recursos, el gol que hace a O’Higgins representa a un futbolista empoderado, me hizo recordar los inicios de Carlos Palacios en Unión, cuando no solo desequilibra, también ayuda a que los otros lo hagan

-Sacando a nombres de Everton, ¿cuál sería su podio de jugadores en el torneo?

“(Rodrigo) Piñeiro de Unión es un jugador destacadísimo, me gusta cuando los jugadores amplían su rango de intervención, cuando llegó era un extremo encarador, pero ahora lo veo interviene en todo el frente de ataque, tiene muchos recursos, el gol que hace a O’Higgins representa a un futbolista empoderado, me hizo recordar los inicios de Carlos Palacios en Unión, cuando no solo desequilibra, también ayuda a que los otros lo hagan. (Javier) Altamirano estaba siendo muy destacado hasta que fue transferido. (Felipe) Loyola es una grata sorpresa, en el primer semestre no iba ni convocado y pasó a ser pieza clave, selección Sub23 y selección adulto, esos procesos de los jugadores me gustan mucho. Acá mis compañeros me apuntan a (Gonzalo) Montes y Carlos Palacios, que en el inicio de la segunda rueda era con diferencia el mejor jugador del torneo, después se apagó un poco”.

-¿Qué tipo de entrenador necesita hoy la selección?

“Un entrenador que desarrolle el talento, porque acá existe talento, y otra cosa: un entrenador no lo puede hacer solo, necesita una estructura, una liga, un calendario y decisiones que le entreguen soporte y lo potencien. Un DT que sea empoderado y pueda influir en el entorno, hay buenos jugadores en todos los niveles pero hay que desarrollarlos”.

EVERTON 2024, DE ZERBI Y LIBROS


“¿El Everton 2024? Creemos que podemos dar un salto de calidad en todos los aspectos, van a cambiar jugadores, la transición del 23 al 24 será distinta a la 22-23 porque la mayoría de los jugadores estaba con contrato vigente. Ahora no. El otro año habrá cambios estructurales partiendo porque no estará Julio Barroso y era un jugador emblemático desde el juego y lo emocional, él iniciaba el juego y tomaba decisiones de cuándo sí y cuando no, habrá que ajustar cosas desde comienz y otros jugadores tendrán que dar un paso al frente”.

“Más que crear sociedades es tarea de un DT reconocerlas, darse cuenta cuando estos dos jugadores se conectan, como también reconocer a los que no se conectan (…) Madrid y Berríos son complementarios, hacen relevos, ocupan espacios. Cuando salen Echeverría y Pastrán la mentalidad fue la adecuada y los jugadores se alinearon, no quejarse, no tratar de reemplazarlos, porque no habían jugadores de las mismas características y confiar en lo que teníamos. Aparecieron opciones como (Vicente) Vega que sin tener nada que ver con ‘Eche’, jugó a veces de lateral o cerrándose como central, le tocó marcar en un periodo corto a (Carlos) Palacios, (Michael) Badulli y (Alexander) Aravena y salió en mi manera de ver ganador de los tres duelos”.


“¿Equipos a mirar? La Real Sociedad, cómo a va evolucionando año a año, su comportamiento defensivo es de manual, para mostrarlo, si una línea defensiva quiere jugar en zona y reducir espacios es un equipo para apreciar. El Brighton está muy mirado, ahora hay que ver qué hace (Roberto) De Zerbi, porque ya todos saben cómo juega, es un equipo de autor y los rivales diseñan estrategias para neutralizarlo, seguramente el italiano buscará nuevas soluciones. De autor es cuando un equipo hace cosas estables y sostenidas en el tiempo independiente quién juegue, por ejemplo lo era el Argentinos Juniors de (Gabriel) Milito; uno ve jugadas del Brighton, Sassuolo y Shakhtar y son marcadas, calcadas, un equipo puro de De Zerbi. Antonio Conte también lo logra. Guardiola y Klopp le dan su sello, pero con la variabilidad de los jugadores, ajustan detalles y buscan nuevas estrategias”.

“Sí, mi mamá es bibliotecaria en Rosario y me acerca libros, pero es un deuda pendiente, a comienzos de año me traje como 20 libros al departamento y no leí ninguno, era uno de mis objetivos retomar la lectura. A veces es bueno leer cosas que no tienen nada que ver con el fútbol para que sea un espacio de reflexión”.

Claudio Herrera De La Fuente

es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.

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