Santiago de Chile.   Jue 06-10-2022
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¿Quiénes son y cómo se mide a los jugadores más rápidos del fútbol chileno?

No se trata solo de correr. “La calidad del freno también te hace más rápido”, dice un especialista. Entre rasgos de potencia y explosión en los desplazamientos, para los expertos la lectura de juego suele inclinar la balanza. Otros alertan sobre la necesidad de reclutar en inferiores chicos veloces, una cualidad de mejoría “marginal”. Juan Carlos Gaete, Bastián Yáñez y Marcos Bolados, entre otros, destacan en el análisis.
Foto: Photosport.
Claudio Herrera de la Fuente18 de septiembre, 2022
“Siempre les digo a los jugadores que a cierta edad ya no los puedo hacer más rápidos, pero sí les puedo ayudar para ser menos lentos”, dice, elocuente, Juan Escalante, preparador físico argentino que este año asumió el trabajo atlético de Cobresal, tras desempeñarse en Bolivia, Paraguay, México y también en Antofagasta 2015.

La velocidad, explican los especialistas, es una de las cualidades más relevantes en el fútbol moderno. “La alta competencia pide futbolistas veloces, explosivos y resistentes, capaces de sostener repetidos sprints, aceleraciones y desaceleraciones”, expone Escalante, que bajo su mando tiene a Juan Carlos Gaete, uno de los jugadores más veloces de Primera División, según los consultados.

“Está Gaete, que tiene una velocidad más vertical, lanzada, mientras (Gastón) Lezcano también es muy veloz, pero llevando la pelota al pie”, advierte el profesional, que apoya su impresión en registros “exactos” de GPS alcanzados en la segunda parte del torneo. Gaete tiene máximos de velocidad de 36 km/hr, seguido por César Munder (34), Oscar Salinas (33) y el “Gato” Lezcano (31).

Los colocolinos Marcos Bolados y Cristian Zavala son jugadores que desequilibran en velocidad. Foto: Photosport.
Hernán Torres, expreparador físico de la selección e instructor de Conmebol, acota los términos. “Cuando se habla de velocidad pura es lo que se demora el jugador en llegar de un punto a otro, pero la explosión hace referencia a cuánto tarda el futbolista en llegar a la máxima velocidad. La realidad de juego demanda más explosión, porque los espacios a recorrer preferentemente son cinco, 10 y hasta 15 metros de forma repetida, salvo los laterales, que pueden tener recorridos más extensos. Dicho eso, la explosividad es más determinante, sumada a la velocidad mental y lectura de juego”, detalla.

—¿Qué jugadores en el torneo chileno son veloces, Hernán?

“A simple vista, Gaete es veloz en tramos largos por sobre 20 o 30 metros. (Óscar) Opazo es un jugador explosivo, también Matías Donoso, cuyo juego se basa en la fuerza explosiva”.

La revista The Tactical Room (2013) es didáctica al respecto. “Definiría la velocidad en el fútbol como la capacidad para sacar ventaja espacial y temporal al opositor en un momento del juego determinado. Habrá ocasiones en las que correr más rápido que nuestro par nos dotará de espacio y tiempo para actuar. Pero esas situaciones son la excepción. Para ser rápidos jugando al fútbol, la velocidad de nuestras piernas no es trascendental, como sí lo es la velocidad de nuestra mente. Pensar rápido nos ayudará más en el juego que correr rápido. Pero lo que más nos ayudará será pensar bien, tomar la decisión correcta. La velocidad es eficacia (Enric Soriano)”, se reseña.

A un jugador cualquiera lo puedes hacer resistente, fuerte o flexible, pero no puedes trabajar para hacer a un jugador veloz o potente. La ‘Generación Dorada’, por ejemplo, tenía como factor común en sus 5-7 jugadores top esta cualidadMarcelo Oyarzúnpreprador físico
“Existen varios tipos de velocidades en el fútbol: lineal, de reacción o incluso de anticipación; es la cualidad física más difícil de mejorar, porque genéticamente es la más predeterminada. Depende de la cantidad (predominancia) de fibras blancas o rápidas, o fibras rojas o lentas, que tenga el deportista. A un jugador cualquiera lo puedes hacer resistente, fuerte o flexible, pero no puedes trabajar para hacer a un jugador veloz o potente. La ‘Generación Dorada’, por ejemplo, tenía como factor común en sus 5-7 jugadores top esta cualidad”, enseña Marcelo Oyarzún, preparador físico con pasado en la Roja y hoy coequipo de Miguel Ramírez en la U. de Concepción.

La idea futbolística de un equipo también puede alterar la percepción de velocidad. Un equipo que juega al pie, con predominio de la elaboración, puede verse más cansino que un colectivo de juego directo, que lanza el balón al espacio. Oyarzún explica: “Depende de la propuesta, Guardiola es anti fútbol físico y sus equipos no exhiben velocidades lineales; Klopp, al revés, es pro fútbol físico y explota las velocidades individuales, por ejemplo Van Dijk o Salah. En Chile solo los equipos que utilizan tres en ataque juegan con futbolistas veloces por afuera. Normalmente acá los laterales y extremos son rápidos”.


Oyarzún está convencido de que en las bases es urgente reclutar chicos veloces. “Si no eres veloz, potente e intenso no puedes ganar a nivel internacional”, justifica. “¿Los jugadores más rápidos en test de 30 metros? ‘Pato’ Yáñez, Mark González y Jean Beausejour”, recuerda.

“Los jugadores veloces alcanzan entre 28 y 33 km/hr, pero siempre teniendo en cuenta que el fútbol es un deporte de situaciones y prevalece el jugador rápido, al que le tiras la pelota y resuelve mejor y antes, eso implica un acto reflejo, técnica y táctica individual. Si bien hoy abundan los sprints cortos e intensos, en un contrataque un jugador puede llegar a recorrer 40 metros”, enseña Luis Rodoni, ex PF de Colo Colo y U. de Chile.
“Están los jugadores rápidos y potentes, que son capaces de sostener la velocidad en tramos más largos, como (Maximiliano) Salas de Palestino. Marcos Bolados también es potente”, suelta Escalante.

La velocidad más importante está en la lectura de juego, en el tiempo distancia, el saber perfilarse, Felipe Méndez era buenísimo en eso, al recibir bien perfilado ya le sacaba tres metros de ventaja al rival, eso es velocidad de juegoIván Henríquezexpreparador físico de Unión Española

“(Jorge) Valdivia es de los más rápidos que hubo”, expone Iván Henríquez, preparador físico que trabajó con César Bravo en Unión Española, “porque mentalmente decidía antes y en un juego donde existen los cambios de dirección, rivales, eso es fundamental. La calidad del freno también te hace más rápido, porque te permite sacar ventajas en la realidad de juego, después hay detalles de que ayudan, por ejemplo cómo coloco el pie al arrancar. La velocidad más importante está en la lectura de juego, en el tiempo distancia, el saber perfilarse, Felipe Méndez era buenísimo en eso, al recibir bien perfilado ya le sacaba tres metros de ventaja al rival, eso es velocidad de juego”.

“Existe un estudio que comparó la velocidad de Cristiano Ronaldo y Messi, y el portugués lo aventajaba en línea recta, en carrera lanzada, pero Messi era más rápido conduciendo el balón y en los cambios de dirección. Después, volviendo al torneo nuestro, claro que hay jugadores que son veloces en el desplazamiento: (Rodrigo) Piñeiro, (Bastián) Yáñez, Luis Pavez Muñoz, (Stefano) Magnasco (…) Pablo Solari y (Cristian) Zavala, lo mismo”, remata Henríquez.
Claudio Herrera De La Fuente

es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.

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