Santiago de Chile.   Mar 27-09-2022
15:19

Balance en rojo: el fútbol chileno ha perdido más de $72 mil millones en seis años

De las 34 instituciones que han jugado en Primera y Primera B desde 2016, la primera temporada en que la ANFP consolidó los balances de los equipos, apenas diez exhiben cifras azules, con Antofagasta como líder en utilidades. En contraste, los clubes grandes lideran las mermas y la U es colista absoluta, con un saldo negativo de $19 mil millones. La Unidad de Control Financiero espera que se revierta la tendencia. De lo contrario, pueden caer sanciones: Colo Colo podría quedarse sin fichar futbolistas en 2023 si no mejora sus números.
Foto: Photosport
Andrés Solervicens02 de julio, 2022
“Hay que tener en cuenta que la industria tiene una tendencia a ser deficitaria”, advierte Diego Karmy, jefe de la Unidad de Control Financiero de la ANFP, quien por estos días recopila la información para elaborar una nueva edición del anuario que, desde 2016, desnuda las principales cifras y resultados de los clubes profesionales del fútbol chileno.

En efecto, el negocio del balompié nacional no ha generado muchas utilidades en los últimos seis años. Contando la temporada 2021, en la que todavía hay instituciones que no han entregado su memoria anual, los clubes nacionales acumulan mermas por $72.357 millones (cerca de US$ 81 millones), y apenas diez de las 34 instituciones que han jugado en Primera y Primera B cerraron el período con cifras azules.

Entre los equipos cuya gestión ha generado ganancias destacan varios que han estado alejados de la lucha por el título y de los primeros lugares. Es el caso de Antofagasta, que lidera el ranking de dinero a favor con $5.424 millones, Universidad de Concepción y Huachipato (ver infografía). Por el contrario, son los clubes de mayor convocatoria los que empujan el pesado carro de los malos resultados, con Universidad de Chile como estandarte: perdió $19 mil millones en esa media docena de años.



Lo que en otras empresas podría motivar un harakiri, en el fútbol parece ser más tolerable, agrega Karmy, quien dirige una oficina cuya misión última es mantener el Fair Play Financiero y vigilar la salud económica de las sociedades anónimas y fondos de deporte profesional que habitan bajo el alero de la ANFP.

Karmy destaca que desde 2016 hasta 2019 el conjunto de clubes mejoró considerablemente sus balances, y que, de hecho, en este último año se registraron ganancias.

“Previo a la pandemia y de manera inédita, logramos en la temporada 2019 tener números azules, que no es la norma ni el principal objetivo en ninguna liga del mundo, pero sí lo ha sido y seguirá siendo el que las pérdidas sean cada vez menores, para dar sostenibilidad a la industria. Ese fue el objetivo cuando comenzamos a redactar el nuevo reglamento en 2017 que fue aprobado por el consejo de presidentes en 2018, que los clubes no se excedieran en sus gastos y fueran responsables según los ingresos disponibles, eso se fue logrando poco a poco hasta el 2019, luego la pandemia destrozó todo el avance que veníamos reflejando en estas materias y ahora tenemos que volver a retomar esa senda, pero es un trabajo de largo plazo”, comenta el ingeniero comercial.

—¿Hay preocupación en la UCF, qué dicen de la salud financiera del sistema esos $72 mil millones en pérdidas?

“Hay que tener en cuenta que esta industria tiene una tendencia a ser deficitaria, por la misma disposición que tienen algunos de los dueños a perder plata con tal de lograr el objetivo deportivo presupuestado; esta no es una actividad normal donde el objetivo principal es obtener una mayor rentabilidad. Acá no, esto contiene una fuerte dosis de pasión, tienes distintos objetivos con los que lidiar, quieres que tu equipo gane y eso hace que muchas veces se tienda a gastar más de la cuenta, ya sea en el plantel profesional, en buscar un técnico de mayor categoría, extranjeros de buen nivel, etc... El tema que nos debe ocupar como entidad controladora, es que los clubes logren recuperar la tendencia a reducir sus pérdidas, que tengamos números saludables en lo global y que no hagan peligrar la estabilidad de la competencia”.


Las cifras que tenemos hoy, con más de $14 mil millones de pérdidas en 2021, claro que son muy preocupantes, por lo que debemos retomar pronto la senda que veníamos proyectando hasta 2019Diego Karmyjefe de uan Unidad de Control Financiero

Los clubes grandes, dicho está, concentran los números negativos más voluminosos, pero Karmy acota que es importante tener en cuenta el volumen de recursos que maneja cada sociedad para saber realmente cuál es el estado de una compañía. Por eso mismo se estableció un límite de pérdidas sobre ingresos, una medida que permite detectar con mayor facilidad a las instituciones que están gastando sin control y que pueden correr algún riesgo de insolvencia.

“Dentro de nuestra regulación de Fair Play Financiero tenemos establecido que las pérdidas no pueden superar el 15% de los ingresos en el promedio de las últimas 3 temporadas. Hasta ahora nadie se ha pasado, pero hay proyecciones que nos ponen en alerta, pues el próximo año hay varios clubes que van a tener que ajustarse el cinturón para no pasarse del límite. Ahora bien, la sanidad financiera y económica de los clubes también depende mucho de su capacidad patrimonial, en la cual se logró avanzar bastante si comparamos a como estaban hace 5 años atrás”, afirma.

Una revisión a las cifras que han dejado las tres últimas temporadas enciende todas las alarmas para Colo Colo. Blanco y Negro S.A. registra entradas por 45.086 millones en el período y pérdidas por $12.092 millones. Es decir, sus mermas representan el 26,8%, mucho más de lo permitido por el Fair Play Financiero.

Sin embargo, el consejo de presidentes aprobó en 2020 una norma transitoria que modificaba las cuentas para calcular el referido límite del 15%. Fue un salvavidas ante las nefastas consecuencias de la pandemia, que permitió aumentar, solo para efectos del cálculo de ese porcentaje, los ingresos de los clubes en cifras equivalentes a lo recaudado por ticketing en 2019.

Dicha fórmula impidió que los albos y Audax Italiano enfrentaran hoy sendas denuncias al Tribunal de Disciplina por violar la normativa y presentar cifras más rojas de lo permitido. Pero tanto albos como audinos, y también Universidad de Chile, sin ir más lejos, están con el farolillo rojo y deberán mejorar considerablemente su equilibro financiero si no quieren sufrir en 2023 el duro castigo destinado a los infractores: no poder fichar nuevos jugadores durante un mercado de pases.

Esa misma sanción es la que está cumpliendo hoy Curicó Unido, pero por haber gastado, en el promedio de los últimos tres años, más del 70% de lo que entró al club en salarios de jugadores y cuerpo técnico, la otra restricción que impone el fair play.

¿Hay clubes en riesgo de insolvencia? A falta de las cifras consolidadas de 2021, La Serena ofrece guarismos muy preocupantes y está en la mira de la UCF, al igual que Barnechea en Primera B. Otra sociedad complicada es Santiago Wanderers, que es el equipo que más dinero ha perdido después de los grandes, pese a manejar menos recursos.



¿CUÁL ES EL SECRETO DE ANTOFAGASTA?

Los “Pumas” viven un presente esplendoroso en lo económico: encabezan el ranking de utilidades de los últimos seis años con más de cinco mil millones, utilidades que han disfrutado sus accionistas Jorge Sánchez (99,99% de la propiedad), Mónica Sánchez (0,006%), Harold Mayne-Nicholls (0,002%) y la corporación Club Antofagasta (0,002%).

Esto, sin considerar el litigio que mantiene con la ANFP por el pago del bono del CDF.

¿Hay algún secreto para el éxito financiero? En Quilín dicen que la explotación comercial, es decir los ingresos por abonos o sponsors, por ejemplo, pueden entregar montos relevantes para las sociedades anónimas, y que también son relevantes los recursos por el contrato de televisión, que se reajustan anualmente en UF, “pero esos son dineros que ya están asimilados por los clubes, lo que de verdad permite generar ganancias no es otra cosa que la venta de jugadores”.

El elenco nortino se benefició en los últimos años por los traspasos de jugadores como Matías Dituro, Angelo Araos, Marcos Bolados y Eduard Bello, que dejaron cuantiosos ingresos en sus arcas. Solo en 2018 y 2019, por ejemplo, ingresaron casi $3 mil millones por ventas de futbolistas, lo que coincidió con fuertes ajustes en gastos administrativos e ingresos extra por participación en copas internacionales.

En la ANFP esperan que los clubes trabajen para tener una política más sustentable con sus divisiones menores, como lo han hecho Universidad Católica y Unión Española, por ejemplo.

Andrés Solervicens

es coordinador de Deportes El Mercurio. Egresado de la Universidad de Chile, trabaja desde 2000 en "El Mercurio". Fue enviado especial del diario a los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y Río de Janeiro 2016, así como a Juegos Panamericanos, Grand Slams de tenis y fechas del Mundial de Rally, entre otros.

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