El camino que llevó a las “Pumas” a su primer Mundial
El plan que potenció a las velocistas halló su primer gran fruto, con la clasificación del relevo 4x100 femenino a Tokio. Ahora, la meta es mantener la coordinación con atletas que tienen sus propias marcas individuales. El éxito también se traslada a otras modalidades, como en los lanzamientos y en el fondo.
Fue en 2011 cuando se creó el primer gran “Plan Relevos”, para potenciar la velocidad en el atletismo. Entonces, la 4x100 masculina liderada por Kael Becerra y Cristián Reyes logró mejorar sus resultados como equipo e individuales, mientras las damas, de la mano de Daniela Pavez y la entonces juvenil Isidora Jiménez también tuvieron momentos de éxito.
Catorce años después, y con un nuevo proyecto que replica la metodología, el cuarteto femenino del relevo corto, las “Pumas”, lograron una inédita clasificación al Mundial de Atletismo de Tokio, luego de dos presencias consecutivas en mundiales de relevos.
“El resultado es fruto de mucho trabajo, de un proceso largo y bueno. En lo personal, estoy en la sleección de relevos desde 2011 y he visto pasar mucha gente. Estoy muy orgullosa de lo que hemos logrado, del profesionalismo que le pone cada una. Somos un equipo muy afiatado, que confía una en la otra y que queremos lo mejor por el equipo”, afirma Jiménez luego de la hazaña.
Somos un equipo muy afiatado, que confía una en la otra y que queremos lo mejor para el equipo. No tenemos límitesIsidora Jiménezluego de la clasificación al Mundial
Carlos Moreno, entrenador que fuera el ideólogo del plan de relevos original, aplaude el resultado de las velocistas y destaca la labor de todo el equipo técnico que condujo al resultado en Guanzhou.
“Yo creo que se está haciendo un trabajo aún mejor al que podíamos hacer en esa época, que era a mano. Hoy hay más recursos y se está trabajando con todas las categorías desde sub 18 para arriba y con equipos de relevos en todas las distancias, tanto en hombres como mujeres. Eso es muy positivo y se consigue gracias al trabajo de la federación y de los recursos con los que cuenta”, destaca el exvelocista.
“Efectivamente, el proceso de relevos lo rescatamos a partir de lo que hizo Carlos, porque coincidimos en que el norte de la velocidad tiene que estar puesto en los relevos”, admite Felipe de la Fuente, jefe técnico de la Federación Atlética. “Él se enfocó en los relevos 4x100, pero nosotros también tenemos procesos exitosos en la 4x400”, añade.
El crecimiento de la posta corta también tiene eco en las categorías menores. De hecho, Antonia Ramírez (19 años), que remató la carrera en China, se incorporó hace poco al equipo y hay buen trabajo en categorías menores para contar con recambio en el mediano plazo para la formación.
“Queremos impulsar a la próxima generación. Las ‘Pumas’ no son las seis u ocho que estamos corriendo, sino todas las que vengan. Queremos dejar este legado, es muy motivador para nosotras dejar lo más alto el nombre de Chile”, lanza Jiménez.

Ignacia Montt es el ejemplo del crecimiento individual de las relevistas: ganó bronce en los 100 metros del Sudamericano de Mar del Plata. Foto: Óscar Muñoz Badilla.
“Hay equipos de relevos en todas las categorías. en U18, en U20, hay muy buenas velocistas. Ahora la idea es mantener ese nivel al máximo e ir integrando al recambio cuando sea necesario. Porque todo lo que están haciendo las chicas se traslada hacia abajo, es un motivo de motivación y de superación”, aplaude Carlos Moreno.
El trabajo suma años, primero de la mano de Felipe de la Fuente, cuando era jefe del área de velocidad del atletismo, y ahora con Juan Pablo Raveau, que conduce al equipo desde los Juegos Panamericanos de 2023.
Lo ideal es que estén las cuatro mejores, pero hay que ver quién es mejor en la curva, quién parte mejor, cómo se coordinan en los traspasos y muchas otras variablesFelipe de la Fuentehead coach del atletismo
“No es fácil coordinar a cuatro o más deportistas que tienen su propia personalidad, sus expectativas, sus metas individuales, por eso me saco el sombrero por el trabajo de Juan Pablo Raveau y por las chicas, que se han ido dando cuenta de que su norte está en el relevo, porque eso le abre las puertas a nivel individual. Ignacia Montt fue tercera en el Sudamericano en 100 metros, que era algo que no pasaba hace mucho rato. Es un círculo virtuoso”, destaca De la Fuente, que proyecta una concentración del equipo unas semanas antes de la cita en Tokio para trabajar en equipo.
Pero la posta es solo la punta de lanza de un deporte que ha crecido considerablemente en los últimos años. Martina Weil, Claudio Romero, Hugo Catrileo y Carlos Díaz ya están también clasificados al Mundial de Tokio, mientras que la delegación nacional acaba de ser tercero en el Sudamericano de Mar del Plata, superando a Argentina y Venezuela.
“Se debe a un trabajo que se realiza hace tiempo, siento que la creación de la Unidad Técnica Nacional y las jefaturas de área ha permitido el crecimiento del deporte. Además, hay un coordinador de categorías menores, que también ha dado resultado, porque ha permitido la aparición de nuevos valores, y lo principal es la coordinación entre los técnicos, somos parte de un equipo y la comunicación ha mejorado mucho”, sostiene De la Fuente.
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







