Las claves técnicas y los secretos tácticos que definirán el clásico universitario
“A la U le está faltando un Zampedri en ataque”, deslizan los expertos, advertidos de la poca pegada ofensiva de los azules, mientras los cruzados sobreviven con un juego más “directo” del que dicta su paladar histórico. Las presiones altas y los balones detenidos también están en el cóctel. “Si juega (Charles) Aránguiz, la U es otro equipo”, comentan.
La estadística retrata a la U y a la UC —cuya rivalidad en el profesionalismo cumple 89 años—, como dos equipos dominantes: los azules promedian un 55,9% de posesión y los cruzados un 58,1%, los mejores registros después de Colo Colo. Sin embargo, ambos controlan la escena con matices en la forma.
“Católica tiene un juego más directo, que no es lo tradicional del club, y aprovecha que tiene atacantes contundentes, mientras que la U no ha podido solucionar la falta de gol, fichó tres centroatacantes y tiene dos lesionados. Estos partidos son muy inciertos, pero si la UC es capaz de repetir el nivel que logró ante Cruzeiro en Brasil, debería marcar diferencias”, expone Luis Abarca, exdefensor campeón con ambos escudos.
“La U ha mejorado, se está acercando a la idea de su técnico (Fernando Gago), que propone un juego asociado. No veo favoritos. Las individualidades ayudan mucho”, avisa Esteban Valencia, exvolante que marcó época en los azules.
“Ahí falta que aparezca el (Lucas) Assadi de 2025”, se cuelga Jorge Contreras.
“A la U le está faltando un Zampedri, así de simple”, sintetiza el “Koke” Contreras, haciendo gráfica la contundencia en ataque de ambos equipos: entre el “Toro” y Justo Giani suman 17 goles de los 24 que convirtió el equipo, mientras en su rival los artilleros no superan los dos gritos (Eduardo Vargas, Javier Altamirano y Maximiliano Guerrero).
Francisco Varela, preparador físico y analista, enseña: “Tres aspectos que podría generar desequilibrio: una buena coordinación en la presión alta puede entregar réditos porque los dos equipos intentan salir jugando y eso significa riesgo; lo segundo que a pesar que ambos son de presión alta, cuando van arriba tienen un desequilibrio atrás, el que logre una buena transición de defensa-ataque puede lastimar; y por último los balones detenidos, siempre determinantes”.
La pelota parada es una guerra aparte: La U lleva dos goles por esa vía y recibió cuatro, mientras el registro de la UC es 3/3. La pegada de Fernando Zuqui es un bono extra para la visita.El dibujo táctico y los protagonistas en la zona media ofrecen variedad en un sector siempre relevante para el desarrollo del juego. Jhojan Valencia es el futbolista que más pases promedia por jornada (56,2), mientras en la U manda Aránguiz (51,7).
“Cuesta leerlos, porque son dos equipos irregulares. Si juega (Charles) Aránguiz, la U es otro equipo, gana en seguridad. La U por fuera genera con Guerrero y (Marcelo) Morales. La ventaja la tiene Católica en el área rival”, suma el “Koke” Contreras.
“La U de local crece y va a correr riesgos, imagino un partido bien abierto, entretenido, lo más complejo son las defensas de ambos”, sostiene el exariete Mauricio Illesca.
Los consultados insisten en un partido “largo” y de “detalles”, refrendando las dos ediciones de 2025: un triunfo azul por la mínima en Ñuñoa con gol de Rodrigo Contreras (90+5’) generado en un error defensivo de Tomás Asta-Buruaga, mientras en el Claro Arena fue victoria franjeada sostenida en una transición ofensiva que terminó con acierto de Alfred Canales.
Patricio Toledo, exmeta de la UC, cierra: “En los últimos tiempos se habla mucho del clásico y salen partidos fomes y malos. Son muy irregulares y sus arqueros no escapan: (Gabriel) Castellón hace partido muy buenos y de los otros, mientras (Vicente) Bernedo ha sido muy criticado por fallar en algunas decisiones. Ahora, los arqueros nos hacemos de los errores, deben corregirlo, tengo fe en sus condiciones”.
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.







