La propulsión goleadora de Erling Haaland eleva a Noruega, que ahora va por Brasil
Casi anónimo en el juego (tocó apenas 27 veces el balón), pero letal en el área, en el 2-1 sobre Costa de Marfil el zurdo se transformó en el primer futbolista en 72 años en anotar en sus primeros tres partidos en mundiales. Los “Vikingos” enfrentaron una vez al Scratch en la cita máxima y le ganaron. “Esto cambiará a Noruega para siempre”, advirtió el artillero.
Foto: EFE.
Equipo Deportes30 de junio, 2026
Un goleador de clase mundial.
Erling Haaland (25 años) sentenció el cruce ante Costa de Marfil y metió a su selección entre las 16 mejores de la Copa del Mundo.Y casi sin moverse de su oficina, el área en este caso. El ariete del Manchester apareció letal, con un olfato gigante, a seis minutos del final para romper un partido abierto, sin dominador claro y que se hizo de área a área a medida que avanzó el reloj.
Parecía un trámite destinado a definirse en las bandas, a partir de lo que insinuaron Antonio Nusa (abrió la cuenta con una delicia de disparo que cayó en el palo más alejado del meta Yahia Fofana) y el voluntarioso Alexander Sorlth (incómodo recostado a la derecha para abrirle espacios al “Androide”), mientras que los marfileños eran filosos con el atrevimiento del zurdo Nicolás Pepe y Yan Diomande, pero los buenos, como reza la historia, van por adentro. Y ahí Haaland, ágil para trasladar sus 93 kilos y aparecer en los espacios vacíos, fue bestial.
La aventura de Haaland en la Copa del Mundo es alucinante: se ha transformado en el primer jugador en 72 años en marcar en sus tres primeros partidos en la cita máxima y es el futbolista que más rápido alcanzó los 60 tantos internacionales (en 53 presencias). Su contundencia, fresca como ninguna, se refleja en sus últimas 13 presentaciones por puntos, gritando 25 veces.
A Noruega se le hizo incómoda la batalla con los “Elephants”, porque a Martin Odegaard, la pieza más influyente en el juego nórdico, el área rival y Haaland le quedaron casi siempre lejos, debiendo descender en demasía para manejar la pelota con soltura, espantado por la dureza y el trajín de Ibrahim Sangare y Franck Kessie.
El acierto de Nusa, justamente promovido por una asistencia del zurdo Odegaard, no terminó de serenar a la Landslaget, que empezó a retroceder, empujado por la profundidad de los extremos africanos, muy mejorados con el ingreso de Amad Diallo, eléctrico en los últimos metros y punzante en el único contra uno. Una diagonal venenosa del zurdo Diallo, jugador del Manchester United, apoyada en una pared llena de sentido con Pepe, terminó en el 1-1. El partido a esa altura tenía pinta y contexto de prórroga, con la sensación inasible que los noruegos tenían menos combustible para pelear esa media hora extra.
Pero un goleador cambia eso y también un Mundial. Haaland apareció en su hábitat para timbrar un voluntarioso avance armado entre Oscar Bopp y Sander Berge, volante meticuloso y solidario.“Estaba agotado. Pensé que no aguantaría la prórroga, así que tenía que marcar”, sinceró Haaland, capaz de ahorrarse un esfuerzo indeseado merced a su contundencia.
“Esta es una aventura increíble. Han pasado 28 años desde la última vez que Noruega participó en un Mundial. Es un gran evento y es emocionante formar parte de él. Es fascinante, creo que esto cambiará a Noruega para siempre”, agregó el goleador, casi ausente en el trámite (tocó 27 veces la pelota, acertó ocho pases de diez intentos y de cuatro remates, le apuntó dos al arco), pero absolutamente gravitante en la campaña: con él en cancha su equipo hizo nueve tantos y cinco le pertenecen.
La selección europea se cruzará con Brasil, el domingo, en Nueva Jersey, reviviendo el capítulo de 1998, cuando se enfrentaron al cerrar la fase de grupos y ganó Noruega 2-1 en Marsella al Scratch, que después llegaría a la final del torneo. “Hemos escuchado la historia del partido contra Brasil, ahora estamos escribiendo la nuestra”, aseguró Odegaard.
“Erling es el mejor goleador del mundo”
“Creo que Erling Haaland es el mejor goleador del mundo, no creo que nadie pueda discutirlo”, analizó Stale Solbakken tras la victoria en Dallas.
“Hoy no participó mucho en el partido. Creo que solo tuvo una buena oportunidad en la primera mitad, pero volvió a marcar el gol de la victoria. Su historial con la selección nacional también es realmente increíble. Cuando tienes un jugador como Haaland, el equipo se siente tranquilo. Mucha gente no se da cuenta de lo bueno que es controlando el balón y manteniendo la posesión, creo que está muy infravalorado en cuanto a su capacidad para retener la pelota. Hoy no perdió ni un solo balón. Aunque no recibió muchos pases, cada toque fue de gran calidad”, argumentó el seleccionador, rendido ante el repertorio del ariete.
“Marcar cinco goles en tres partidos en un Mundial para un país pequeño como Noruega es increíble, así que todo el mérito es suyo. Y no, no lo cambiaría por nadie”, sumó el coach.
“Vivimos en un mundo terrible (en términos generales). Ahora podemos olvidarnos de ello; parece que todos nos unimos. Me emociona. Sé que ahora nos vamos a enfrentar a uno de los favoritos para ganar el título, pero no quiero hablar de Brasil ahora”, añadió Solbakken, mientras a Haaland se le preguntó por las chanches noruegas ante el Scratch. “Pequeñas posibilidades”, susurró el goleador.
“Es increíble ver todas las fotos de Noruega. La celebración pública y el apoyo que recibimos son absolutamente increíbles. Soñamos con esto desde pequeños”, sumó Martin Odegaard.







