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Arqueros y récords

La FIFA exhibe una lista con los más viejos que participaron en algún Mundial y los dos primeros son arqueros que no integran la gran historia del fútbol, tampoco la mediana, pero tuvieron el don de la ubicación para estos efectos: Essam El Hadary, Egipto. Mundial de 2018. 45 años y 161 días; y Faryd Mondragón, Colombia. Mundial de 2014. 43 años y 3 días.
Foto: AP
Antonio Martínez27 de junio, 2026
Todos son récords en el Mundial y la suma de mundiales, más ahora que se suma y divide con la rapidez de la tecnología y la IA mezcla, resume, aplica y así es como salen récords hasta por debajo de las listas. Reales y de ocasión, nobles y de baratija, por la trayectoria de una vida o la iluminación de un partido.

La FIFA exhibe una lista con los más viejos que participaron en algún Mundial y los dos primeros son arqueros que no integran la gran historia del fútbol, tampoco la mediana, pero tuvieron el don de la ubicación para estos efectos: Essam El Hadary, Egipto. Mundial de 2018. 45 años y 161 días; y Faryd Mondragón, Colombia. Mundial de 2014. 43 años y 3 días.

En el Mundial de 1962 el jugador con más años de vida fue el brasileño Nilton Santos con 37 mayos, porque ese mes nació y su último mayo se cumplió en 2013.

En esa época la gran longevidad partía a los 30, por lo general se extendía hasta los 35 y esa era la zona. Son cinco o seis años menos que ahora, porque la vida útil del jugador, más acá y más allá de los récords, se ha prolongado hasta los 40 y 41.

En Sausalito y de nuevo en 1962, el portero mexicano Antonio Carbajal andaba de veterano y eso que tenía 33, cuatro mundiales y llegaría a cinco con Inglaterra 1966. Durante 32 años tuvo el récord del jugador con más mundiales en el cuerpo. Hasta Qatar, cuando Lionel Messi y Cristiano Ronaldo lo igualaron, y en el Mundial 2026 lo superaron: seis mundiales para el argentino y el portugués.

El tercero en lograrlo fue Guillermo Ochoa, también portero de México en seis mundiales, aunque no siempre fue titular y anduvo de tercer arquero, pero lo que vale es ser convocado y no se hable más.

Ochoa, llamado “Memo”, estuvo bajo los tres palos cuando su país derrotó por 3 a 0 a Chequia, porque se acepta ese nombre y también el de República Checa.

En 1962 y con Carbajal en el arco, México obtuvo su primer triunfo en un Mundial. Fue 3 por 1 y le ganó a Checoslovaquia, que con los rebotes de la historia y los ajustes de cuentas, con el tiempo sería dos países: Eslovaquia y República Checa o Chequia.

El arquero de Checoslovaquia fue Viliam Schrojf, según se puede leer en Wikipedia y donde uno busque. En Sausalito, por eso de la ubicación de la cancha, jugó con gorro y visera para el sol. Le decían “Gato Negro” y en el álbum de caricaturas cabezonas apareció como Schroiff, lámina 133 y sobre el siguiente texto: “Uno de los mejores arqueros de Europa”. Lo dicho tan en general fue totalmente cierto, porque lo eligieron el mejor arquero del Mundial.

Schroiff, que es como se le conoció en Chile, hizo posible pronunciar el apellido, murió como eslovaco y está sepultado en Bratislava, la capital de Eslovaquia.

La lámina 243 fue la de Antonio Carbajal y el texto bajo su figura era indesmentible: “El más experimentado de los arqueros mexicanos”. Tuvo esa cifra de 32 años y cinco mundiales. Murió el 2023. Nada es para siempre. Tampoco los récords.
Antonio Martínez

es periodista y crítico de cine; fue editor de Cultura de “La Época”, jefe de redacción de “Hoy” y director editorial de Alfaguara. Fue corresponsal, desde España, de “Estadio”, y columnista de “Don Balón”. Autor de “Soy de Everton, y de Viña del Mar” (2016), y junto a Ascanio Cavallo, de “Cien años claves del Cine” (1995) y “Chile en el cine” (2012).

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