Santiago de Chile.   Mié 01-07-2026
23:06

La Copa más ágil: más tiempo efectivo de juego y menos tarjetas

Las nuevas reglas impulsadas por la FIFA y la International Board parecen estar dando resultados: se juega más que en mundiales anteriores (y que en las grandes ligas) y hay menos tarjetas amarillas. “Las nuevas disposiciones han servido”, cree Iván Guerrero.
Foto: France Presse
Héctor Opazo M.30 de junio, 2026
El dato, apenas terminó la primera ronda, es decidor. En promedio, el tiempo real de juego durante el Mundial 2026 alcanza los 58 minutos y ocho segundos, apenas tres segundos por sobre la media que tuvo Qatar 2022.

Con una diferencia, claro está. Hace cuatro años, se jugaban casi 100 minutos con descuentos interminables, mientras que hoy, descontando las pausas de hidratación, hay cerca de 96’ correlativos, lo que denota una mayor eficacia en el ritmo del juego.

En Rusia 2018, el número apenas superó los 54 minutos.

A falta de un análisis más profundo, que la FIFA prometió luego del término de la Copa del Mundo, los cambios reglamentarios impulsados por el organismo y por la International Board están dando resultados: menos tiempo para ejecutar laterales o saques de fondo, agilidad en las sustituciones y un “castigo” de un minuto fuera de la cancha para quienes reciben atención médica modificaron el panorama y aceleraron los cronómetros, lo que redujo significativamente la cantidad de descuentos aplicados en cada duelo en comparación con hace cuatro años.

“Las nuevas disposiciones han servido para acelerar el juego. Por lo que he visto, en los cambios y saques de banda se han notado y los arquero no se han demorado tanto como para que les cobren tiros de esquina”, valora el exjuez internacional Iván Guerrero.

En porcentaje, el 59,38% del tiempo en el Mundial 2026 se ha jugado realmente con el balón en movimiento, frente al 56,86% de 2022 y al 56,25% de 2018.

La Champions League tiene una media de 56 minutos y 43 segundos de tiempo de juego efectivo, mientras las cinco grandes ligas europeas bordean los 55 minutos, marcas que el Mundial deja atrás y que, seguramente, mejorarán cuando las normas se apliquen en todo el mundo desde hoy.

El número de tarjetas amarillas bajó a niveles de hace más de cuatro décadas. Los árbitros detienen menos el juego. Foto: AP.

“Todas estas medidas resultaron muy eficaces y fueron acogidas unánimemente como innovaciones muy positivas”, destacó el jefe de los árbitros de la FIFA, el italiano Pierluigi Collina.

Pero también el criterio referil ha servido para elevar los estándares. Menos pausas, menos faltas y, sobre todo, menos tarjetas caracterizan el estilo de los árbitros en la cita.

El promedio de infracciones en la primera ronda se situó en 22,3 por pleito, un poquito menor al 22,6 que se vio en Qatar y mucho mejor que las 27 faltas de Rusia 2018, claro que con el torneo completo.

“Los mejores árbitros saben cuándo intervenir, permitiendo que las estrellas brillen. El juego se ha disputado de mejor manera, ha fluido más”, aplaude el inglés Mark Clattenburg, exárbitro de la Premier League y hoy analista televisivo.

Hasta antes del duelo de anoche entre México y Ecuador, se habían mostrado 191 cartulinas amarillas en 78 duelos, un promedio de 2,48 por lance, bastante inferior al de las últimas ediciones: 3,5 en Qatar y 3,42 en Rusia. La última vez que hubo un promedio tan bajo fue en España 1982, cuando hubo 1,88 amonestaciones por juego.

“Queremos menos interrupciones y un juego más fluido”, planteó Collina.

Y está funcionando.
Héctor Opazo M.

es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.

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