Santiago de Chile.   Lun 19-01-2026
19:36

Ortiz tiene metas y plazos

Hasta ahora, y teniendo claro que en los partidos de pretemporada hay muchos condicionantes que deben considerarse en el momento del análisis, no se nota en Colo Colo una señal potente sobre su posible identidad.
Foto: EFE
Sergio Gilbert19 de enero, 2026
Pese a que se esperaba más —al menos la implementación de una política de shock para remecer a un equipo que venía cuesta abajo—, lo que hizo Fernando Ortiz como entrenador de Colo Colo en la última parte del año 2025 no fue para cortarlo de una. Pero sí, al menos, para cuestionarlo.

El ex defensor central entendió que su labor primaria solo era administrar de la mejor manera posible a un equipo en crisis, la que se había producido con el quiebre originado por su antecesor Jorge Almirón. Y aunque tenía razón, era lógico que, junto a ello, el DT ofreciera al menos señales de que él, con tiempo para trabajar y con la posibilidad de armar el plantel, era el indicado para la obligatoria redención alba en 2026.

Eso no pasó. Ortiz se aferró a la táctica de intentar crear lazos emocionales con la hinchada y sólo en algunos momentos —como cuando sacó a Esteban Pavez del equipo y dejó solo como “alternativa” a Arturo Vidal— demostró cierta capacidad de ese liderazgo que requería en ese conflictivo momento.

Pese a ese antecedente —sumado a la incapacidad que tuvo junto a su equipo del mínimo exigible, que era llegar a la fase de eliminatoria nacional de la Copa Sudamericana—, en Colo Colo decidieron mantenerlo y, bajo las nuevas condiciones económicas del club, entregarle las posibilidades de evaluar, conformar un nuevo y remozado plantel, y poner en práctica su ideario.

Y hasta ahora los resultados no son buenos para Fernando Ortiz.Y no porque uno se remita a los marcadores de los dos primeros partidos, jugados frente a Olimpia y Alianza de Lima en la Serie del Río de la Plata, donde Colo Colo no pudo ganar (empató 0-0 con los paraguayos y perdió 3-2 con los peruanos). No. La deuda que Ortiz ya está acumulando es que su equipo no ha dado muestras, en 180 minutos de juego, de cuál es la idea matriz, el sostén conceptual que teóricamente diseñará el fondo futbolístico del Colo Colo 2026.

Hasta ahora, y teniendo claro que en los partidos de pretemporada hay muchos condicionantes que deben considerarse en el momento del análisis (poca sensibilidad técnica de los jugadores tras un período intenso de labor física, deseos de ver el máximo de futbolistas, intención de buscar variantes tácticas), no se nota en el equipo de Ortiz una señal potente sobre su posible identidad.

Sólo se han registrado algunos chispazos, destellos. Trailers breves, discontinuos y que incluso pueden ser equívocos al ojo analítico.

¿Cuáles son ellos? Uno es que Colo Colo será este año un equipo con menor posesión de pelota. Ortiz parece estar buscando ataque directo, menos traslado para que la transición defensa-ataque sea más rápida. Vale. Eso puede estar bien. Pero si es así, Ortiz debe definir de una buena vez que su mejor pasador —Claudio Aquino— deje de encasillarse en un sector y busque su zona de confort.

Otra. Si Fernando Ortiz exigió la llegada de un nuevo atacante central Maximiliano Romero—, no puede decir, como señaló tras el partido ante Alianza de Lima, que “es posible” que alguna vez juegue junto a Javier Correa. No pues. Debe jugar la mayoría de lo encuentros con él. Si trajo a un jugador como Romero para dejarlo en la banca porque su esquema lo impone, buenas noches…

Sí, es cierto. Fernando Ortiz aún tiene un crédito a su favor que puede ser el necesario para luego ir por ganancias.

Pero no debe estirar el elástico. Ahora ya tiene metas y plazos.

Sergio Gilbert

es periodista titulado en la UC, especializado en fútbol. Profesor universitario y redactor en El Mercurio. En Twitter: @segj66

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