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Juan Covarrubias: “Me habría gustado ser dirigido por Bielsa”

El ídolo que inspiró a Marcelo Salas, goleador histórico de Cobreloa y tripulante de varias selecciones. Un extremo zurdo reconvertido en armador. “Antes éramos más pinchagueros, hoy son puros atletas”, dice. Aprendió a jugar en una población de Talca y llegó a Wembley. Elogia a Charles Aránguiz y la “identidad” que mutó la actual selección. Dice que hace 35 años ya se jugaba con perfil cambiado.
Claudio Herrera de la Fuente21 de junio, 2021
“Estoy trasnochando”, bromea Juan Covarrubias (60 años) en plena charla con “El Mercurio” a eso de las 21 horas de un jueves otoñal. Dice que conserva la rutina de dormirse temprano que arrastraba de futbolista activo. No tiene redes sociales, aunque su hijo homónimo le pide permanentemente que abra un espacio porque muchos hinchas, la mayoría de Cobreloa, le escriben a él pensando que se trata del artillero histórico del club naranja.

Recluido en Chillán, donde hace clases de fútbol en el Colegio Alemán y mantiene congelados sus emprendimientos de transportes debido a la pandemia, el exjugador talquino salpica un derrotero nada despreciable, en el que, entre otras cosas, es reconocido como el ídolo de niño de Marcelo Salas. Defendiendo a Green Cross, las destrezas del zurdo cautivaron al “Matador”.

Arranca Covarrubias y Eduardo Vilches queda en el piso, una postal de los memorables choques de Cobreloa y Colo Colo. "Nunca perdí con ellos en Calama", valora. Foto: El Mercurio.

“Para mí es un orgullo que me reconozca, hemos hablado, me dio una camiseta, le tengo mucho aprecio a Marceloa Salas”, dice Covarrubias, cuyo carrera no se puede desapegar de Cobreloa, en donde ganó las títulos de 1985, 1988 y 1992.

“Aunque jugué antes en Rangers y Green Cros, me hice jugador en Calama. Ahí llegué a un equipazo: Mario Soto, Enzo Escobar, Víctor Merello, (Jorge) Siviero, los Gómez (Eduardo, Rubén y Omar), (Hugo) Tabilo, (Armando) Alarcón; cuando el club era dirigido por gente de otro nivel, porque el gerente general y el tesorero eran los mismos de ‘Chuqui’, ahora eso no se ve. Llegué jugando de puntero, pero don Vicente Cantatore, que tenía un manejo de grupo notable, me ponía a veces de ‘10’. Después llegó Jorge Toro y me decía que por mis condiciones yo podía jugar atrás, con más panorama; no me convencía, yo creía ser puntero-puntero, nada más. Incluso una vez me puso de puntero derecho, yo no lo podía creer, ¡un zurdo en la derecha!, ahora todos emplean el perfil cambiado, pero él fue un adelantado”.

Jorge Toro una vez me puso de puntero derecho (1985), yo no lo podía creer, ¡un zurdo en la derecha!, ahora todos emplean el perfil cambiado, él fue un adelantado

-Se acomodó a jugar con Marcelo Trobbiani, un ‘10’ referencial...

“Jugadorazo, él había sido compañero de Maradona, un tipo muy ganador, hasta en los entrenamiento no quería perder. Marcelo dejó una mística en el club. Cuando estuvo de técnico quería llevarme, pero no resultó”.

-¿Como hacía usted la diferencia?

“Un conjunto de cosas, la habilidad la traía del barrio, yo casi no tuve cadetes, debuté a los 16 años en el primer equipo de Rangers, lo que traía era aprendido en la población. Después jugué con gente que comprendía el juego y eso me pulió. Antes yo era más pichanguero, fui aprendiendo. Alcancé a jugar por ejemplo con Gustavo Viveros, que me enseñó varias cosas, porque yo llegaba a línea de fondo y empezaba a amagar para acá, para allá; él me decía que sacara el centro, rápido y simple (…) En ese tiempo el técnico de turno te decía ‘no puedes bajar más allá de la mitad’, como es la cosa, ahora todos hacen el recorrido defensivo obligados. En lo personal me quedo con fútbol antiguo, era más cansino, pero más calidad técnica, yo alcancé a jugar con ‘Chamaco’ Valdés, Manuel Rojas, Miguel Ángel Neira, Guillermo Yávar, eran espectaculares; ahora es un juego más rápido, explosivo, son todos atletas. Y se pegaba mucho más, había unos bandidos que te pegaban de la guata pa arriba. Con Colo Colo era bravo, (Javier) Margas era un camión, el ‘Bocón’ Ormeño se agarraba duro con Alarcón”.


-¿Su mejor partido?

“El que nunca voy a olvidar fue el 2-1 a Arica en 1985, donde salimos campeones, hice el segundo gol, fue mi primer título personal, esa es una sensación única; la gente nos fue esperar al cruce de Quillagua, fue algo increíble”.

“Lo único que me faltó fue jugar en el extranjero, me hablaron de México, pero en ese tiempo uno ganaba bien en Cobreloa, se arreglaba el contrato cada año y uno pedía lo que creía justo. El fútbol te da cosas impensadas, pero hay que dedicarse a pleno, en mi caso el fútbol me quitó la juventud, jamás fui a un baile, tengo menos ritmo que un gotera, ja”.

GASCOIGNE, ARÁNGUIZ, URIBE, BIELSA...


El primer acercamiento de Covarrubias con la selección fue en el Preolímpico de Ecuador 1984, donde colaboró con la clasificación a los JJ.OO. en Los Angeles. “Había sido citado por Isaac Carrasco, “Parrita”, pero no fui a los Juegos, estaba recién llegado a Cobreloa y don Vicente me sugirió que era más importante aclimatarme a la altura, me decía que iba a tener muchas chances en la selección más adelante. Tenía razón, me habría gustado ir a las Olimpiadas, pero a veces hay que perder algo para ganar por otro”, se consuela.

Jugué en Wembley ante Inglaterra (0-0 en 1989), algo impensado, cuando estaba en la cancha pensaba de donde había salido: yo venía de las canchas de tierra. Había una diferencia de velocidad enorme con los ingleses, en velocidad nos mataban

El talquino lograría 16 presencias en la Roja absoluta, con algunas perlas para atesorar. “Jugué en Wembley ante Inglaterra (0-0 en 1989), algo impensado, cuando estaba en la cancha pensaba de donde había salido: yo venía de las canchas de tierra. Había una diferencia de velocidad enorme con los ingleses, en velocidad nos mataban, también en envergadura, todos grandotes. Ese día jugaron (Paul) Gascoigne y Peter Shilton. Los dos goles que hice en la selección se los marqué a Bolivia (en amistosos en Santa Cruz y Santiago), quizá no eran tan buenos, je. También la enfrenté en Goiania en la Copa América (1989). Antiguamente con Bolivia eran lo puntos ganados, lo mismo Ecuador y Venezuela, ya no, ahora todo te hacen collera. Al Chile actual está claro que le hacen falta un goleador, un especialista de esos centrodelanteros antiguos”.

Covarrubias en acción ante Bolivia con la camiseta de la selección. "Nunca fui titular, entraba, salía, pero estaba, jugar ahí es impagable", dice. Foto: El Mercurio.

-¿Le gusta la selección actual?

“Sí, estos niños han ido cambiando la cara del fútbol chileno, porque antes de visita era solo defenderse, otros tiempos, otros técnicos; esta generación es más osada, le ha dado otra identidad al fútbol chileno. Me gusta Aránguiz, calladito, me impresiona lo que juega, es muy claro. Si hubiesen llegado antes estos técnicos habría sido distinto, porque en mis tiempos había mucha calidad técnica, pero faltaba un incentivo para jugar con otra dinámica, con más personalidad”.

-¿Se refiere a Bielsa?

“Sí, él cambió la mentalidad. Me gustó mucho lo que hizo. Si bien la generación dorada la tuvo en Canadá José Sulantay, de los mejores entrenadores que tuve, Bielsa le dio otro cariz al fútbol de estos chicos. Me habría gustado ser dirigido por él. Otro DT que me gustaba mucho era Claudio Borghi, su Colo Colo jugaba realmente bien”.

-¿Un jugador que lo identifique?

“Me gusta (Ariel) Uribe de Antofagasta. Lo encuentro parecido a mis inicios, tiene una zurda espectacular, hace la diferencia, pero no ha tenido continuidad. Miro mucho fútbol, en encanta Manchester City, verlo jugar es espectacular, todos buenos para la pelota. Y también me fijo siempre en Barcelona, por Messi”.

-¿Es verdad que pudo jugar en Colo Colo?

“Sí, (Jorge) Vergara me llamó, me hubiese matado la gente de Calama, no me lo habría perdonado jamás”.

Claudio Herrera De La Fuente

es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.

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