Santiago de Chile.   Mar 29-09-2020
7:38

La UC tuvo el salvoconducto para pasear a Gremio en la Libertadores

Ni toque de queda ni nada. Con una actuación sobresaliente de José Pedro Fuenzalida y de César Pinares, los cruzados superaron en todo ámbito a Gremio. Si la cuenta terminó apenas 2-0 fue por la impericia de los propios delanteros de la franja. En su vuelta copera tras el receso, la Católica limpió su cara y sigue en la pelea por clasificar a octavos de final.
Foto: Staff Images/Conmebol
Héctor Opazo M.16 de septiembre, 2020
Nadie lo vio en directo. Las restricciones para el fútbol en tiempos de pandemia impidieron que los hinchas de la UC asistieran a la mejor actuación de los cruzados en la Copa Libertadores 2020.

Si bien el toque de queda permitió que todo el mundo estuviera recluido en su casa, muchos ni siquiera pudieron ver el partido por televisión producto de la caída en el servicio de un cableoperador.

Pero en la cancha los cruzados no supieron de problemas, exhibieron su mejor repertorio para doblegar a Gremio por 2-0 y dejaron atrás el pálido inicio en el torneo continental antes de que el coronavirus interrumpiera todo.

Con cánticos grabados del público y con los aplausos de los pocos dirigentes y suplentes que se instalaron en las butacas de San Carlos de Apoquindo, el equipo de Ariel Holan se sacudió los fantasmas y contó con rendimientos individuales y colectivos sobresalientes, lo que le permitió volver a meterse en la pelea por un lugar en los octavos de final del certamen.

Zampedri tuvo tres ocasiones claras para anotar y solo convirtió esta, que marcó la apertura de la cuenta, Foto: France Presse.

Como si tuviera un salvoconducto para mostrar su mejor cara, José Pedro Fuenzalida fue un dolor de cabeza para la defensa de Gremio, sobre todo cuando unía fuerzas con César Pinares y Gastón Lezcano por el carril diestro del ataque universitario. Por el otro lado, si bien Raimundo Rebolledo y Luciano Aued no llegaron con tanta fuerza, las diagonales de Edson Puch desestabilizaron el esquema que Renato Gaúcho había diseñado para los negriazules, cuya defensa zozobró cada vez que fue exigida.

Pese a que llegó con menos partidos en el cuerpo y con las apuestas en contra, Universidad Católica dispuso de las mejores ocasiones de gol, incluyendo un remate al poste del “Chapa” y una oportunidad inmejorable que Fernando Zampedri no pudo enviar a las redes. Parecía farra dieciochera…

Sin embargo, el propio Zampedri se rehabilitó y, poquito antes de irse al descanso, conquistó la apertura de la cuenta con un zurdazo ajustado. Mientras los gaúchos ni siquiera se acomodaban, César Pinares clavó una “joyita” por arriba de Vanderlei que estiró la cuenta, alimentó las esperanzas y dejó groggy al visitante.

En la segunda parte, el dibujo no mutó: los cruzados siguieron golpeando una y otra vez la portería del discreto Vanderlei, mientras el “Inmortal” era incapaz de apropiarse del balón ni menos de hacer pasar sustos a Matías Dituro.

La distancia social obligó a los suplentes de ambos cuadros a sentarse en las tribunas y no en las bancas. Foto: France Presse.

Si bien los gaúchos intentaron una reacción en los minutos finales, una torpeza del capitán David Braz —perdió un balón y se desquitó con una patada contra Edson Puch— le costó una expulsión que terminó por derrumbar todo intento.

En horario de restricción, la Católica se dio un paseo en San Carlos de Apoquindo. Para renovar la ilusión continental.

Héctor Opazo M.

es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.

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