Jarry destaca la adaptación a la cancha de la Copa Davis: “Cada día ha sido superior al anterior”
El chileno admite que no será fácil jugar en una alfombra que, si bien no es tan veloz, presenta un bote muy bajo y con pelotas pesadas. “Si uno espera la pelota, ya perdiste el punto, hay que ir a buscarla adelante”, explica el primer singlista nacional.
Tres días en doble jornada suma trabajando el equipo chileno de Copa Davis en Hasselt (Bélgica), aunque recién este miércoles se incorporó de manera plena Tomás Barrios (137º), finalista del challenger de Punta del Este que terminó el domingo.
Plazo suficiente para que los tenistas empiecen a sentir los efectos de la adaptación a la alfombra que cubre el parqué del Sporthal Alverberg, tradicional gimnasio para los equipos de básquetbol y balonmano de la ciudad.
“Estamos haciendo un muy buen trabajo, entrenando tanto tenis como la parte física. Cada día ha sido superior al anterior”, contó Nicolás Jarry (38º), quien será la primera raqueta nacional en la serie ante los belgas.
El principal foco ha sido, precisamente, entender de qué forma se debe jugar en una cancha con un bote bajo, algo que complica a quienes están mejor adaptados a la arcilla y, en el caso de Jarry, obligarlo a flectar demasiado las rodillas para encontrar el ángulo de tiro.
“Es una cancha bien especial, se necesita estar muy consciente de lo que hay que hacer, ir a buscar la pelota, no esperarla, atravesar la bola y estar muy incisivo; porque si esperas la pelota, ya perdiste el punto. En estos días estamos haciendo esa transición y nos vamos sintiendo mejor”, aseguró.
“Sé lo que tengo que hacer en la cancha, estoy tranquilo, ahora si sale bien o sale mal, se verá durante los partidos. Lo importante es que cada día he logrado hacer mejor el tipo de juego necesario para esta cancha, tengo muy claro qué hacer, quiero adaptarme lo más rápido posible y sé que cada día voy a estar mejor”, añadió el nacional.

Este miércoles fue el primer día en el que Tomás Barrios entrenó con normalidad. El chillanejo es carta segura para el dobles. Foto: Santiago Bahamonde.
Los expertos también miran con interés la adaptación a una superficie que ya no se utiliza en el circuito principal, luego de que los torneos en carpeta que cerraban la temporada pasaran a cemento hace una década.
“La pelota se arrastra mucho, por eso hay que jugar más bajito, doblar más las rodillas, jugar agazapado, de alguna manera. No es una cancha común en el resto de los torneos, pero los tenistas han tenido días para acostumbrarse y son jugadores coperos, además de que la garra que les imprime ‘Nico’ Massú puede ser decisiva”, opina Sergio Cortés, exjugador de Copa Davis.
“Ellos están acostumbrados a jugar en muchas superficies: rápida, tierra, pasto y siempre rinden. Si el bote es tan bajo, debe parecerse a jugar en pasto, aunque ahí cuesta aún más por el tipo de desplazamiento que se hace”, añade el antofagastino.
Cortés también precisa las claves para jugar en condiciones tan particulares.
“Es la gracia de la Copa Davis, que el local elige la superficie que más le acomoda. Pero los nuestros están capacitados para jugar allí. Seguramente Jarry tendrá que sacar con más slice para que la bola se arrastre más, porque en general a él le gusta jugar alto. Van a tener que buscar más efectos, no pegar tan plano, pero también jugar más metidos dentro de la cancha y hacer un swing cortito, sin tirar tanto la raqueta para atrás para el golpe”, describe.
Por otro lado, Jarry destacó también el positivo espíritu que reina al interior del equipo.
“Lo pasamos muy bien, hay muy buena energía y siempre hay risas. Es una semana muy diferente a las que vivimos en el tour, uno se relaja mentalmente, no está solo y hay un poquito menos de exigencia, porque se reparte al interior del equipo”, dijo.
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







