Atlético de Madrid le amargó la vida a Barcelona y PSG agobió a Liverpool
Los equipos de Diego Simeone y Luis Enrique se acercan a “semis”. Barniz de hazaña “colchonera” (2-0), y en París la diferencia pudo ser mucho mayor (2-0). La fantasía de Lamine Yamal y el aura de Anfield son la esperanza de los derrotados para las revanchas.
Foto: France Press.
Equipo Deportes08 de abril, 2026
Atajar este miércoles en el Camp Nou y en el Parque de los Príncipes podía ser alucinante o un castigo cruel. El ruso Matney Safonov (PSG), el georgiano Giorgi Mamardashvili (Liverpool), el español Joan García (Barcelona) y el argentino Juan Musso (Atlético) tomaron el desafío y fueron testigos de dos juegos enérgicos.
Arqueros terrenales para colectivos con individualidades portentosas. Ninguno de los cuatro metas asomó entre entre los ocho porteros más votados en el The Best 2025, que ganó Gianluigi Donnarumma. Pero ahí están, con respuestas variadas para jornadas tensas, inspirados por la presentación de ensueño del alemán Manuel Neuer, el martes, en el triunfo de Bayern en el Bernabéu. “Vimos a Neuer y era lo que Giorgi debía hacer por nosotros”, reconoció el DT Arne Slot.
Musso, suplente del lesionado Jan Oblak, recibió el máximo puntaje en el remezón que le propinó el Atlético a Barcelona (2-0) a partir de siete atajadas decisivas. No pudo con él Lamine Yamal, pese a sus trazos de fantasía, mientras en la otra área Julián Álvarez descompuso el achique catalán con delicadeza: primero filtró el pase perfecto que generó la falta de último recurso de Pau Cubarsí sobre Giuliano Simeone (expulsión del zaguero) y en el mismo tiro libre anotó con justeza (45’).
“Estuve practicando en la última práctica, pateé cinco o seis y no metí ninguno. La llave no está cerrada, tenemos una ventaja y debemos aprovecharla”, dijo el cordobés.
El Barcelona, en desventaja numérica, amenazó con reaccionar a partir de la frescura de Gavi y Fermín en el eje, pero el Atlético no cedió en músculo y terminó estirando la ventaja a través del noruego Alexander Sorloth (70’), tras centro de Matteo Ruggeri.
Los rojiblancos ganaron dando ventaja en el registro de posesión (42%) y remates totales (cinco contra 18). “Te puedo contar mil cosas de partidos en los que hemos pateado 30 veces y no marcamos. El fútbol es maravilloso porque la contundencia es clave”, encaró Diego Simeone, cuyo equipo casi se arruina en un desaguisado que pudo cambiar la llave, cuando el ingresado Marc Pubill acomodó el balón con la mano en un saque de fondo después que Musso la había puesto el juego (55’). El juez rumano Istvan Kovacs ignoró la acción y bramó el fortín culé.
JERARQUÍA PARISINA
En París, la superioridad del PSG fue infinita, desnudando el desgaste futbolístico y mental del ciclo de Slot en Merseyside. “Estuvimos en modo supervivencia durante gran parte del partido”, admitió el neerlandés, que metió cinco defensores. La jornada de Safonov fue apacible, porque los ingleses no patearon al arco.
Por el contrario, la noche de Mamardashvili fue estresante, porque los galos patearon 18 veces y seis fueron a su puerta. “Giorgi fue crucial, me recordó a Alisson Becker en 2025, cuando aquí jugó el mejor partido de su vida”, soltó Virgil van Dijk. Un zapatazo de Desiré Doué, que disparó enjaulado entre cuatro rivales, rozó en un rival y se metió justo por arriba del georgian.
La gestión de Vitinha (147 pases) y Joao Neves (asistencia formidable a Khvicha Kvaratskhelia en el 2-0) estuvo a la altura de sus mejores jornadas y en esa sintonía el monarca vigente se vuelve incontrarrestable.
“Es difícil jugar contra el PSG, son top mundiales. En Anfield tenemos que intentarlo y demostrar que somos el Liverpool, un grande también”, advirtió Mamardashvili.







