Prohibido tocarse: el gran problema de los deportes de contacto durante la pandemia
Los 21 seleccionados nacionales de disciplinas de combate que entrenan en el país no pueden tener contacto físico alguno debido a la crisis sanitaria. Las federaciones apuntan a salir al extranjero para no perder más semanas de trabajo óptimo. El tiempo apremia.
La pandemia del coronavirus ha deformado muchas situaciones cotidianas y los deportes de combate no están fuera de la lista. Antinatural, pero cierto: en Chile —y otros países— actualmente se practican deportes de contacto… sin tocarse. La alta contagiosidad presente en el país no permite que los atletas puedan estar cerca y las distintas disciplinas se las han arreglado para retornar de la mejor forma posible, pero siempre pensando en salir al exterior para entrenar normalmente.
Los seleccionados son 21 y se dividen en esgrima (7), karate (6), boxeo (3), judo (2), taekwondo (2) y lucha (1).
Los judocas viven una situación particular: a pesar de tener permiso desde mediados de julio, recién pisaron el tapiz en agosto tras mantenerse en sus casas. Así lo explicó Thomas Briceño: “No nos sirve de mucho, porque solo tenemos pase al tatami con mi compañera (Mary Dee Vargas) y mi entrenador (Jerome Henric), pero tenemos que mantener una distancia de cinco metros. No podemos hacer judo, solo preparación física”.

Briceño es el actual campeón panamericano en competidores de hasta 100 kilos.
“Ha sido importante ir al CEO, pero entrenan solos. No ayuda mucho eso. De momento se empieza suave, pero luego se necesita sí o sí una pareja. No sabemos cuándo vamos a poder entrenar bien en Chile, mientras en Europa hay un montón de países donde sí se puede”, estima Henric.
La federación tomó cartas en el asunto y empezó a preparar un protocolo específico para la disciplina. “Nuestros deportes serán los últimos en volver y ha sido complicado por el alto contacto. Es por esto que tenemos una mesa con médicos, nutricionistas y prevencionistas de riesgo, entre otros especialistas, para abarcar todas las áreas y generar un protocolo propio que complemente al general de las autoridades”, dice Carolina Garrido, timonel del organismo.
El cubano Ramón Arias, jefe del taekwondo, es sincero: “Los deportes de combate no se conciben por naturaleza sin oponente. En mi modesta opinión hay aspectos de la preparación que no se pueden resolver sin el trabajo en pareja, pero al mismo tiempo hay aspectos de la preparación que pueden ser resueltos en estas circunstancias para cuando regresen los entrenamientos conjuntos”.
El responsable nacional de los cuadriláteros, el ecuatoriano Segundo Changó, cuenta su experiencia: “No podemos minimizar a la pandemia. Es una enfermedad contagiosa y mortal. Hemos iniciado los entrenamientos, sin embargo, no hacemos trabajo técnico-táctico. Se practica por separado y con distanciamiento. No se puede hacer como en Estados Unidos. Esperemos a ver cómo se comporta el virus; en caso contrario, el nivel irá bajando y no se puede evaluar el trabajo que se está haciendo”.

Juan Pablo Garrido (derecha), seleccionado nacional en 75 kilos, entrenando antes de la pandemia. Tiempos mejores: el ejercicio de paragolpes está prohibido en la actualidad. Foto: Instagram.
Con mucho más optimismo lo toma Rodrigo Rojas, referente del karate. “Ha sido súper difícil para mí la cuarentena y ahora yendo al CEO, estando con mis compañeros, viendo el ambiente, me emocioné. Ahora estamos en el período básico, haciendo mucha repetición. La primera parte no requiere que nos peguemos (ríe). Hay que esperar y resistir estas fases que tienes que hacerlas. A muchos deportistas no les gusta, pero es necesario”, asegura.
Ni la esgrima se salva, la disciplina de combate más segura —y la más numerosa— frente al contagio. “Hasta ahora hemos mantenido las distancias. Cada uno hace trabajos por pista separada y cuando toca clase con el entrenador, lo hacemos con mascarilla abajo de la careta”, cuenta Víctor Contreras, especialista de sable.
MÁS TESTEOS
El jefe médico del rugby chileno, Juan Pablo Toledo, es una de las voces con más experiencia sobre la práctica deportiva en tiempos de covid-19, debido al proceso que ha hecho en la ovalada nacional, sobre todo con el seven en las últimas semanas.
Para Toledo, la decisión que se toma en Chile es netamente una
resolución de seguridad. “Acá estamos supeditados a lo que diga el Minsal, a seguir el ‘Paso a Paso’. Aunque hagamos un protocolo de titanio, estamos regidos por ellos”, lamenta.
¿Por qué en países con mayores casos se puede entrenar con contacto? El traumatólogo postula que “es por lo que invierten en protocolos. Se debería testear mucho más frecuentemente para que todos entrenen tranquilos. El lugar más seguro hoy para los deportistas es su lugar de entrenamiento, pero no se sabe qué hacen el resto del tiempo. Por ejemplo, si me hablan de las mineras, allá están testeando cada dos, tres días. Porque todo tiene que andar. Es increíble. Si hubiesen fondos se podría”.
Parecido piensan en el boxeo. “Yo creo que la autoridad es conservadora, seguramente debido a las experiencias anteriores”, dice Luis Valenzuela, presidente de la Comisión Nacional de la actividad, quien también apunta al financiamiento. Así ejemplifica con Estados Unidos —el país más castigado con la crisis—, donde la actividad pugilística no ha parado: “Allá las comisiones atléticas de California y Nevada exigen altos estándares de seguridad, que representan fuertes gastos para los promotores. Piense que Top Rank, una de las principales empresas del rubro, tuvo un sobrecosto de 25 mil dólares por evento. Eso incluyó la respectiva ‘burbuja’, exámenes PCR para boxeadores, entrenadores, árbitros, jueces, etcétera”.
SALIR COMO SEA
A priori, se estima que recién en la fase 5 los deportistas puedan tener contacto. En este escenario, las federaciones lo tienen claro: deben apuntar a concentrarse en el exterior o esperar que la situación mejore en Chile.
Se debería testear mucho más frecuentemente para que todos entrenen tranquilos. El lugar más seguro hoy para los deportistas es su lugar de entrenamiento, pero no se sabe qué hacen el resto del tiempoJuan Pablo Toledomédico
El clasificado a Tokio 2021 Yasmani Acosta es uno de los que requieren viajar. La situación no es nueva para él: en cualquier época del año, Acosta nunca tiene rivales de su peso para entrenar. Ni en Chile ni en el subcontinente. En los últimos Juegos Sudamericanos, realizados el 2018 en Cochabamba (Bolivia), el luchador de origen cubano no sumó más de cinco minutos en sus batallas para colgarse el oro.
Durante la cuarentena se recuperó de una lesión y ahora le buscan salida para luchar con oponentes de su nivel. Primero pensó en Cuba, pero ahora el foco es Europa del Este. “Estamos planificando. De ser efectivo que algún equipo de lucha salga, sería en septiembre”, confirma Manuel Espinosa, máxima autoridad federativa de la especialidad.
Por otro lado, Henric devela el plan del judo: “Tenemos la oportunidad de ir a Francia durante dos meses (septiembre y octubre). Poseemos la invitación de la federación local y la autorización de entrenar en todos los Centros de Alto Rendimiento del país. La idea es ir a uno donde practican deportistas juniors y universitarios, para luego movernos al de París, donde concentra la selección nacional”.
En el taekwondo, Arias sueña con que Fernanda Aguirre —también con cupo en Japón— se traslade a España o Cuba. “La idea que Fernanda pueda compartir entrenamiento en pareja es buena. El tema de España caminó mucho, estaba resuelto hasta que los españoles decidieron mandar a sus atletas a las casas. Hay una ola de calor y volverían en septiembre. Si no se puede, yo di la idea de que venga a Cuba”.

Fernanda Aguirre se mantiene entrenando por zoom desde Viña del Mar. Foto: Instagram.
Asimismo, los esgrimistas apuntan al Viejo Continente. “A mí me tocaría entrenar en algún lado, probablemente España o Alemania”, cuenta Contreras. Finalmente, en el karate y el boxeo conversan propuestas con Plan Olímpico. Chango no duda: “En el momento que se presente una oportunidad, hay que salir”.
Raúl Andrade
es reportero de Deportes El Mercurio hace más de cinco años. Especialista en el área polideportiva, ha cubierto grandes eventos de tenis, golf y motor.







