Brasil no cayó, pero se anduvo tambaleando
Un derechazo de Vinícius emparejó el duelo que los pentacampeones perdían con justicia ante el monarca africano. La “Canarinha” resistió como pudo el buen primer tiempo marroquí, pero no le alcanzó para dar vuelta el marcador y menos para convencer en su debut. “Engranar en el primer partido es difícil, tenemos que evolucionar”, sostuvo “Vini” en la trastienda de New Jersey.
Durante media hora se invirtieron los roles entre Brasil y Marruecos: los “Leones del Atlas” sorprendieron en el arranque con presión alta, dominio y posesión.
La escuadra de Carlo Ancelotti encaró la brega con una propuesta similar, pero fue superada en por el atrevimiento marroquí, que encerró al gigante sudamericano en su trinchera y redujo sus opciones de salida al contragolpe, que tampoco abundó.
Un pase filtrado de Brahim Díaz, que desnudó la lentitud de la zaga verdeamarilla, encontró a Ismael Saibari entrando como una locomotora a las espaldas de los centrales, y sin detenerse hasta definir con clase: picó el balón ante la salida del portero Alisson.
La desventaja parcial no avivó el fuego brasileño. Peor: se vio golpeado, desconectado, un equipo largo y más preocupado de que el rival no aumentara: el capitán Achraf Hakimi desperdició dos jugadas claras que pudieron rematar al “Scratch”.
Pero las estrellas están para iluminar en el momento más oscuro y cuando más se necesita: en un pestañeo africano, Vinícius Júnior ganó la línea de fondo y con un derechazo igualó todo.
El empate desconcertó a Marruecos y por fin metió a Brasil en el juego. “Carletto” movió fichas, reemplazó a los amonestados en el descanso y después sacó a Igor Thiago, referente de área, para poblar el ataque de punteros y volantes.
Brasil no le prestó más la pelota al cuadro africano y aparecieron combinaciones que lograron desencajar a la zaga marroquí, pero ninguna para desnivelar.El empate fue conformando a ambos, pese a la exigencia de la hinchada brasileña, que pedía el otro gol que no estuvo ni cerca de caer.
En el remate de diez minutos de tiempo agregado, un manotazo de Alisson salvó el punto y le regaló algo de justicia a la brega: habría sido un premio excesivo para Brasil quedarse con la victoria, porque si bien tuvo el mérito de terminar en pie, hubo largos pasajes, especialmente en la primera etapa, en que anduvo tambaleándose.
Matías García
es colaborador en Deportes El Mercurio. Periodista de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, con experiencia en coberturas y transmisiones deportivas.







