Ortiz celebra un año en Colo Colo: el proceso que lo llevó a la cima después de estar cerca del despido
El DT logró sobreponerse a una tormenta casi perfecta: la derrota frente a la U en el debut, no clasificar a copas internacionales y al despido que proponía el Club Social. El argentino ha hecho cambios radicales: del equipo que perdió 3-0 al que hoy enfila hacia la estrella número 35 solo hay tres titulares: Villagra, Hernández y Correa.
“Sé dónde estoy sentado y lo que significa”, expuso Fernando Ortiz en el estadio Monumental cuando fue presentado como técnico de Colo Colo, el 1 de septiembre de 2025.
El “Tano” acudió de emergencia al llamado de Blanco y Negro (ByN), sociedad que buscaba con premura un relevo para el despedido Jorge Almirón. Y no esquivó el bulto: respaldado por su pasado en Estudiantes de La Plata y América de México —dos equipos de alta presión— el nacido en Corral de Bustos puso manos a la obra.
No comenzó bien, eso sí, porque perdió la Supercopa con Universidad de Chile. En el categórico 0-3 del Santa Laura, alineó a Fernando de Paul; Mauricio Isla, Jonathan Villagra, Sebastián Vegas, Erick Wiemberg; Esteban Pavez, Vicente Pizarro; Lucas Cepeda, Claudio Aquino, Leandro Hernández; y Javier Correa, quien abandonó por un dolor muscular pasada a media hora.
El recorrido no continuó de la mejor forma, pues tras las caídas ante Cobresal y Audax Italiano, en las fechas finales del Campeonato Nacional, quedó relegado de las competiciones internacionales de 2026.
Y llovieron las críticas.
En la interna de ByN revelan que “algunos directores decían que había que echarlo. Argumentaban que no tenía la capacidad para manejar Colo Colo y que nunca había ganado nada. ¿Quiénes fueron esos directores? Los representantes del Club Social y Deportivo: Edison Marchant y Eduardo Ugarte”.
La postura del presidente Aníbal Mosa fue categórica; y argumentando que Ortiz trabajaba bien, que se trataba de un hombre serio, que tenía buen manejo de camarín y que estaba dando grandes oportunidades a los jugadores jóvenes, debía seguir en el cargo.
Los representantes de la Corporación insistieron en su postura, pero Mosa se mantuvo firme y decidido.
Fue, entonces, que empezó la reconstrucción del “Cacique”. El técnico trasandino realizó drásticos retoques en la plantilla al decidir la partida de 11 jugadores: Esteban Pavez, Mauricio Isla, Óscar Opazo, Emiliano Amor, Sebastián Vegas, Alexander Oroz, Matías Moya, Daniel Gutiérrez, Bruno Gutiérrez, Salomón Rodríguez y Cristián Zavala.
Tampoco iba a contar con Vicente Pizarro, Alan Saldivia y Lucas Cepeda, transferidos al exterior.
“Dejó ir a tipos ‘pesados’, con recorrido e historia, porque quería formar su propio equipo. A su pinta, con jugadores elegidos por él. Y así fue”, sostienen en el Monumental. A Macul llegaron Javier Méndez, Matías Fernández, Joaquín Sosa, Álvaro Madrid, Maximiliano Romero y Lautaro Pastrán. Además, dio gran importancia a los jugadores formados en casa: Jeyson Rojas (que desplazó a Fernández), Ulloa (sacó a Wiemberg), apostó por Gabriel Maureira en la portería, y consolidó a Hernández y Francisco Marchant.
Un año después de su aterrizaje en Chile, del equipo que perdió con la U solo tres se mantienen de titulares: Villagra, Hernández y Correa.
“Muchos no le teníamos fe, pero está sorprendiendo. Los números son incuestionables y solo es cuestión de tiempo para ser campeones. Está jugando con un sistema distinto al que existía cuando llegó, no cambió pese a que arrancó perdiendo con Limache, y el equipo gana y gana”, sostiene Gabriel Mendoza, campeón de América con los albos.
Dicen en Macul: “Ortiz llega todos los días antes de las 7 de la mañana. Es cercano. Tiene buen trato con todos. Es un caballero”.
Ortiz reconoce que siempre ha sido igual: “Desde que pisé este gran club, los que están acá nunca me han visto cambiar. Ni era vendehumo cuando perdía y saludaba a todo el mundo, ni soy vendehumo ahora cuando saludo a todo el mundo. Yo siempre digo que va a quedar el ser humano y no el profesional. Entonces, a todas las personas las trato por igual”.
“Sigo siendo el mismo”, dice, humilde.
VOZINHA SE PERFILA COMO TITULAR PARA EL JUEGO CON HUACHIPATO
Parece que llegó el día: este domingo, en el Ester Roa Rebolledo de Concepción, podría ocurrir el esperado estreno de Josimar José Évora Dias, Vozinha, por el Campeonato Nacional.
Esto, tras la práctica que los albos realizaron este jueves en el Monumental y que alineó al meta de Cabo Verde, que solo ha jugado por la Copa Chile, en el 3-0 sobre Unión Española, junto a Iván Román, Arturo Vidal y Alonso Olguín en la zona defensiva; a Jeyson Rojas, Felipe Méndez, Álvaro Madrid, Diego Ulloa, Leandro Hernández y Lautaro Pastrán en el mediocampo; y Maximiliano Romero, ya recuperado del dolor que sintió frente a los hispanos en el Estadio Nacional, en el ataque.
Descartado está Javier Correa, por suspensión, en tanto los zagueros Jonathan Villagra y Joaquín Sosa podrían quedar al margen del partido por problemas físicos.
El propio golero comentó en las redes sociales del club sobre sus primeros días en Chile. “En la calle es grato, pero muchas veces es intenso. Es un país diferente, intenso y muchas veces no consigo dar atención a todos y pido disculpas por eso, porque me encantaría dar atención a todos”, dijo.
Otro que habló fue Álvaro Madrid. “Somos conscientes de lo que puede ser el campo de juego, pero estamos preparados para cualquier adversidad. Estamos bien; Huachipato viene de ganar, eso les suma confianza. Tenemos las armas para seguir ganando y acercarnos más al objetivo de ser campeones. Nada ha terminado; sabemos que tenemos una buena diferencia, pero hasta que no seamos campeones no dejaremos de dar el máximo y de seguir dando lo mejor y mantener hambre por conseguir victorias”, opinó el volante, uno de los grandes fichajes de ByN en la temporada.
Raúl Neira
es redactor de Deportes El Mercurio y especializado en fútbol. Con más de 25 años de carrera, cubrió la Copa Confederaciones de Rusia 2017, la Copa América de Chile 2015, copas Libertadores, sorteos y partidos clasificatorios a la Copa del Mundo.






