Vozinha hace rememorar los fichajes más mediáticos de la historia del fútbol chileno
El ídolo de Pelé, un crack del Real Madrid y el héroe de Argentina 78 anteceden la apuesta por el caboverdiano, esperado en las próximas horas en Santiago. Nombres pesados para sacudir la actividad local. Jorge Robledo fue un hito al venir de Inglaterra. “Y terminó siendo de los más influyentes de la historia”, dicen los expertos.
El remezón de Vozinha a la inercia del balompié criollo tiene capítulos anteriores con sabores distintos.
El aterrizaje del caboverdiano de 40 años, incluido en la oncena ideal de la Copa de Mundo y que firmó por 18 meses en Colo Colo, “se puede comparar a la llegada de Zizinho, el jugador que admiraba Pelé, a Audax Italiano en 1961, pero a nivel mediático se acerca más a la llegada de Jorge Robledo a Colo Colo (1953), que si bien no venía directamente de un Mundial, lo hace desde Inglaterra y el mito en ese momento es que allí se jugaba el mejor fútbol del mundo. Y su efecto fue inmediato”, enseña el historiador albo Sebastián Salinas.
Thomaz Soarez da Silva, Zizinho, reforzó al club itálico con 40 años, después de jugar seis sudamericanos (artillero máximo vigente con 17 tantos) y el Mundial 1950 con el Scratch, sembrando “escepticismo” a nivel de prensa por su condición de veterano. “¡Hemos visto fracasar a tantos! El último caso fue verdaderamente lastimoso. Ángel Labruna no merecía ese final tan sin lustre que vino a buscar a Talca”, escribió la revista Estadio. El carioca, que no logró rédito deportivo en Chile, no vino solo al Audax: recomendó a su amigo, el ariete Ceninho.
“La llegada de Robledo, junto a su hermano Ted, fue revolucionaria”, explica el periodista Julio Salviat, coautor del libro “De David a Chamaco”, “porque terminó siendo uno de los jugadores más influyentes en la evolución del fútbol chileno, tanto fuera la cancha —por profesionalismo, preparación física, puntualidad, corrección— como adentro, generando un cambio en la forma de jugar. Tenía juego aéreo inglés, era capaz de retroceder para armar juego en tiempos en que en Chile el ‘9’ se estacionaba en el área. Salió campeón el primer año, goleador, además integró la selección del 55, de las mejores de la historia”.
El argentino naturalizado español Héctor Rial gastó fama en el Real Madrid que ganó cinco ediciones de la Copa de Europa (actual Champions League), integrando un ataque temible junto a Alfredo di Stéfano, Ferenc Puskas, Paco Gento y Raymond Kopa. En 1961, con 33 años, asomó por Santa Laura. }
“Rial llegó a Unión Española en la segunda parte de 1961, jugó 15 partidos, anotando un solo gol, hizo dupla con Honorino Landa. El contacto lo hizo el dirigente Dionosio Cruz, durante la gira de Unión en diciembre de 1960. Y quien intercedió favorablemente fue el locutor chileno Raúl Matas, que en esos momentos trabajaba en Madrid, amigo personal del jugador. Vino a Santiago en un modo relajo, con su esposa e hijas”, reseña Heriberto Llanos, investigador de Asifuch.
Puskas, como técnico, también pasó por Colo Colo en 1977, pero la apuesta no prosperó. “Antes vinieron entrenadores como Flavio Costa (1959), que perdió el Maracanazo al frente de Brasil, y Enrique Fernández (1955), uruguayo que había salido campeón dirigiendo al Barcelona y Real Madrid”, precisa Salinas.
Vozinha sacude Macul y genera reacciones variadas. “Hay varias partes a considerar”, dice Sebastián “Terremoto” Cejas, que ganó dos títulos en el Cacique. “Primero se debe respetar la decisión del entrenador, si él considera que contratar un arquero de estas características eleva la competencia, se acepta; después está la bajada de línea del club, si de verdad quiere proteger el capital de la institución, que es el chico (Gabriel Maureira) que está atajando bien y demostró que está para competir, además el equipo tiene una ventaja deportiva que no es menor (12 puntos) y eso te permite sostener a un jugador de la cantera, que puede ser importante para el futuro del club y también a nivel de selección. Y por último, Vozinha demostró estar a la altura en el Mundial y lo puso en una vidriera internacional, pero atajar en Colo Colo, donde el arco es muy grande, tiene a mi entender más presión que hacerlo en Cabo Verde, pero es un arquero con experiencia”.
Tres campeones de México 1986 llegaron a clubes chilenos: Marcelo Trobbiani a Cobreloa (1988), Carlos “Chino” Tapia a Universidad de Chile (1990) y Claudio Borghi a Colo Colo (1992).
“Trobbiani debutó en un partido con O’Higgins en Calama (5-1) y en la primera jugada demostró su calidad, hizo un gol, por algo llegó a ser suplente de Maradona y eso no lo logra cualquiera. Es el mejor extranjero que vino al fútbol chileno, junto con Borghi. Vozinha creo que puede resultar, le hará bien al fútbol chileno, aunque la actividad necesita cambios profundos”, sostiene Jorge “Chicho” García, integrante del mediocampo loíno que ganó la corona 1988.
En Calama también desfilaron otros mundialistas de pergaminos: el paraguayo Adolfino Cañete y el boliviano Milton Melgar. En los 90 causaron impacto Néstor Gorosito y Alberto Acosta (U. Católica), Marcelo Espina (Colo Colo) y Leonardo Rodríguez (U. de Chile), que llegó sin escalas desde la Bundesliga al torneo chileno.
El trimundialista trasandino Mario Kempes en 1995, atendiendo el llamado de su amigo Pedro Lucio Olivera, que dirigía a Fernández Vial en Primera B, dejó el retiro de dos años y volvió a escena con 41 años. “Un tipazo Kempes, nunca se creyó el cuento, él llegaba a entrenar los jueves y viernes, y jugaba el fin de semana, fue una inyección anímica para el club, que pasó de jugar con 3 mil personas de local a 8 mil. Tenía mucha jerarquía. Con Vozinha ahora tengo mis dudas, destacó en una selección a la que le llegaban muchísimo, pero en un equipo grande te llegan tres veces por partido y lamento que tapen a esa camada de arqueros jóvenes de Colo Colo”, dice el exarquero vialino Ronald Yávar.
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.







