La decisión de Aníbal
En el registro mediático de Vozinha no se pensó que a esta altura su carrera reflejaba a un modesto trabajador del fútbol, que jugó en clubes y ligas muy menores. En dos décadas los directores deportivos de las ligas europeas grandes o de menor nivel nunca lo apuntaron como una alternativa, aunque estuviera en condición de futbolista libre.
Los mundiales del siglo pasado dejaban héroes ignotos. Personajes anónimos que a partir de una actuación descollante quedaban en la retina de la crítica y los aficionados. Por las características del puesto, el arco entregaba nombres señeros. En 1990, el costarricense Luis Gabelo Conejo enseñó sus atributos, al igual que el hondureño Julio César Arzú en España 82 o el marroquí Ezaki Badou en México 86.
La historia cambió a partir de la irrupción de Internet, cuando la información se democratizó y las cadenas de televisión exhibían las principales ligas europeas. Hoy es casi imposible que los buenos jugadores no sean conocidos antes de disputar una Copa del Mundo. Existen excepciones. Un ejemplo es Vozinha, el portero de Cabo Verde, que en el reciente Mundial tuvo jornadas de gloria con España, Uruguay, Arabia Saudita y Argentina.
La clasificación de Cabo Verde a la ronda de los 32 generó un salto en su consideración, a pesar de que llegó a Estados Unidos con 40 años. A este cuadro africano lo pelotearon y Vozinha se transformó en la figura inesperada, con el aval de las estadísticas que miden las atajadas. Estos programas no aclaran si los remates fueron al cuerpo u obligaron a una exigente intervención. Son números duros que sostienen las historias de redes sociales.
En el registro mediático de Vozinha no se pensó que a esta altura su carrera reflejaba a un modesto trabajador del fútbol, que jugó en clubes y ligas muy menores. En dos décadas los directores deportivos de las ligas europeas grandes o de menor nivel nunca lo apuntaron como una alternativa, aunque estuviera en condición de futbolista libre.
Estos datos son fundamentales a la hora de elegir un refuerzo, pero no los apreció Aníbal Mosa, el presidente y controlador de Colo Colo. Apenas concluyó la participación de Vozinha en el Mundial, el nombre del arquero circuló en el Monumental. El viernes, antes del triunfo 3-1 sobre Deportes Limache, Mosa anunció el acuerdo con el caboverdiano, que llegará por potenciales 18 meses.
El técnico Fernando Ortiz, en la entrevista a pie de campo con TNT Sports, intentó, pero no soslayó su disconformidad con la noticia. El jueves, Jaime Pizarro, director de Blanco y Negro, en radio ADN, bajaba los decibeles a la eventual contratación del portero. En rigor, solo Mosa quería a Vozinha. Lo más probable es que los más de 29 millones de seguidores en sus redes sociales fueron un imán. La repercusión de la noticia en la prensa internacional refrendó el criterio comercial.
La determinación perjudica al joven portero Gabriel Maureira (seleccionado Sub-20), quien hace sus primeras armas en la valla alba, y a la política de divisiones inferiores del club. Los más de 10 puntos de ventaja sobre sus perseguidores, que dejan al cuadro popular cada vez más cerca del título, no fueron un parámetro valedero.
Mosa, al parecer, no vio la actuación de Vozinha ante Chile, donde regaló un gol increíble, y tampoco evaluó que en Cabo Verde lo agarraron a pelotazos y así cualquier golero profesional ataja. En Colo Colo le llegarán muy poco, casi siempre mano a mano o con espacios. Ahí conoceremos cuál es el verdadero Vozinha: el que jugó ante Chile o el que resistió en Atlanta, Houston y Miami.
Danilo Díaz
es un comentarista, periodista deportivo y escritor chileno. En 2009 obtuvo el premio de Premio Nacional de Periodismo Deportivo de Chile.







