Santiago de Chile.   Vie 17-07-2026
21:51

Triunfó la pelota

Lo más saludable de la vigésima tercera edición de la Copa del Mundo es que la gran ganadora es la pelota. España y Argentina protagonizarán una final donde se respeta el balón. Sus planteos e ideas se sostienen en el manejo y posesión. Escuelas similares, con matices, pero con la clara intención de controlar el trámite desde el protagonismo.
Foto: France Presse
Danilo Díaz17 de julio, 2026
En más de un mes de competencia, con una primera ronda que premiaba a los ocho mejores terceros, el Mundial que se va permitió variados análisis, con partidos notables, otros que sobraron y la impresión de que los 48 participantes son una exageración.

Lo más saludable de la vigésima tercera edición de la Copa del Mundo es que la gran ganadora es la pelota. España y Argentina protagonizarán una final donde se respeta el balón. Sus planteos e ideas se sostienen en el manejo y posesión. Escuelas similares, con matices, pero con la clara intención de controlar el trámite desde el protagonismo.

Los hispanos le bajaron el ritmo a Francia, impidieron que corriera. La enloquecieron y partieron en dos. La imagen del segundo gol, anotado por Pedro Porro, lo resume: cuatro lejanos atacantes bleus, dos volantes aislados y cuatro zagueros desorientados. Maxence Lacroix, defensor central, se va con el imán del balón, engañado por Mikel Oyarzabal, mientras los mediocampistas no siguen a Porro, que llega para coronar su obra.

Me inscribo entre los que pensaban que Francia llegaba al duelo de mañana en Nueva Jersey, por el peso de sus individualidades en ataque. Las voces que alertaban que Didier Deschamps requería un volante tuvieron un pleno. Quizás la alternativa era Michael Olise a la izquierda, en lugar de Bradley Barcola, para agregar alguno de los mediocampistas que el grueso de las selecciones del mundo envidia.

Luis de la Fuente, sobrio en el discurso, hablando en fácil, sin convertir a este juego en un problema a resolver en la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile, tomó decisiones correctas: Dani Olmo fue el volante más adelantado, que armó un circuito soberbio con Oyarzabal en la espalda de Adrien Rabiot y Aurélien Tchouaméni. Se inclinó por Fabián Ruiz como segundo interior para acompañar a Rodri, eje de una mitad de la cancha que hace todo bien: da pausa y circulación, pero apura y profundiza cuando el rival se desgasta o irrita.

El valor de los laterales Porro y Marc Cucurella es vital. Marcan, anticipan, presionan, salen jugando y pasan al ataque cuando corresponde. Un elenco aceitado, que cree en este formato desde que la “Furia Española” fue desplazada para siempre.

Al frente estará la selección argentina de Lionel Scaloni. Un entrenador en alza, que agarró el timón en la Copa América de 2019. No sabemos si hoy sacaría a Ángel di María, como ocurrió en la final de Qatar 2022. Sus decisiones actuales se enlazan más con lo que demanda el partido antes que en los datos. Le llaman oficio.

Lo vimos en Atlanta ante Inglaterra, cuando Thomas Tuchel amontonó defensores y volantes para resistir la embestida albiceleste. Argentina vio sangre y fue en busca de una presa que dudaba y no entendía las decisiones de su técnico. Scaloni estuvo a la altura de las circunstancias cuando dejó a Enzo Fernández en el eje, con Messi de director de orquesta en la derecha. Nicolás González es un puntero de su autoría. No lo defraudó.

Se augura un cierre magnífico, con dos cuadros enormes, que son equipo antes que selección.Y pensar que Alfredo di Stéfano, Diego Maradona y Lionel Messi, los tres futbolistas más grandes de la historia de Argentina, revolucionaron la liga hispana.

Cosas del fútbol.
Danilo Díaz

es un comentarista, periodista deportivo y escritor chileno. En 2009 obtuvo el premio de Premio Nacional de Periodismo Deportivo de Chile.

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