Santiago de Chile.   Sáb 27-06-2026
2:06

El adiós de Bielsa y Uruguay de la Copa del Mundo fue caótico y desolador

Empujado por la derrota 1-0 ante España, el ciclo del rosarino culminó de la peor manera, con una triste involución futbolística y gusto a escandalillo. El meta Muslera falló feo en el gol y, según el DT, decidió salir él mismo en el entretiempo. Valverde fue el primer cambio y Canobbio terminó expulsado. 
Foto: Associated Press.
Equipo Deportes26 de junio, 2026
“Toda la decepción legítima que quieren volcar sobre el responsable, que soy yo, corresponde”, fue lo primero que verbalizó Marcelo Biela después de la eliminación del seleccionado celeste, mazazo solo comparable al que sufrió el rosarino hace 24 años en Japón y Corea al frente de Argentina.


Estalló en Guadalajara un proyecto que venía torcido, enredado, casi como una bomba de tiempo. Lloraron algunos futbolistas en el cierre, símbolo de una tragedia futbolera que parte el alma.


Un partido eléctrico. Batalla vehemente, penetrante, donde se iba el Mundial y la vida, que para el caso de los uruguayos es casi lo mismo.


Bielsa, muy lógico, estimaba que la panacea a la pesadilla era robarle la pelota a España, pero naufragó, incapaz de cortar el manejo de los europeos. Los 93 pases charrúas contra los 338 de los hispanos en el primer tiempo fue la radiografía desigual. Y los celestes entraron a la juguera del roce y del duelo incesante.


Cada uno con su custodia: Manuel Ugarte sobre Mikel Merino, Rodrigo Bentancur hostigando a Pedri y Federico Valverde cerca de Rodri. Y si había que presionar más alto, Valverde iba sobre uno de los zagueros españoles y el resto iba relevando custodias, con uno de los centrales uruguayos saltando sobre un medio rival, para quedar mano a mano en defensa. Bien loco, bien de Bielsa.


Si Lamine Yamal, el chico que esconde la pelota y tiene salida por ambos perfiles, estaba sobre la cal, su marca era Juan Sanabria, pero si el zurdo del Barcelona encaraba hacia adentro la cacería era colectiva. Muy gráfico fue un avance del extremo pasada la media hora de juego, tratando de girar sobre el balón, y cinco rivales fueron tras la presa en una especie de jauría.


La inseguridad de ambos arqueros se palpó desde el inicio, pero Fernando Muslera quedó muy expuesto en el gol español, cuando se le escabulló un remate manso de Álex Baena, tras centro de Marcos Llorente, momento del partido en que España tenía diez hombres, porque Mikel Oyarzábal estaba fuera por orden arbitral —tras ser atendido en la cancha— y en la génesis de esa misma jugada se lesionó Ugarte.


Uruguay peleó el partido hasta donde le dieron los músculos y las tripas, jugando siempre al límite, cerca del ahogo. Un remate alto de Bentancur y un cruce de Laporte tras arremetida de Darwin Núñez fue el testimonio de la búsqueda celeste en el primer acto.Bielsa, acompañado del ruido externo por un motín interno en las horas previas, en que los caudillos del plantel le habrían sugerido un plan de partido más conservador, reveló que el veterano Muslera decidió salir en el descanso y por eso apareció en su lugar Sergio Rochet, alimentando las versiones de un escandalillo interno.


En la segunda parte fue todo inestabilidad. El banquillo celeste faenó la figura de Valverde siendo el primer cambio y apostó por dos centroatacantes sumando a Federico Viñas. Luego sacó al lateral izquierdo, sumando un quinto atacante, para vaciar la zona de Yamal, cuya marca más cercana era el fusilado Maxi Araujo.


No fue capaz Uruguay, que sacó el hacha y se hizo sentir. Canobbio se fue expulsado por cruzar a Cubarsí y varios otros estuvieron al límite (Bentancur y Varela, entre otros). Dani Olmo tuvo el segundo, pero el travesaño lo impidió, en un trámite muy abierto y con el equipo sudamericano fundido físicamente. En la agonía, Viñas cayó en el área en un roce con Olmo, pero nada. Impotencia gigante y devastadora.



“DE SIETE PUNTOS QUE MERECIMOS, OBTUVIMOS SOLO DOS”


“¡Dale de una vez!”, les gritó Marcelo Bielsa a los responsables de la entrevistas en cancha pospartido, irritado por la demora. Después, en conferencia evaluó: “No logramos un porcentaje aceptable entre las situaciones de gol que creamos y los goles que conseguimos. Y la relación entre los que recibimos y la influencia de los rivales para conseguirlos tampoco fue bueno. Eran goles evitables y así se dieron las cosas. Es parte del juego. Aún con esas circunstancias nosotros deberíamos haber obtenido siete puntos si analizamos merecimientos”, aseguró Marcelo Bielsa, cuyo ciclo en Uruguay anotó 36 partidos (16 triunfos, 12 empates y ocho derrotas).


“Hay que hacer mucha autocrítica y corregir muchas cosas adentro, el grupo debe estar unido y seguir para delante. Es hora de darle una pausa a la cabeza y reflexionar”, apuntó el expulsado Agustín Canobbio.


En el caso español, vencedores del grupo con siete puntos y sin goles en contra, el DT Luis de la Fuente valoró el tenor del triunfo: “Ha sido un partido que nos ha puesto a prueba, con intensidad y dureza, y el equipo supo jugar otro tipo de partido, se adaptó, lástima la lesión de Yeremy Pino; era muy difícil acertar tres pases seguidos porque era una presión asfixiante, pero interpretamos las necesidades del partido, a veces hay que ganar de esta manera”.
Relacionadas
A fondo con...