Corea del Sur no abandona su estilo, remonta y gana a la República Checa
Los asiáticos caían por la cuenta mínima en pleno segundo tiempo, pero fieles a un fútbol atildado y a ras de pasto lograron dar vuelta el marcador y terminaron ganando por 2-1. El partido fue bueno, aunque el estadio Guadalajara ofreció varios claros en las tribunas.
En el fútbol no hay espacio para la justicia, pero —en rigor— era bien injusto que República Checa estuviera arriba en el marcador.
Jugaba mejor Corea del Sur, se había creado las mejores oportunidades para abrir los fuegos en un estadio Guadalajara que no se llenó, y resulta que los europeos, bien entrado el segundo tiempo, se estaban quedando con la victoria.
Y de qué forma: lateral de Vladimir Coufal y cabezazo, prácticamente en el área chica, de Ladislav Krejci. Una jugada que hace algunos años era casi intrascendente, en el Mundial 2026 se transformó en situación de gol.
Sin embargo, dicho está, era injusto. A todas luces.
El tema es que Corea del Sur no cambió su manera de jugar. Insistió en la misma propuesta del inicio. No modificó su estilo, es decir, mantuvo la rotación de balón y combinaciones profundas, siempre a ras de césped. Los asiáticos entendieron que si no habían convertido era solo por mala finalización o los buenos reflejos del arquero Matej Kovar, pero de que generaban situaciones, las generaban.
Llegó el empate de Inbeom Hwang y, ahí sí, la historia tenía más relación con la realidad. Al rato Tomás Soucek convirtió de cabeza para la República Checa (la única forma en que podían generar peligro), pero el asistente acusó offside.
Al DT Myung-Bo Hong no le tembló la mano para sacar a Heungmin Son, la gran figura del equipo, y la apuesta le resultó: su reemplazante, Hyeongyu Oh, marcó el 2-1 en una de las tantas maniobras que Corea del Sur generó por la orilla y buscaron finalizar por el centro.
Herido, el conjunto europeo soltó riendas y se animó a protagonizar. Gestó un par de buenas situaciones para conseguir el empate, pero ahí apareció el portero rival Seunggyu Kim atajando un par de situaciones siempre difíciles: tiros potentes, angulados y arrastrados.
Al momento de aguantar, Corea del Sur también fue mejor. Replegó los laterales, conformó una línea de cinco defensores más la ayuda de los volantes, y salió airoso de un debut que los tuvo con cara de fastidio, pero que terminó convirtiéndose en una noche de sonrisas. Por eso la celebración como si de una final se tratara: todos festejando arrodillados.
Raúl Neira
es redactor de Deportes El Mercurio y especializado en fútbol. Con más de 25 años de carrera, cubrió la Copa Confederaciones de Rusia 2017, la Copa América de Chile 2015, copas Libertadores, sorteos y partidos clasificatorios a la Copa del Mundo.







