Santiago de Chile.   Sáb 18-04-2026
16:50

“No pienso en la ANFP ni en la Federación… Había tenido guerras sucias, pero no como esta de los últimos meses”

En sus últimas horas como presidente de Cruzados, Tagle habla de todo. Y con dolor. Tanto que por ahora no quiere pensar en el fútbol y, por lo mismo, sintió “alivio” al no ser elegido miembro del Consejo ante la Federación. Repasa su década al mando de la UC y lo hace con el pecho inflado: “Hoy, el hincha se siente agrandado, potente... Nos miran con más respeto por el estadio y porque nos involucramos en la ANFP”. Y remata con números de su gestión: “En 2016 los ingresos eran del orden de los $10 mil millones y para 2026 proyectamos $35 mil millones” 
Foto: El Mercurio
Raúl Neira18 de abril, 2026
Diez años que llegan a su fin, porque después de una década gobernando a Cruzados, Juan Tagle dice adiós. “Hace unos meses venía pensando el tema. El año pasado hubo una elección de directorio, pudo ser ahí, pero no estaba inaugurado el estadio. Y era obvio que todos, yo y todos los directores y accionistas, entendíamos que era absurdo salir antes de inaugurarlo. Si dejé la vida por sacar adelante ese proyecto… Entonces, se religió el directorio por tres años, pero renunció un miembro, Felipe Correa, y eso obliga a renovarlo. Eso generó un proceso de análisis, de evaluación”, cuenta.

Y sigue: “Durante el verano hubo una reflexión personal primero, familiar después; luego una conversación con los accionistas. Saber qué querían hacer, porque siempre he dependido de ellos para ser elegido. Y entre mi reflexión y la intención de los accionistas que han tomado más participación por los aumentos de capital del Claro Arena, estimamos que era un buen momento para terminar un ciclo”.

—Tampoco seguirá de director.

“Se conversó la posibilidad. Y estimamos que como mi presencia ha sido muy marcada y con mucha exposición, tal vez para un nuevo presidente podía ser incómodo. Los periodistas me iban a seguir llamando. Y me viene bien poder enfocarme 100% en mi profesión de abogado. Fue bien desgastador tener dos pegas full time. Ahora se permitirá a los accionistas nombrar nuevos directores que reflejen un poco mejor la composición accionaria. Pero me voy de la mejor manera. No tiene nada que ver la ANFP o la ley SADP. Es el fin de un ciclo, desgaste, los accionistas nuevos tomando mayor liderazgo…”.

—¿Se puede entender que ellos, la familia Claro, querían más protagonismo, más poder de decisiones, y a usted eso no le gustó?

“La primera parte de la pregunta es correcta. A los nuevos accionistas le interesa tomar más protagonismo, más liderazgo. Y es algo normal en cualquier compañía. Yo era un director totalmente autónomo, independiente, y eso fue siempre respetado. Pero bueno, las compañías tienen dueños y ellos estimaron que era un buen momento”.



Cuando informó de su adiós, a Tagle le llovieron las ideas de un homenaje en el Claro Arena. “Propusieron el lunes, para el partido con La Calera, y les decía que no, porque me daba un poco de pudor. Eso es más propio de los futbolistas. Pero con el entusiasmo después del triunfo ante Cruzeiro dije que sí, que aceptaba el homenaje porque los hinchas van muy asociados a los resultados. Entonces serán menos los que me pifien de los que me aplauden en este momento”.


Tagle no olvida el comienzo: “Un grupo de directores que representaban a ciertos accionistas relevantes me llaman a una reunión y me plantean la posibilidad de ser presidente. Llamé a mi señora para preguntarle su opinión, pero la decisión ya la tenía tomada. Era imposible decir ‘no’. Hablé con mis socios del estudio para decirle ‘oye, esta cuestión me va a requerir un tiempo mayor’. Y le dije a los directores que quería tener involucramiento grande, del día a día, por eso propuse lo de la remuneración. El cargo de presidente exige mucho tiempo y a mí me afectaba directamente en mis ingresos como abogado. Yo seguía trabajando, pero obviamente a un nivel menor”.

—Nueve títulos y estadio nuevo. Ningún presidente de la UC tiene ese registro.

“Es un orgullo. He pensado harto sobre cuáles son los logros que más destaco. Y junto a los títulos y el estadio, hay dos elementos que son súper importantes. Uno es que como institución hemos crecido. Hay una profesionalización inmensa. Cuando llego a la presidencia, Cruzados tenía ingresos del orden de $10 mil millones y para 2026 proyectamos $35 mil millones, es decir, casi cuatriplicamos los ingresos. En 2016 los ingresos comerciales eran de $3 mil millones y hoy superamos los $10 mil millones, más lo que asegura el flujo del Claro Arena. Lo otro, ya es más intangible, solamente lo van a entender los cruzados. Nosotros tenemos una frase que dice ‘el orgullo de ser cruzado’. Y el orgullo de ser cruzado ha crecido enormemente estos años. Los hinchas se sienten agrandados, se sienten potentes, nos acusan de que dominamos el fútbol, cuando antes siempre éramos los perjudicados, los segundones, que los arbitrajes nos mataban… Hoy el hincha de la UC se siente más orgulloso de ser cruzado, nos sentimos potentes. Nos miran con más respeto. Todo por la institución que hemos armado, la administración que tenemos, el estadio, porque influimos, porque nos involucramos en la ANFP, en los temas legales, en la discusión con TNT. Uno ve que hoy los cruzados se sienten más grandes y eso va a derivar en más hinchas, en más niños que se sientan identificados”.

—¿Cuál fue el momento más complicado?

“Todo 2024. Estábamos sin estadio, y con incertidumbre sobre los plazos de terminación del Claro Arena, con incertidumbre sobre los permisos. Los costos crecieron y eso generaba, por supuesto, mucha incertidumbre y debate al interior del directorio, discusiones con la constructora, con los asesores. El estadio tendría que haber estado listo hacia fines de 2024… Y tengo una anécdota. Ese año cumplí 30 años de matrimonio, entonces le dije a mi señora que hiciéramos un viaje. Pero después le tuve que decir ‘vamos a estar cerca de la inauguración del estadio y no es buena idea viajar, hagámoslo el 2025. A fines de 2024 no se veía para cuándo entonces ‘mi amor, en 2025 tampoco es buena idea’. Finalmente, el viaje lo haré ahora, en mayo. Sombras debo tener, pero las sombras cuáles son, que estábamos construyendo un estadio. No fuimos campeones, pero estuvimos siempre en la parte alta de la tabla, nunca peleando el descenso… El ‘Tati' Buljubasich dijo alguna vez que este club había cambiado y todos pensaron ‘qué mala frase’. Lo que quería decir es que ahora es un fracaso no ser campeón, y eso no era Católica”.



—Católica, no sé, ganaba dos títulos por década…

“Y estuvo dos veces en Segunda. Entonces ahora es un fracaso no ser campeón, pese a que llegamos peleando los títulos, el año pasado fuimos segundo, entramos a Copa Libertadores”.

—Sí le faltó dar el salto internacional.

“Hemos tenido un par de buenas campañas internacionales: semifinal de la Sudamericana en 2012 y cuartos de final en 2021. Se ha ido haciendo más difícil el ámbito internacional, porque Brasil se ha ido convirtiendo en un gigante. Pero bueno, ahora que venimos de ganar a Cruzeiro, uno se anima y queda como un buen desafío. Tenemos que mejorar la infraestructura para el fútbol formativo, para el primer equipo, tener más canchas, mejores camarines. Y tener un logro internacional. La Católica debe tener el sueño de ganar un título internacional y con el crecimiento de ingresos, con el estadio, estamos más cerca”.

—La gente lo criticó mucho respecto la inversión: que siempre fue baja, que contrataban mal…

“Ojalá estuvieran en nuestro puesto, y vieran lo que cuesta traer un jugador, lo difícil que es negociar, los intermediarios, los representantes, otros clubes. Cuando dicen ‘oye, ustedes no invierten, solamente préstamos’. Aquí es plata, peso y peso, y da lo mismo si la pago a un club para una compra, o a un jugador para comprarle su pase porque está libre o al sueldo del jugador o a la comisión del representante. Al final es cuánto uno invierte en el ítem plantel, y la inversión ha crecido en los últimos años, y ha crecido incluso más de lo que uno podría querer, porque se han inflado mucho los valores. Invertimos todo lo que podemos, siendo responsables, porque podemos ser famosos por no tener títulos, pero no por llevar el club a la insolvencia. Se han hecho tres aumentos de capital, más una emisión de deuda y una emisión de bonos convertibles para el estadio, entonces falta de ambición no es, es responsabilidad. Y a veces los jugadores rinden y otras veces no. La crítica más injusta es que no tenemos ambición, que no queremos ser campeones, que no invertimos, que nos conformamos. Todos soñamos con ganar siempre, si vieran cómo festejábamos en Brasil… Hay muchos clubes que se han ido a la bancarrota por calenturas de dirigentes. Los jugadores tampoco ayudan, porque algunos dicen ‘quisiera ir a Católica, es mi sueño’, pero cuando uno habla con su representante te piden cosas absurdas. No llega y los hinchas dicen ‘pero si él dijo que quería venir…’. Y sí, pero no saben que el representante está pidiendo todo para venir. Las apuestas por los ‘dream teams’ normalmente no funcionan”.

—Usted dijo que la UC se ha involucrado en la ANFP. ¿Qué va a pasar con el nuevo presidente?

“Será su decisión qué grado de involucramiento quiere tener en estas materias que no son las más divertidas, son duras y lo sufrí en carne propia. Cuando algunos me empezaron a ver como amenaza para sus planes empezaron con la guerra sucia…”

—¿Algunos, quiénes?

“Algunos. Ellos saben quiénes son… Pero es una guerra bien sucia, porque yo había tenido guerras sucias, pero no como esta de los últimos meses. Derechamente con mentiras. El famoso golpe de estado es una total y absoluta mentira y que nadie ha dicho en on, todo en off. Y los que hablan en on la descartan, pero ahí está. Como Católica tenemos que ir a los Consejos de Presidentes; hay varios presidentes que no van mucho a los Consejos y aparecen dando recetas y opiniones… Hay que formar parte de las comisiones. En la negociación con TNT yo era el único representante de los clubes de alta convocatoria y eso tiene un costo, porque algunos creen que hicimos una pésima negociación. Y creo que hicimos una excelente negociación y el resultado que obtuvimos es mucho mejor que lo que hubiéramos obtenido antes del juicio y de lo que pretendía TNT. No había otro camino que ir al juicio. Hay una analogía: uno tiene una casa muy bonita, pero tiene que preocuparse del barrio, porque si el barrio se echa a perder, la casa pierde valor… Tenemos una casa muy buena en Católica, la más linda del barrio, pero nos tenemos que preocupar por el barrio, nos tenemos que preocupar por la actividad, tenemos que preocuparnos de que el fútbol chileno funcione bien, de que haya mayor transparencia, de que la liga funcione bien, de que la relación con TNT sea buena, de que la relación con el gobierno sea buena. Pero hay que asumir un costo. No me habría costado nada no meterme en el tema de la la ley. ¿Maravilloso, cierto? Algunos ahora dictan cátedra, pero no estuvieron metidos ahí. En las redes sociales me mataban, algunos periodistas del espectáculo más que de fútbol se dedicaron a destruirme, porque algunos la agarraron conmigo”.



—Se habló del famoso golpe.

“Duro. A mis hijos les dicen ‘tu papá es golpista’. Y es duro, porque además es un invento; la única discusión que tuve con el directorio, y se la dije, fue respecto a la visión crítica del rol que tuvo en la protección de los intereses del fútbol profesional en la tramitación de la ley. Ellos dicen que lo hicieron y por tanto no comparten mi crítica y está perfecto. Creo que pudieron haber hecho mucho más y que debieron involucrar a los clubes. Debió haber reforzado y apoyado a la comisión que se formó. En ese famoso Consejo se puso en duda el trabajo de la Comisión, como si hubiese sido culpa nuestra la ley que salió. Pero nunca, en privado ni en público, hablé de un derrocamiento”

—¿De dónde salió eso?

“Alguien vio estas críticas y dijo ‘vamos a interpretar esto como un intento de derrocamiento’. Y pusieron de cabecilla al que veían como mayor amenaza a sus planes electorales… Muchos presidentes, por mucho tiempo me han pedido que dirija al fútbol chileno. Lo miraba como una posibilidad, pero ahora mucho menos por esta guerra sucia. Si mi nombre genera este nivel de guerra sucia, no quiero imaginar cómo sería si realmente me presentara. Mi idea es retirarme, salir de Católica, salirme de estas discusiones. Me presenté al Consejo de la Federación porque muchos me dijeron ‘sigue apoyando ahí para que salgan estatutos donde el fútbol profesional siga teniendo un rol relevante’. Pero el directorio consideró que mi nombre no era el más adecuado, y en buena hora, entonces que ellos tomen la responsabilidad”.

—¿Es definitivo que no piensa ir a la ANFP ni a la Federación?

“Por ahora es definitivo… El directorio dijo que el Consejo elegiría a los cuatro miembros. Vamos al Consejo y cuando se está discutiendo el punto lo retiran de tabla. Y dicen que un abogado resolverá. Resolvió que fuera el directorio. Varios dirigentes propusieron mi nombre, me dijeron ‘has estado involucrado en la ley, eres abogado’. No muy convencido, postulo y el directorio consideró que mi nombre no era el adecuado. Me dijeron que tres directores me apoyaron y otros tres que no”.

—¿Cómo lo tomó?

“Como un alivio. Era un desgaste enorme. Te manosean, periodistas inventando golpes de estado. Y por mi postura política histórica me duele que me llamen golpista, no era de esa corriente. Un alivio, al principio uno queda sorprendido, pero todos me dicen ‘mejor Juan, si ese es el nivel de guerra que te harán porque te ven como potencial candidato, sal de ahí’. Si algunos creen que las selecciones van a mejorar alejando por completo a los clubes, es un error. En ninguna parte funciona así. En todos los países el fútbol profesional tiene un rol preponderante; acá establecieron como una verdad de que había un conflicto de interés entre los cubes y la selección y para mí es al revés. Los clubes no reciben dinero de la selección, sí un beneficio porque subsidian parte del fútbol formativo, pero es natural, porque de ahí vienen los jugadores”.



—Usted habla de que la acusación del golpe viene del periodismo y es evidente que no, porque en el Consejo no hay periodistas. Eso viene de un dirigente.

“Así creo, pero no da la cara. Que uno diga que presenció el famoso golpe. Dijeron que Aníbal Mosa, Mosa me dijo que no, que no es verdad. Sí salieron hablando Pablo Hoffmann y Jorge Uauy, diciendo que todo es mentira. Pero lo siguen repitiendo, porque en este país no cuesta nada ensuciar. No tengo pensado seguir en el fútbol, más adelante no sé qué podría pasar. Estoy de cabeza a retomar mi trabajo de abogado, dije que venía con todo. ¿Que es más entretenido el fútbol que ser abogado? Me entretiene ser abogado. Podré disponer de mi agenda, de ir a la playa, de estar con mi familia. Mi señora me llegó a decir ‘no aguanto más que hables con el ‘Tati’ de lunes a domingo’”.

—¿Qué le pediría al nuevo presidente de Cruzados?

“Tiene muy claro qué significa ser presidente de Cruzados. Está absolutamente identificado con el club, quiere su crecimiento. Cada uno tiene que elegir su manera de actuar, pero debe tener siempre presente a los hinchas, tener buena relación con el CDUC, con la universidad, con los caballeros cruzados, con los medios. Que deje lo menor para que este club siga creciendo”.

—En este contexto, ¿le gusta que le digan “Chiqui” Tagle?

“No, porque no es el modelo que pretendo incorporar. Sé que a algunos hinchas les entretiene, porque dicen que ahora la UC es un club poderoso. Pero no va en nada con mi estilo, reconociendo que Argentina ha tenido hartos logros deportivos… Es curioso. Por un lado, soy acusado de golpista, pero me dejaron fuera del consejo y al mismo tiempo manejo todos los arbitrajes. No calza el relato. Se les anduvo desarmando a los periodistas de la farándula. No les coincide, no saben cómo armar el cuento”.


Raúl Neira

es redactor de Deportes El Mercurio y especializado en fútbol. Con más de 25 años de carrera, cubrió la Copa Confederaciones de Rusia 2017, la Copa América de Chile 2015, copas Libertadores, sorteos y partidos clasificatorios a la Copa del Mundo.

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