Santiago de Chile.   Mar 07-04-2026
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La defensa tiene la palabra

El DT de Colo Colo asumió la tarea de la construcción de su equipo desde atrás hacia adelante. Para él la defensa tiene la palabra a la hora de comenzar la lucha por ganar.
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Sergio Gilbert06 de abril, 2026
Colo Colo es el puntero de la Liga de Primera y, junto a Coquimbo Unido, también lidera su grupo en la Copa de la Liga.

No es irrelevante. Cuando el club albo decidió reafirmar la continuidad de Fernando Ortiz como entrenador, lo hizo con una exigencia explícita: este año hay que intentar ganarlo todo, sin fijar prioridades, pues el equipo solo tiene competencia doméstica en la que debe prevalecer.

Pero también hubo letra chica: como ya no entran recursos por la participación internacional, el club debía aprovechar las ofertas que llegaran desde afuera por sus jugadores más vendibles. Y si se iban, bueno se reemplazaban con lo que genere la cantera.

En ese contexto, en Macul no tardaron en cerrar las salidas de Vicente Pizarro (Rosario Central) y Lucas Cepeda (Elche), los jugadores más relevantes de las últimas dos temporadas.

Ortiz asumió las condiciones. Tal vez por mínimo orgullo profesional o quizás porque sentía que podía tomar el desafío. Y se puso a realizar la labor exigida frente a la incredulidad de una parte importante del medio: de los hinchas y de los “expertos”.

Él, sin embargo, ha estado a la altura de la exigencia. Asumiendo un liderazgo acaso invisible pero concreto, que se ha reflejado en su capacidad para no estar preso de lo que pueden pensar, decir o hacer los referentes.
Aunque eso no es lo más trascendente.

Como dicta la norma no escrita en el fútbol, él asumió la tarea de la construcción de su equipo desde atrás hacia adelante. Para Ortiz, la defensa tiene la palabra a la hora de comenzar la lucha por ganar.

Fue en los amistosos en Uruguay que el DT de los albos dio luces sobre lo que craneaba. Llamaba la atención que reordenara la zaga y la conformara con tres hombres, pero lo que más sorprendió fue que pusiera a Arturo Vidal como líbero.

Parecía un experimento que solamente podría verse en la competencia. Y ha dado resultado porque salvo en esa horrible presentación ante Limache en el inicio de la Liga y en algunos momentos de otros partidos (el último cuarto de hora frente a Coquimbo Unido en la Copa), la zaga alba se ha visto sólida, bien establecida. Más: suele convertirse en una buena salida para el equipo.

Que eso sea lo que hoy se destaque decepciona a los defensores del lirismo y la estética. “Colo Colo gana, pero juega mal”; “Este equipo de Ortiz atenta contra la historia del club”, han llegado a decir.

Pero quienes están en ese lado no reparan que el funcionamiento colectivo que está adquiriendo Colo Colo desde atrás hace que, por ejemplo, se vea un mediocampo estructurado solamente con jugadores de buen pie y que han sido esenciales en la campaña.

Claro, falta mayor peso en la definición, algo que reconoce el propio Ortiz. También que Aquino en lugar de hacer dos filtraciones buenas, haga seis, que Romero o Correa aprovechen la mitad de las opciones, que Rojas saque un buen centro cuando por fin gana raya de fondo.

Cierto todo eso. Pero nada invalida que se está construyendo algo bueno. Los albos no juegan mal. Puede que no jueguen lindo. Pero esa es otra discusión.

Sergio Gilbert

es periodista titulado en la UC, especializado en fútbol. Profesor universitario y redactor en El Mercurio. En Twitter: @segj66

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