Colo Colo se agiganta en Rancagua y se entona en serio para el Superclásico
Tras un lustro, los albos volvieron a festejar en el fortín rancagüino, en el 1-0 sobre O'Higgins, suman tres triunfos en línea y tres juegos sin conceder tantos. Un gol de Claudio Aquino marcó la diferencia para un triunfo apenas amenazado en los minutos extras. “Me criticaron, pero nunca me escondí”, dijo el exVélez.
Foto: Photosport.
Equipo Deportes21 de febrero, 2026
Justo antes del partido que más bombea el corazón colocolino, el equipo de Fernando Ortiz logró ajustar la velocidad crucero, dando pequeñas señales para postular a transformarse en un equipo confiable.
Ganó Colo Colo en una cancha históricamente castigadora con los albos, enrieló tres triunfos seguidos y volvió a terminar con el arco limpio, gracias a los buenos rendimientos del meta Fernando De Paul (en los descuentos evitó el empate ante Felipe Faúndez y un cabezazo de Joaquín Tapia), Jonathan Villagra y Joaquín Sosa.
Todo eso suma. También la continuidad de pases de Felipe Méndez —rápida y con movilidad después de entregar— y algún chispazo del intermitente Claudio Aquino, que esta vez fue protagonista al acertar en el arco norte un rebote de Omar Carabalí tras remate del uruguayo Sosa.
“El equipo mejora día a día, por ahí me criticaron, pero nunca me escondí, siempre quiero la pelota”, dijo el argentino, cuyos movimientos desde la banda izquierda hacia el centro estimularon la superioridad numérica en pasillos interiores, ante volantes celestes que se fueron apagando tras la media hora, acusando el desgaste que significó doblegar a Bahía tres días antes.
Salvo en los balones detenidos (Francisco González lanzó un tiro libre al poste y Miguel Brizuela inquietó en cada pelota aérea), O’Higgins jamás tuvo volumen de juego para incomodar a Colo Colo, bien direccionado por su pívot de ataque Maximiliano Romero, que acertó una jugada de baby-fútbol ante su exclub, pero el gol se invalidó por un brazo alto de Tomás Alarcón en el inicio del avance.
“Sabíamos que era un gran rival, era una buena prueba no para demostrar, sí para saber que estamos preparados, pero no significa nada, no somos los mejores por los tres triunfos; ahora viene el rival de toda la vida, todos lo quieren ganar, prepararemos lo mejor posible ese partido”, dijo “Tano” Ortiz, que tiene una mácula por el Superclásico de la Supercopa 2025 (perdió 3-0 en Santa Laura).
Los albos, bien auxiliados con el ingreso de Álvaro Madrid, claman por la resurrección: juntan triunfos, puntos y van agregando juego. Eso, sumado al decreto no escrito que obliga a ganar el clásico, aceleran los latidos en Pedrero.







