La nueva vida de Hugo Vilches en España: “Me desprendí del ego y me reciclé como técnico”
Tras la pandemia se radicó en Europa y empezó de cero. Trazó una ruta de estudio en los cursos de UEFA. El que fuera elegido el mejor entrenador del país en 2017 decidió solicitar —con 56 años— práctica en un equipo de la cuarta categoría hispana. Hoy está en el staff del filial del Málaga. “Soy entrenador por Pellegrini”, dice el extacante. “No soy un ser humano que va como ovejita siguiendo el sistema”, añade.
El bagaje de Hugo Vilches como entrenador no es poco: ascendió con Barnechea, clasificó a Huachipato a Copa Sudamericana, al frente de Audax Italiano fue elegido el mejor técnico de la temporada 2017, colaboró en el staff de Marcelo Bielsa y fue ayudante de Arturo Salah, entre otros.
Pero el alambicado fútbol chileno le fue estrechando las opciones laborales serias y decidió dar un giro de vida radical. “Teníamos la decisión tomada con la familia de venir a España, la casa estaba embalada, pero la pandemia nos frenó, tuvimos que esperar hasta 2022 para venir. Yo había vivido en Barcelona entre 2000 y 2004 y conocía la idiosincrasia, pero por cercanía familiar y clima optamos por Andalucía. No era fácil, vinimos con cuatro hijos, nietas, pero hemos sido siempre valientes, y en definitiva ha sido un cambio que nos ha aportado mucho. Mis hijos están en la universidad, uno juega en la Primera División de Gibraltar. Para todos ha sido beneficioso”, cuenta desde Málaga.
—Camino atípico para un técnico mayor (56 años).
“Siempre he hecho cosas un poco atípicas, no soy un profesional ni un ser humano que va siguiendo al sistema como una ovejita, siempre he intentado tener una opinión personal. Por ejemplo admiro mucho a Arturo Salah, que considero mi mentor, y a Manuel Pellegrini, pero nunca he intentado imitarlos, solo he recogido sus lecciones. El haber hecho de vuelta el camino es a raíz de la primera conversación que tuve con don Manuel cuando lo visité en Sevilla en 2022, me dijo: ‘Hugo, ¿por qué no estudias y empiezas de nuevo?’, pero yo dije cómo, lo pensé, lo conversé en casa y me convencí que era la forma de ganar un espacio en lo académico y me ayudaría a insertarme en el ambiente del fútbol. Y así ha sido. Tal vez si hubiese ido a pedir trabajo solo con mi curriculum de Chile no habría tenido aceptación”.
La acumulación de nuevos conocimientos por años no cesó: “Aprobé los cursos UEFA C y B y ahora estoy con el A, hice el coaching deportivo en Universidad Camilo José Cela con Diego Gutiérrez, que debe ser el mejor coach de España. Hice los fundamentos y sicología de alto rendimiento en la plataforma del Fútbol Club Barcelona. Y mi meta luego es el UEFA Pro”, detalla.
Cuando Vilches entendió que su versión como técnico estaba mejorada, decidió golpear puertas. Bien de abajo. Se acercó al Málaga. “Mi referencia ahí era César Lagos, un preparador de arqueros que trabajó conmigo en Barnechea, Huachipato y Temuco, él está en el Atlético Malagueño (filial del club boquerón), envié mi curriculum y les interesó, pensaron que podía ser un buen refuerzo, me reuní con el director deportivo Loren (el mentor del proyecto de la Real Sociedad), me preguntó si estaba dispuesto a tener la sensibilidad de entrar en práctica, becario le dicen acá, le dije que el ego yo lo había perdido hace tiempo, porque es más un destructor que un constructor de las personas, no creo en el ego bueno. Me desprendí del ego y me reciclé como técnico (…) Me dijeron que nunca antes habían tenido un practicante en el filial, pero debido al currículum me aceptaron. A las tres semanas hubo cambio de DT y el del filial subió al primer equipo y yo quedé como segundo en el Malagueño y con contrato, dejé de ser alumno en práctica”, observa.
—Desprenderse del ego en el fútbol es potente.
“He aprendido en la vida que los pensamientos generan emociones y estas generan las actitudes. Si pienso negativo me emociono y actúo negativamente; el pensar, sentir y actuar están conectados. Cuando llegué acá tenía casi 55 años, me dije ‘vas a empezar todo de cero, pero cuánto me queda de vida’, frené ese pensamiento y entendí que era el obstáculo que yo mismo me ponía. Me di cuenta de que pensando distinto podía lograr cosas. No ha sido fácil, perdí entre medio a mis dos padres, tuve que viajar a despedirlos. Pero ahora estoy muy dispuesto a aportarle al jugador desde esa mirada. El futbolista cree que tiene un techo y nosotros somos los responsables de ampliar ese techo. Al jugador le cuesta entender cuando queda de suplente, ego, cuando no es considerado, ego, eso no les sirve porque va generando emociones que deterioran su capacidad”.
—¿Los cursos en Europa retocaron su idea?
“Me encontré con una mirada federativa de mucha convicción, que promueve intentar reproducir en un entrenamiento situaciones reales de juego para cada uno de los conceptos que se quieren transmitir. Antes yo tenía más automatismos, mas estaquitas, de ir de un lado a otro, hoy comprendo que debe haber un por qué y un para qué en cada decisión, que el jugador entienda qué genera con un movimiento para sus compañeros. Ahí están los rondos, juegos de posición y las oleadas, que acá le dan mucha importancia, que son los desplazamientos de defensa-ataque o ataque-defensa donde la jugada hay que terminarla y se vuelve a comenzar. Para analizar el juego sumé más situaciones: defender la salida de balón, defensa del bloque medio y bloque bajo, y defensa del área. En ofensiva, salida de balón, progresión y finalización, y desde ahí voy diseñando los entrenamientos, todo a partir de situaciones de juego”.

Manuel Pellegrini es el llamado a “refundar” el fútbol chileno, según Vilches. Fue el ingeniero quien instó al ex técnico de Curicó a cursar los distintos niveles de técnico en España. Foto: EFE.
—¿Qué significa Pellegrini para usted?
“Soy entrenador por él, con don Manuel tengo un vínculo que me hace crecer, cada vez que puedo viajo a ver a su equipo, me encantaría que fuese valorado en Chile y que tuviese la oportunidad de refundar el fútbol chileno. Entiendo que a todos les guste Bielsa, Guardiola, Klopp, pero nosotros tenemos un referente mundial que si no está entre los tres mejores está seguro en el top 5 del mundo. Lo tuve en las inferiores de la U allá por el 86, fuimos la primera juvenil pagada de Chile, nos daban $10 mil y nos servía mucho, él profesionalizó todo, fue un impacto para toda esa generación, nos hizo enamorarnos de la profesión. Aquí no me pierdo al Betis, al Barcelona y también me gusta el estilo de Valverde (Athletic), me encanta su templanza y forma de jugar”.
“Para crecer, Chile necesita una política deportiva y una forma de entrenar adaptada a nuestra identidad, no puedes llevar la metodología inglesa o española a Chile porque no somos eso, pero podemos sacar las cosas buenas y adaptarlas. Los jugadores chilenos ya casi no vienen a Europa, es un realidad muy competitiva, en el vestuario te encuentras con un DT que habla conceptualmente y si traes poco bagaje conceptual te va a costar la integración y como no hay tiempo de espera se vuelven rápidamente. Vino Cepeda y me alegro porque es un jugador revulsivo, es encarador y por eso lo fueron a buscar”, reflexiona.
—¿Ya solo se gambetea en la banda y no por dentro?
“Es que se ha perdido el ‘10’ y el ‘8’, se ha perdido en general la gambeta y quizás tiene que ver con nosotros los entrenadores de coartar a cierta edad, en el fútbol joven de Chile se escucha el ‘tócala, tócala’ y llegado al partido dicen ‘este no se pasa a nadie’, no hay una coherencia, hay que estimular el uno contra uno y darle las consignas coordinativas y tácticas al muchacho”.
—¿Que entrenador aspira a ser o ya es el técnico que quiere?
“Uff, nunca había pensado en ello, me enfoco en el día a día, muchas veces hago más tareas de las que me piden, a veces me obsesiono, a veces me agoto y necesito despejarme. El equilibrio en un ser humando es fundamental, me gustaría ser un entrenador capaz de lograr equilibrar esta gran pasión que siento por el fútbol con una vida personal que me permitiera airear todas las otras áreas de mi vida. Prefiero ser cada día mejor ser humano que mejor entrenador, porque siendo mejor persona vas a ser mejor en cualquier área, es una ley de vida y la aplico. Estoy en ese camino”.
“La incertidumbre en el ser humano te mueve”, profundiza Vilches, “muchos no quieren salir de la zona de confort; leí a Steve Jobs y me dejó marcando ocupado, él decía que antes de lograr su gran fortuna hizo muchas cosas previas, la experiencia siempre suma y en algún momento de la vida del ser humano todos esos puntos se unen. Eso lo he podido experimentar: tanto estudiar, buscar, generar incertidumbre al venir a Europa, pero sin sentir miedo, en algún momento —nadie sabe ni por qué ni cuándo— se unen y logras tener tu propósito, uno se muere sin tener un propósito”.
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.







