Santiago de Chile.   Vie 20-02-2026
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El Ascenso 2026, un torneo con palmarés inédito y estirado en geografía

Nunca antes la B convocó tantos clubes con títulos en la máxima categoría, porque entre Cobreloa, U. Española, Wanderers, Magallanes y San Felipe suman 23 coronas en Primera, mientras el mapa desde Arica y Puerto Montt abulta los kilómetros a recorrer. Siete nuevos entrenadores, con Humberto Suazo con rol estelar, fichajes y favoritos adornan un torneo con 252 partidos que entregarán dos boletos a la serie de honor y otro al descenso. Imperdible.
Foto: Photosport.
Claudio Herrera de la Fuente18 de febrero, 2026
La Primera B se recicla y vuelve a encantar. La edición 2026, que entregará dos ascensos –el campeón y el ganador de la liguilla, que disputan desde el 2° al 8°-, convoca un trozo estimable de campeones de la máxima categoría, porque entre Cobreloa (8 coronas), U. Española (7), Magallanes (4), Wanderers (3) y San Felipe (1) dan testimonio de 23 títulos. Un lujo para un campeonato que nació en 1952 y de cuya edición fundacional aún sobrevive Rangers.

Si de alcurnia en Primera B se trata, el más laureado en competencia es Temuco (5 estrellas), seguido por San Luis (4). El certamen, cuyo nombre comercial es Caixun, se inaugaurá este viernes (20:00 horas) en el Carlos Dittborn con el duelo de San Marcos y Santa Cruz, el equipo que más puntos sacó en el preámbulo de la Copa Chile de la mano de John Armijo.
Una dificultad añadida este año son las distancias, porque el regreso de Puerto Montt al torneo estira el mapa del torneo a 3.066 kilómetros. Por ejemplo, cada uno de los tres clubes capitalinos deberá sumar desplazamientos de 20.296 kilómetros (considerando ida y regreso) en las 13 salidas a regiones.


“Las distancias y viajes es un tema incidente y complejo, para tener muy en cuenta, porque además te puede tocar jugar un domingo y luego un viernes. Ahí entra a jugar la logística, alimentación, hidratación, gestión del entrenamiento, cargas, el entrenamiento invisible de cada jugador, manejo de descanso, porque un jugador recorre entre 10 y 13 kilómetros por partido y a eso se suman las horas de viaje. Será durísimo (…) En esta categoría no se pueden dar ningún partido por ganado, nada es fácil, no le ganas a nadie con el escudo, ya le pasó a Copiapó el año pasado que fue líder todo el torneo y en el último partido se le escapó (el título) y luego en la liguilla también se le postergó el objetivo”, enseña Iván Henríquez, preparador físico de los hispanos, que después de 27 años regresan a la B.

Tras dirigir Curicó el año pasado, Emiliano Astorga se acomodó en el mando de Puerto Montt. “El torneo será muy duro porque hay muchos clubes pesados con historia: los que descendieron Unión e Iquique, más lo que llegaron a la liguilla el año pasado y quedaron ahí (Copiapó, Cobreloa, San Marcos, Antofagasta, Rangers y Wanderers), todos parejos; los que tengan planteles más amplios marcarán la diferencia. Sume que habrá que viajar mucho, es clave armar una logística cómoda para no desgastar al equipo, sabemos que a los rivales les cuesta venir a nuestra cancha, por eso debemos aprovechar la localía”, dice el sanantonino.

Los planteles, en su mayoría, aparecen muy reformulados, con fichajes emblemáticos. Joaquín Pereyra (Iquique), Cristian Insaurralde (Cobreloa), Lautaro Palacios (Copiapó), Marcos Camarda (Wanderers), Leandro Benegas (Curicó), Cristóbal Jorquea (Magallanes), Patricio Rubio (U. Española), Ignacio Jara (San Felipe), el meta Cristian Campestrini (Rangers), Kevin Campillay y Matías Gallegos (Antofagasta) son un selectivo de un mercado muy activo.

Unión Española recupera Santa Laura para recibir a San Luis en la fecha inicial. El equipo de Gonzalo Villagra, además del meta Julio Fierro, , Patricio Rubio y Andrés Vilches, sumó a los uruguayos Martín Rodríguez (arquero), José Aja (defensor) y William Machado (volantes), y el argentino Ulises Ojeda, que subió con Concepción. Foto: Photosport.
Siete nuevos entrenadores en escena: Francisco Palladino y Héctor Almandoz, los únicos foráneos en el certamen, regresan a Wanderers y Copiapó, respectivamente, mientras que Astorga (Puerto Montt), Iván Sandrock (San Marcos), Luis Landeros (San Felipe), Francisco Arrué (Recoleta) y Humberto Suazo (San Luis) empiezan nuevos desafíos. ¿Garantía de éxito? Los únicos con títulos en el potrero son Luis Marcelota (Antofagasta), Erwin Durán (Rangers), Astorga y Landeros.

“No me sorprende que Humberto haya tomado este camino, porque cuando lo dirigí ya estaba con los estudios. Toda su trayectoria lo ha llevado a tener muy buenos entrenadores, habrá vivenciado un montón de herramientas y si fue precavido de entenderlas lo va enriquecer muchísimo. Lógicamente es un cambio radical pasar de jugador al otro lado del mostrador, será interesante ver su proceso de transformación a DT, que no es sencillo. Por ahí un jugador que ha tenido tanto talento como él se le hacía fácil jugar, pero ahora pasa a depender de las condiciones de los verdaderos protagonistas, los jugadores; veremos con qué estrategia y modelo de juego los convence, ahora él entederá que ser técnico es manejar un montón de situaciones porque pasa a velar por el interés de 30 personas”, aprecia Juan Manuel López, argentino que dirigió a “Chupete” en Quillota.

El Ascenso está en escena. Imposible aburrirse con un torneo cruel, impredecible y vibrante como pocos.

Claudio Herrera De La Fuente

es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.

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