Santiago de Chile.   Jue 22-01-2026
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Los líos de los tres grandes para cumplir la norma juvenil

La marcha de Lucas Cepeda podría abrirles camino a Francisco Marchant y Leandro Hernández para adquirir protagonismo en el esquema de Colo Colo, pero ni la U ni la UC cuentan con una carta segura para cumplir con la regla.
Foto: Photosport
Héctor Opazo M.22 de enero, 2026
Recién en las dos fechas finales del torneo pasado, Colo Colo y Universidad de Chile pudieron cumplir con la exigencia de contar con el 70% de los minutos disputados con un jugador sub 21 en cancha.

Y muchos de esos minutos llegaron gracias al aporte de los seleccionados nacionales sub 20 y sub 17, varios de los cuales ni siquiera fueron citados en el plantel profesional.

Para 2026, tal regla se rigidizó. Solo jugadores nacidos hasta 2008 sumarán minutos y, además, deben haber estado citados en al menos tres partidos del torneo para que su aporte se contabilice, suma que, a diferencia de 2025, solo contempla 45 minutos en lugar de 63.

Asimismo, se eliminó el artículo que permitía que jugadores sub 20 sumaran el doble de minutaje, otro de los factores que ayudó a albos y azules a cumplir la norma. Eso sí, este año se pueden acumular hasta 120’ por partido si se utiliza a más de un futbolista nacido después de el 1 de enero de 2005.

“Es una norma que se discutió entre cuatro paredes, no tiene un criterio técnico”, dice Horacio Rivas, exzaguero de la U y entrenador. “Los jugadores de 21 años tienen que ganarse su espacio, no deberían estar por obligación. Hay otras decisiones que pueden mejorar, como reducir la cantidad de extranjeros, eso es más importante que una regla, que bajamos los minutos, que exigimos citaciones...”, añade Rivas.

Parecido piensa Rodrigo Gómez, exvolante de la UC y de la selección nacional, que compara los planteles actuales con lo que vivía el fútbol chileno hace dos décadas.

“A los 21 años tienes que ser titular por tus propios méritos. Si quieres hacer una norma para potenciar a los jóvenes, que sea de 18 o 19 años. Yo, que debuté tarde, lo hice a los 19 años, mientras que había jugadores como el ‘Moto’ (Andrés) Romero, el ‘Chico’ (Andrés) Olivares y qué decir del ‘Mumo’ (Tupper), Fabián Estay o Luka Tudor, que antes de los 20 ya eran titulares”, sostiene.

“Tengo un Excel en mi computador y puedo ver que hoy, los jugadores debutan un año y nueve meses más tarde en promedio, comparado con hace 20 años. Y que la norma pida jugadores de 21 años retrasa más el debut de los jugadores. Un ejemplo: Colo Colo tenía a los dos Gutiérerez, Bruno y Daniel, para cumplir con la norma y jugaban 15, 20, 25 minutos y, cuando cumplieron la edad, ya no jugaron más en lugar de haber tenido minutos en otro equipo”, añade Gómez.

Jorge Aravena, que dirigió a varios equipos y debió enfrentar distintas fórmulas de la norma, suma una mirada crítica.

“Uno debe poner a los jugadores por convicción, no por obligación. Pero, al mismo tiempo, la regla te castiga. Cuando dirigía a Valdivia en un partido tuve a cinco juveniles y solo sumaba uno...”, recuerda respecto de la época en la que el máximo era 90 minutos.

Ignacio Vásquez es una de las cartas de Meneghini para sumar minutos Sub 21 e la U, junto a Agustín Arce y Diego Vargas. Foto: Photosport.

Rivas, además, recuerda las primeras temporadas en las que se aplicó la norma, a comienzos de siglo.

“Decía que todos los equipos debían tener un juvenil como titular. Y había técnicos que los sacaban a los 5 minutos... Era un abuso. Por eso digo que la norma no es buena, porque si un futbolista de 20 años tiene condiciones, va a jugar igual”, dice.

EQUIPOS EN APUROS


Por lo mismo, el desafío será para los equipos grandes, que en el papel no cuentan con algún futbolista de la categoría que pueda ser titular, aunque sí hay varios que tienen experiencia en los primeros equipos.

En Colo Colo, los nombres más reconocibles son los de Francisco Marchant y Leandro Hernández, que hoy podrían tener más oportunidades con la partida de Lucas Cepeda a España —Elche pagará US$ 2,2 millones por el 70% del pase, transacción aprobada este viernes por el directorio de Blanco y Negro— y la lesión que sufrió Marcos Bolados.

“Dependerá de qué sistema use Fernando Ortiz, porque si juega con cuatro volantes por detrás de (Javier) Correa y (Maximiliano) Romero, pueden ir tres grandes y uno de los jóvenes. Además, hay que ver si reemplazan a Cepeda”, razona Gómez.

Además, los defensas Nicolás Suárez y Víctor Campos ya tuvieron acción en 2025.

Universidad Católica partirá la temporada sin Sebastián Arancibia, uno de los futbolistas que más minutos aportó como lateral derecho. Sin embargo, dispone de Juan Francisco Rossel y Diego Corral como alternativas en un ataque que tiene a Fernando Zampedri, Clemente Montes, Justo Giani y Diego Valencia.

Más complicado se ve el panorama para Universidad de Chile, que ya no sumará minutos con Lucas Assadi. El extremo Ignacio Vásquez, el volante Agustín Arce y el lateral Diego Vargas, que parece haber impresionado al DT Francisco Meneghini, son las alternativas para completar los 1.890 minutos que exigen las bases del torneo.

“Con la inversión que hacen los tres grandes en fútbol formativo, uno debería esperar que aparezcan constantemente jugadores, pero no está ocurriendo. Y los técnicos ponen por obligación a un muchacho, lo sacrifican y después lo terminan prestando porque no están preparados”, arguye Horacio Rivas.

Juan Francisco Rossel es alternativa de Fernando Zampedri y Diego Valencia en ataque. Sumará minutos sub 21 junto a Diego Corral. Foto: hotosport.

“Es increíble que los equipos que tienen mucha mejor infraestructura y condiciones de trabajo sean los que menos juveniles hacen jugar. Pero, si uno mira el vaso medio lleno, ve equipos que hacen jugar futbolistas por convicción, como Palestino, Audax, Unión Española, O’Higgins, que luego los venden a Argentina, México, Rusia, etcétera...”, concuerda Aravena.

Y es que sí hay equipos que cuentan con futbolistas con más opciones de ser titulares, como ocurre con Ian Garguez en Palestino, Felipe Faúndez y Rodrigo Godoy en O’Higgins, Lucas Velásquez en Huachipato y Martín Mundaca en Coquimbo Unido, entre otros.

“Si bien la formación no es la óptima para un equipo grande, al mismo tiempo el entrenador tiene la presión de ganar todos los partidos. Los equipos grandes arman planteles más potentes y hay decisiones difíciles de tomar. Poniendo el ejemplo de Colo Colo 2025, trajeron a Salomón Rodríguez, que no anduvo, pero para el técnico es difícil elegir a un juvenil por delante de una inversión de dos millones de dólares...”, razona Gómez.
Héctor Opazo M.

es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.

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