Santiago de Chile.   Mar 13-01-2026
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La U suma refuerzos en la cancha y cambios en su mesa directiva

Octavio Rivero y Lucas Romero posaron ayer como azules. Mientras tanto, la familia Schapira concretó su renuncia al directorio de la concesionaria y José Ramón Correa se adjudicó el paquete de acciones, asegurando un directorio muy favorable a Michael Clark.
El Mercurio
Matías García12 de enero, 2026

Solo faltaban las firmas.

Hasta ayer Eduardo Vargas entrenaba como único refuerzo en el plantel de Universidad de Chile, pero el club presentó a Octavio Rivero y Lucas Romero, dos de sus anhelados fichajes para esta temporada.

El primero en hablar como jugador azul fue el uruguayo, quien agradeció “el interés que mostraron en mí, fue fundamental el cómo calzaba en el equipo, eso a cualquier jugador le genera mucho. Estoy feliz de estar acá, hay un proyecto deportivo muy grande y objetivos importantes. Ganar un título es lo que más me ilusiona”, aseguró Rivero.

El exdelantero de Colo Colo rectificó una frase previa sobre negarse a jugar por el archirrival: “Hay que contar la película completa. Uno dice cosas sin pensar y después dije que no tendría problemas en jugar en la U, estoy muy orgulloso de estar acá y el cariño de la gente y de los compañeros se gana adentro de la cancha, con compromiso y entrega”. Manuel Mayo, gerente deportivo de los azules, destacó que el ariete charrúa “hizo mucho por llegar, fue larga la espera pero estamos muy agradecidos. Es un jugador de mucha jerarquía, lo que buscábamos”.

En tanto, Lucas Romero reconoció que “llego a club muy grande, sé lo que significa y las exigencias que tiene”. El volante paraguayo respondió a las dudas que genera el poco conocimiento de su exequipo Recoleta en la liga guaraní: “Son presiones distintas pero tuve un 2025 muy bueno, con experiencia en la selección y voy a hacer todo lo posible por estar en las nóminas que se vienen. Puedo aportar muchas cosas, acá el fútbol es muy intenso y hay más juego, creo que me voy a adaptar rápido a las exigencias para mostrar mi juego”, confía.

Y se esperan más presentaciones en el Centro Deportivo Azul con la llegada a Chile de Juan Martín Lucero. “Vamos bien, estamos avanzando en conversaciones con la esperanza de traer un tercer delantero y que se dé lo antes posible”, aseguró Mayo, reconociendo que las negociaciones por asegurar el último artillero han sido complicadas. Lucero, también exdelantero del Cacique, llegaría hoy a Santiago para resolver los detalles del acuerdo.

Sobre la venta de jugadores, la alerta de Palestino entrampó una eventual partida de Lucas Assadi al Atlético Mineiro, club que mantiene una deuda con los árabes y por ello enfrenta un reclamo ante la FIFA. Mayo reconoció que el traspaso de Assadi “está menos claro, no nos ha llegado una oferta y queremos que siga desarrollando acá. Lucas es un jugador exportable, es distinto y te cambia partidos. Lo conocemos desde muy chico, tenemos una relación cercana y hemos conversado de su renovación con un mejor contrato para él”, aseguró.

Pese a la alerta, el gerente deportivo no desconfía del equipo brasilero. “Son negociaciones, hay un montón de posibilidades para asegurar los pagos y las cuotas, nosotros tenemos un equipo administrativo para estar tranquilos de que se cumpla lo que se promete”, cerró. Desde Brasil, el Mineiro sacó un comunicado para advertir que hay diálogo con Palestino para pagar las cuotas adeudadas de la transferencia de Iván Román

Quien sí emigra es Matías Sepúlveda. En los próximos días, Lanús ejecutará la cláusula por un millón de dólares para adquirir al zurdo.

CONTROL TOTAL EN AZUL AZUL

En medio de las presentaciones de los nuevos refuerzos, los exdirectores de Azul Azul Daniel y Eduardo Schapira concretaron la venta de sus acciones por una cifra cercana a los 7,5 millones de dólares.

Ambos poseían el 21,44% de los papeles, un paquete que los dejaba como segundos máximos accionistas por detrás de Michael Clark y les permitía ejercer un pequeño contrapeso del presidente de la concesionaria.

¿Quién compró ese porcentaje? El abogado José Ramón Correa, que ya es director en Azul Azul en representación de Clark, fue quien adquirió la parte de los Schapira, por lo que el grupo controlador ahora tiene casi 87% de la propiedad.

Correa ejecutó la adquisición de acciones a través de la corredora de bolsa Larraín Vial y de la sociedad “Romántico Viajero”, constituida en noviembre del 2025.

Aún se espera la resolución del reclamo en curso de Michael Clark ante la histórica multa de aproximadamente 2.500 millones de pesos que le impuso la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y la prohibición de ocupar cargos principales en entidades fiscalizadas, tras las irregularidades que arrojó la investigación sobre el Grupo Sartor.

Matías García

es colaborador en Deportes El Mercurio. Periodista de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, con experiencia en coberturas y transmisiones deportivas.

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