Las razones de la debacle del fútbol chileno: multipropiedad, abandono de cadetes y poderes en las sombras
Expresidentes de la ANFP analizan el estado crítico del balompié nacional y la gestión del actual directorio de Quilín. También apuntan a los responsables: Pablo Milad, el consejo de presidentes, los clubes, entrenadores y representantes. Varios coinciden en que el origen de los problemas es estructural y se arrastra hace años.
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Equipo Deportes29 de marzo, 2025
En el momento más crítico que recuerde el fútbol chileno en el presente siglo, varios expresidentes de la ANFP profundizaron en las causas de fondo de la crisis y en los responsables de que el fútbol chileno lleve cerca de un lustro en el sótano continental a nivel de selecciones, de clubes y equipos juveniles, y muy por debajo de países que históricamente estuvieron a la zaga de las escuadras nacionales.
¿Cuándo comenzó la debacle? ¿Qué factores han perpetuado el rendimiento decreciente? Los extimoneles del organismo rector entregaron su diagnóstico, los “males de fondo” que padece el balompié local y también sugirieron alternativas para salir del atolladero.
Es el testimonio de un grupo de voces autorizadas por la experiencia, pues sin perjuicio de las valoraciones que cada cual pueda tener de sus propios gobiernos, en algún momento la mayoría de los entrevistados transitó por el espinudo camino que actualmente recorre el directorio encabezado por Pablo Milad.
ABUMOHOR: DE LA MULTIPROPIEDAD A LA CRISIS DE LAS SADP
Ricardo Abumohor fue presidente de la ANFP entre 1994 y 1999. Para el actual dueño de O’Higgins, “la campaña de la selección es el resultado de la depresión generalizada del fútbol chileno, en la que las personas que lo dirigen y controlan olvidaron que se trata de una actividad eminentemente social y no solo económica. Los debates son mezquinos y los argumentos mueren ante la conveniencia y los intereses individuales. No hay preocupación por el desarrollo y la demostración es lo que sucede con el fútbol juvenil, que en Chile se acabó hace seis años y en el que dejamos de competir hace una década. Es cosa de mirar sus resultados nomás”.

Ricardo Abumohor es el controlador de O'Higgins. Foto: Héctor Aravena
El directivo que lideró el exitoso camino a la Copa de Francia 1998 prosiguió diciendo que “soy un convencido que hay talento en Chile, ¿pero cómo lo desarrollamos si no hay dinero ni para financiar un campeonato nacional decente de cadetes, que ahora se juega por zonas geográficas porque la plata no alcanza? Peor aún: los clubes, mandatados para nutrir las selecciones, han tercerizado sus divisiones menores. Es que no les interesan. Solo les interesa el primer equipo y hacer negocios rápidos, triangulando, comprando y vendiendo jugadores de aquí y poniendo allá...”.
— ¿Hay multipropiedad en los clubes chilenos?
“Por supuesto que sí. Acá las decisiones del fútbol chileno las toman cuatro o cinco personas y nadie más. ¿Quiénes? Empresarios, directivos, agentes y personas en las sombras que poco se conocen, ¿o usted sabe quién es el dueño de la U, por ejemplo? Porque yo no tengo idea. Lo que sí sé es que esta gente que dirige hoy el fútbol en Chile se sirve del fútbol y olvidó del carácter social que tiene esta industria única. Le expongo mi caso: ante la ley puedo aparecer como el dueño de O’Higgins. Pero no es así: yo lo administro nomás. O’Higgins es de su gente, de sus socios, de sus hinchas, un patrimonio de Rancagua si se quiere, pero no es mío. Eso es lo que los dirigentes han olvidado y la razón de fondo de por qué estamos así”.
— ¿Cuál es el papel de Milad? Hay quienes aseguran que él es “un títere” de esas fuerzas que gobiernan en las sombras, ¿usted qué cree?
“Mire, todo tiene su equilibrio. Él recibe 50 mil dólares mensuales de la Conmebol... También es justo reconocer que el problema de fondo no empezó con Milad. Se arrastra por años, desde hace rato”.
— ¿Y para qué está el consejo de presidentes?
“No existe. Lo que le digo: priman los intereses de cada uno. Tengo mis años y ya no estoy para ir a eso y pasarla mal. Además, no hay manera de debatir. A Pablo Hoffmann (gerente de O’Higgins) lo sacaron de la comisión revisora de cuentas solamente por decir lo que dijo respecto de la lamentable situación financiera de la Asociación. Hoy no hay recursos para nada y quiero recordar que cuando me fui en 1999 dejé contratos firmados por 135 millones de dólares hasta 2003... ¡Qué distinto a la realidad actual!”.
Abumohor también tiene una postura particular sobre la división de la Federación de Fútbol de Chile (FFCh) y la ANFP: “Se escucha con frecuencia que la solución es la separación definitiva de la ANFP y la FFCh. Está bien, una postura legítima, pero ojo con eso, porque si se va a hacer hay que hacerlo bien, observando el bien común que es casi invisible en los directivos actuales. Lo digo porque en otros países la separación fue traumática: las federaciones no quisieron redistribuir entre los clubes el dinero que generaban sus selecciones nacionales, lo que a su vez provocó que los clubes amenazaran con no pasar sus futbolistas a los representativos. ¿Se fija? ¿Cómo se haría eso en Chile? Conociendo cómo actúa una mayoría, es posible que esa conversión sea más terrible de lo que suponen”, advirtió.
En cuanto a las soluciones para capear y salir fortalecido del temporal, el propietario de O’Higgins planteó que “pasa porque se haga carne la reforma de la ley de Sociedades Anónimas, que los legisladores y gobernantes entiendan que las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) necesitan un marco regulatorio especial, porque son únicas, distintas a cualquier sociedad anónima convencional, por la naturaleza de su giro; lo otro es que los dirigentes entiendan que la mesa queda coja si se olvidan del carácter social de los clubes y entregar posibilidades reales de desarrollo a los valores emergentes, todo lo que no pasa en la actualidad”.
SÁNCHEZ: “MILAD DEBERÍA IRSE”
Reinaldo Sánchez presidió la Asociación entre 2003 y 2006, estuvo a cargo del frustrado proceso selectivo para Alemania 2006 y legó al fútbol chileno el mayor patrimonio económico de su centenaria historia: el Canal del Fútbol (CDF).

Reinaldo Sánchez es el presidente de Santiago Wanderers. Foto: Mariola Guerrero.
El extimonel estima que Pablo Milad debería entregar el timón de la ANFP: “Yo apoyaba a Milad, pero cuando uno fracasa hay que asumirlo y saber marcharse. Es lo que corresponde: él tenía la misión de llevar a Chile al Mundial y no lo consiguió, entonces debería dejar el puesto. Es lo que se hizo siempre y lo que hice yo también cuando fracasamos en el intento de ir a Alemania 2006. Después de eso, me tenía que ir”, recordó.
Luego, profundizó: “Además, siento que la gestión de la Federación ha sido deficiente, con muchas decisiones absurdas que no comparto en lo más mínimo. Y lo digo aun cuando tengo un hijo en la Federación (Andrés). Pero son cosas que nadie puede discutir porque, ¿cómo va a ser normal que todos los años los campeonatos se estén definiendo en las oficinas? A Melipilla lo han jodido dos veces, es mucho. Y por cosas inverosímiles, en el caso de Santiago Morning, por ejemplo, lo sancionan por un error de secretaria, poco menos que por un error de tipeo. No hay ningún criterio. Entonces no sé, pareciera que no es Milad ni su directorio el que decide, sino otros que no miden el daño que le provocan a la calidad, transparencia y desarrollo de los torneos. Ya se hizo una costumbre que los ascensos y descensos se resuelvan lejos de las canchas”.
A diferencia de Abumohor, Sánchez no cree que el fútbol juvenil esté detenido en Chile. Por el contrario, defiende los campeonatos regionales de cadetes que se juegan en la actualidad: “Es que de lo contrario los torneos son inviables económicamente. Cómo va a ser lógico que con Wanderers tengamos que jugar en Iquique, como nos ocurrió. Es un gasto que no estamos en condiciones de mantener. Los campeonatos regionales son competitivos y se detectan jugadores, por supuesto. El problema no es ese, el problema de fondo, porque me ha tocado verlo muchas veces y en todas las épocas, es que los entrenadores no se atreven a jugársela por los jóvenes”.
MAYNE-NICHOLLS Y EL ABANDONO DEL FÚTBOL FORMATIVO
Harold Mayne-Nicholls lideró la testera de la ANFP entre 2007 y 2011 y trajo a la banca de la Roja a Marcelo Bielsa, quien volvió a clasificar a un Mundial (Sudáfrica 2010) tras 12 años de ausencia.

Harold Mayne-Nicholls será candidato a la Presidencia de la República y renunciará a su cargo en el proyecto de remodelación del estadio Monumental. Foto: Richard Salgado.
“A mi juicio el fútbol chileno sufrió un cambio estructural muy profundo cuando se juntaron la promulgación de la ley SADP (ley 20.019, noviembre 2006) con la llegada de mi directorio a la testera de la ANFP en enero de 2007”, aseguró.
“Por esos días los ingresos fijos anuales que tenía el fútbol chileno eran los siguientes: derechos de televisión de las competencias (Primera y Primera B) de US$ 3,6 millones; derechos de televisión y comerciales de las selecciones de fútbol: US$ 4 millones. Hoy, los derechos de televisión de las competencias (Primera, Primera B y Copa Chile) generan aproximadamente US$ 75 millones anuales. Los derechos comerciales y de televisión de las selecciones llegan aproximadamente a US$ 16 millones anuales. Los recursos generados por las competencias se repartían y reparten entre 32 clubes y los de la selección sirven y servían para la logística y operación de la ANFP y sus selecciones, incluyendo el financiamiento del arbitraje y los torneos de fútbol joven”.
Según Mayne-Nicholls, el crecimiento explosivo del valor de la competencia provocó que la mayoría de los clubes abandonen lo que era prioritario para tener ingresos “no tradicionales”: la formación y transferencia de jugadores.
“Transformaron la competencia chilena en la que menos jugadores utiliza en Sudamérica (414); Universidad de Chile ocupa el lugar 51° en el ranking mundial de clubes que alinean juveniles, seguida por Colo Colo en el 109°. Y hay que notar que en las competencias chilenas hay una norma que obliga a cumplir con cierto minutaje de jóvenes. Otra información relevante: en la liga chilena el porcentaje de menores de 21 años es de 7,9% de los minutos jugados, mientras el de mayores de 30 años alcanza al 36,22%”, argumentó.
El aspirante a candidato a la Presidencia de la República sostiene que el abandono del fútbol formativo golpea directaente a la selección.
“Chile se ubica en el tercer lugar de las selecciones con mayor promedio de edad en el mundo, con 29,53 años, superada solo por Perú e Irán. Dada la realidad del fútbol moderno esto debe ser muy considerado por los analistas … Perú y Chile ocupan el último lugar en las eliminatorias”, advirtió.
MORENO: “LA ANFP NECESITA NUEVAS NORMAS DE GOBIERNO CORPORATIVO”
Sebastián Moreno, antecesor de Milad en el sillón de Quilín (2019-2020), tiene una opinión distinta a Abumohor respecto de la separación entre ANFP y la FFCh.

Sebastián Moreno fue presidente de Cobresal antes de llegar a la testera de la ANFP, de la cual salió anticipadamente. Foto: Cristian Soto.
“Para recién comenzar a sanar esta actividad se requiere como medida esencial y urgente la efectiva separación de la FFCh para que esta pueda dedicarse de forma independiente a cualquier interés de sus integrantes al control, administración y destinación de los recursos generados por las selecciones nacionales masculinas y femeninas y las otras actividades que reconoce y mandata la FIFA, como el fútbol playa y el futsal. Esta separación supone necesariamente que el presidente de la FFCh no sea la misma persona que el presidente de la ANFP por razones de foco y exclusiva dedicación a las materias propias de una federación, que son muy distintas a las de una liga profesional”, aseguró.
Moreno propone que el directorio de la FFCh esté integrado por representates de la ANFP, ANFA, de los jugadores y del fútbol femenino, este último con el fin de promover el desarrollo permanente de dicha disciplina, que a su juicio se encuentra “abandonada”. A ellos se sumarían representantes de los árbitros (bajo un “paragua” federativo) y del futsal y el fútbol playa.
“Nadie habla de eliminar la ANFP, al contrario, es dotarla de nuevas normas de gobierno corporativo que le permitan enfocarse en el correcto funcionamiento de la liga y los campeonatos que organiza y en la fiscalización de las mallas societarias de los clubes: la función y restricción de los representantes de jugadores, la exigencia de requisitos básicos de transparencia a las personas naturales o jurídicas que los compran y la priorización en materias de seguridad y operaciones para que los partidos efectivamente se realicen y exista continuidad en los campeonatos locales, entre otros muchos temas”, ahondó.






