Paraguay: Miguel Almirón empuja el carro de un equipo que debate por su identidad
La transición desde jugar por arriba, tirar centros y embestir, a intentar elaborar con la pelota al piso todavía no cierra en la Albirroja. “Está bien pretender asociarse, pero no debemos dejar de lado nuestra esencia”, advierten los históricos. El dilema ha costado tres clasificatorias fallidas y en la actual ya devoró un entrenador. El zurdo del Newcastle, que llega con molestias físicas, es esperanza en el combinado de Daniel Garnero.
Paraguay mira al futuro pero no suelta el pasado. En la convocatoria que asomará el jueves por Macul para enfrentar a Chile aparece Oscar “Tacuara” Cardozo, atacante de 40 años que jugó el Mundial 2010, la última asistencia de la Albirroja a evento planetario.
Los guaraníes se desviven por enrielar su suerte en las clasificatorias, que empezaron saladas. La carrera 2026 debía tener dos emblemas en ataque con cartel de Premier League: Miguel Almirón (Newcastle) y Julio Enciso (Brigthon), pero este último se lesionó de gravedad antes de comenzar la cruzada. Entre medio cayó la guillotina para el seleccionador Guillermo Barros-Schelotto después de la primera fecha doble (un punto de seis posibles). Pero queda el zurdo que enamoró a St James’ Park. “Almirón es el jugador de más jerarquía que tiene la selección, sin duda. Enciso se lastimó en su mejor momento; había aparecido Sosa, que es difícil de parar a la carrera, pero también se lesionó contra Bolivia, veremos cómo llega”, dice Rogelio Delgado, mundialista de 1986.
Almirón, es un delantero curtido en el fútbol argentino, en la MLS y luego en Inglaterra (181 partidos y 29 goles en Newcastle), donde el técnico Eddie Howe le ayudó a lograr su mejor versión. “Tiene la explosividad necesaria para deshacerse de sus marcadores al primer toque, atacando después el espacio que queda libre”, lo definió con certeza una radiografía publicada por The Coaches Voice. “Almirón ha demostrado su calidad, en Europa se destaca y en la selección también tuvo buenos partidos, sobre todo en Copa América, pero como es un jugador de nivel superlativo la gente espera mucho de él”, apunta Ricardo Tavarelli, exmeta que integró el plantel mundialista en 2002. “Él en su club responde, pero en la selección tiene cuestionamientos, no ha rendido”, matiza Alicio Solalinde, entrenador paraguayo que trabajó en Chile.
“Ahora tenemos dos rivales difíciles (Chile y Colombia) y directos, son los oponentes a ganar si queremos ir al Mundial”, admitió “Miggy” Almirón, que este sábado abandonó el partido ante Bournemouth a la media hora con una molestia muscular.
POR ARRIBA O POR ABAJO
Si su mayor lumbrera es discutida, el colectivo tampoco se salva, todavía preso de una línea futbolística cambiante y nostálgica de tiempos pasados. “Paraguay ha sufrido una transición que se ha prologando más de la cuenta. Siempre fuimos de pelear, meter garra, carácter, choque, ahora el fútbol paraguayo pretende jugar un poco más, pero temo que se ha perdido lo que teníamos antes. Soy de la idea de adaptarse al fútbol moderno, que demanda más asociación, pero sin alejarnos de nuestra esencia”, reflexiona Delgado.
Daniel Garnero, exvolante que jugó en U. Católica 1996, que hizo carrera como técnico en clubes paraguayos y que tomó el mando de la Albirroja el mes pasado, también escarbó el debate. “En un tiempo la selección paraguaya ganaba de arriba y el fútbol fue cambiando, para mí hay que mantener ese tipo de situaciones (…) Quiero un equipo sólido en defensa, que ataque correctamente y sea efectivo para terminar las jugadas; no me pongo como objetivo tirar tres centros al área y ganar de cabeza, ojalá que hagan eso y logremos goles, pero sí quiero lograr un funcionamiento y una idea clara de juego, eso es esencial”, dijo en su presentación.

Paraguay tiene los mismos cuatro puntos que Chile. Los guaraníes visitaron Pedrero en marzo durante un amistoso que la Roja venció 3-2. Foto: Associated Press.
“El técnico anterior murió con la suya. En cambio, Garnero, cuando no le podía entrar a Bolivia (1-0), cambió al estilo se siempre: puso dos ‘9’ por dentro y dos volantes por fuera; así ganó con el gol de Sanabria. Otra diferencia es que puso laterales puros, con perfil más ofensivo, y no centrales jugando en la banda, como pasaba antes. Recurrió en la izquierda a Espinoza, que lo dirigía en Libertad. El problema es que Paraguay no tiene un equipo consolidado, diría desde que estaba el ‘Tata’ Martino, que el 11 salía de memoria. A Chile seguro se va a ir a cuidar, no jugará de igual a igual”, expone Solalinde.
“La ventaja de Garnero es que está en el país hace 10 años, salió campeón con todos los equipos y conoce bien la idiosioncrasia del paraguayo, porque todos los pueblos tienen sus tradiciones y cada país tiene una forma de sentir el fútbol, y un error repetido de los seleccionadores es querer cambiar ese ADN en vez de adaptarse. Por ejemplo a Chile no lo veo yendo a la fricción, porque no lo sienten, tiene un biotipo para otra cosa, tratan mejor el balón; Uruguay es parecido a lo nuestro, Brasil es pelota al pie. Y Garnero sabe cómo piensa en futbolista paraguayo. No sé si hubo tanto cambio: perdió con Argentina llegando una vez al arco rival y contra Bolivia pudo ganar sin jugar bien, el partido para saber la mano del técnico será con Chile”, dice Tavarelli.
El único de Paraguay con Garnero de visita fue ante Argentina en Núñez y el equipo se limitó a resistir. Se le preguntó si en Santiago su equipo sería capaz de ofrecer algo más. “Siempre la idea es atacar y que no te ataquen, es la idea fundamental, hay partidos que se puede y partidos que te cuesta más, pero en este no veo ninguna dificultad extrema, como sí tuvimos con Argentina, para jugar un partido de igual a igual”.
“Garnero es un técnico de ideas y patrón de juego simples, privilegia la tenencia, pero su gran fortaleza es la relación de cercanía que genera con los futbolistas y es ayuda a generar adhesión a su idea”, expone Delgado.
La Albirroja tiene suspendido al centroatacante Adam Bareiro, pero cuenta con más alternativas en la posición: Gabriel Ávalos (Argentinos Juniors), Antonio Sanabria (Torino) y le sumó al veterano Cardozo. Garnero habló de su aspiración de seis puntos en esta doble fecha. “Cada vez que dejamos un lugar dejamos una huella, aquí buscaremos lo mismo”, avisó.
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.







