Joaquín Niemann se redime en el mejor major de su carrera: séptimo en el US Open
El chileno superó el infierno del jueves, cuando sufrió el séptuple bogey y el castigo de dos palos, para lograr su actuación más destacada en torneos grandes. Además, aseguró estar en la edición 2027 del certamen.
El jueves, Joaquín Niemann cerraba una primera ronda nefasta en el USS Open: tiró un palo lejos, lo castigaron con dos golpes y pegó once veces para un inédito séptuple bogey. Esa ronda la terminó 92º.
72 horas después, el talagantino se despachó dos vueltas excepcionales, trepó 85 posiciones y firmó, en el difícil campo de Shinnecock Hills, su mejor actuación en un major. Fue séptimo, una posición que pudo ser mejor si no hubiera sido por la sanción.
¿Habría peleado el título sin el castigo? Niemann no la pensó: “Si mi abuela tuviera ruedas, sería un auto”, lanzó, desatando las risas de la prensa.
Más en serio, “Joaco” volvió a lamentar lo del jueves, cuando también pateó arena de un bunker. “Traté de no ofender a nadie. Estaba frustrado, tenía expectativas, que siempre son altas. Estaba jugando un buen golf. Sabía que sería una semana dura, desafiante. No estoy contento con lo que hice, no me enorgullece”, apuntó.
Niemann salió firme en su última ronda, anotando tres birdies en sus primeras cinco banderas. Un inoportuno bogey en el 6 frenó su ímpetu y lo sacó levemente de foco, porque en los siguientes se quedó cerca en sus putts. Después, anotó dos birdies más y buscó un tercero para quedar en el par de la cancha, pero se le negó.
Los 66 del día fueron la mejor ronda del field, junto a otras dos tarjetas. Estuvo cerca de emular los 65 excepcionales del viernes y terminó con 281 impactos (+1). “Fue una buena experiencia, una buena prueba para mí. Lo que pasó el jueves y remontar, me tiene muy orgulloso”, apuntó Niemann. ¿Su principal lección en Shinnecock? “Dejar de tirar palos, solo comportarme”.
El séptimo puesto de Niemann en el US Open mejora el octavo lugar obtenido en el PGA Championship 2025. Además, se llevó 617 mil dólares de premio y aseguró su puesto en la edición 2027, que se jugará en Pebble Beach.
CLARK, DE PUNTA A PUNTA
Wyndham Clark comenzó con seis palos de diferencia y terminó mucho más ajustado de lo esperado, pero con el trofeo en su poder. Mostrando gran muestra de templanza, especialmente ante la arremetida de Sam Burns y la amenaza permanente de Scottie Scheffler, el golfista de Denver de 32 años conquistó por segunda vez el US Open y se convirtió en el noveno en la historia del evento en ganarlo de cabo a rabo con 273 palos (-4), uno menos que Burns.
Y eso que el ambiente no era el ideal, porque el público apoyaba a Scheffler, que jugaba con él, que estaba de cumpleaños y que buscaba su Grand Slam, apoyo que creció tras los errores de Clark que lo dejaron cerca de un colapso histórico. “Los entiendo. Los Grand Slams solo se consiguen unas pocas veces, pero ya lo conseguirá, es el mejor del mundo. Pero hoy (ayer) es mi día”, dijo el campeón, que se redime así de un horrible 2024 en Oakmont, donde lanzó un palo y rompió su casillero tras fallar el corte, por lo que fue castigado por el club: “Hice cosas desafortunadas de las que me arrepiento de verdad, he pedido perdón muchas veces y sigo arrepintiéndome, espero poder ganarme la confianza de la gente con el tiempo”.
José Contreras
es colaborador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad Uniacc con énfasis en el polideportivo, ha cubierto eventos como los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, Juegos Sudamericanos, el MotoGP, el mundial de Rally y certámenes de fútbol, tenis y otras disciplinas.







