Santiago de Chile.   Lun 22-06-2026
14:45

Cristiano Ronaldo: Un holograma

Los mundiales, salvo alguna estrella fugaz en Alemania 2006 o los tres goles frente a España en 2018, fueron la asignatura pendiente para un bombardero de época, que hoy es un recuerdo que se niega a desaparecer.
Foto: France Presse
Danilo Díaz22 de junio, 2026
Fernando Santos, entrenador portugués que condujo a su país a ganar la Eurocopa de 2016, se atrevió a sacar a Cristiano Ronaldo en un partido de la fase de grupos de la Copa del Mundo de Qatar 2022. Lo hizo mientras se consumaba la derrota frente a Corea del Sur. Por octavos de final, lo dejó en la banca. Los lusos vapulearon 6-1 a Suiza, pero en cuartos de final cayeron 1-0 con Marruecos.

Santos, algo desgastado por una propuesta rácana en relación con el nivel de futbolistas que disponía, pagó con su puesto la osadía. Es posible que el ciclo estuviera cumplido, pero marginar al jugador amado por su pueblo, idolatrado por el marketing y las redes sociales, resultó fatal.

El español Roberto Martínez, con un buen currículo y una enorme capacidad para navegar por los mares de aguas tranquilas en el primer mundo futbolístico, tomó la posta. Su medida inicial fue edificar el proyecto de una selección con potencial de campeona del mundo al amparo de Cristiano Ronaldo. La prestigiosa prensa portuguesa aceptó.

Dio lo mismo que la realidad del juego evidenciara la peligrosidad de la apuesta. A veces el peso de la historia —no lo sabremos en Chile— o la vanidad de un personaje como el otrora megaartillero del Manchester United y Real Madrid son tan fuertes que resulta complejo enfrentarlo. “Bob” Martínez prefirió hacer lo fácil y no mover al “Bicho” del ataque portugués.

La obtención de la Nations League el año pasado operó como un caramelo envenenado. Como ocurrió en Chile con buena parte de la “Generación Dorada”, los destellos confundieron. En este caso, alzar la última creación de la UEFA sustentó la definición del entrenador español.

El miércoles pasado, Portugal se estrenó con un pobre 1-1 ante República Democrática del Congo. Un resultado insospechado para una escuadra que dispone de Vitinha, Nuno Mendes, Joao Neves y Gonçalo Ramos (suplente) en el PSG, bicampeón de la Champions League, con Bruno Fernandes y Bernardo Silva como notables generadores en un cuadro que infunde respeto.

No hay mucho que escarbar. Martínez, un técnico que luce trajes de pasarela en la banca, no quiere conflictos y sostiene lo insostenible: Cristiano Ronaldo desde el inicio hasta el final. Así le fue. Con tristeza, porque hablamos de una figura extraordinaria del fútbol del siglo XXI, apreciamos a un jugador que no se mueve. Este “CR7” no genera espacios, es irrelevante en el trámite, aunque su presencia obliga a jugar para él, cuando ya no puede. Los rivales, felices.

En una de esas aparece en los próximos cotejos y nos tapa la boca con un par de goles ante el discreto Uzbekistán o Colombia. Sería una golondrina en medio del tórrido verano norteamericano, que observó la vigencia y grandeza de Lionel Messi, la categoría del alemán Harry Kane, la voracidad de Kylian Mbappé y al implacable Erling Haaland, un animal del gol.

Saber retirarse a tiempo es una virtud. La soberbia, en cualquier actividad, es la peor consejera. Los mundiales, salvo alguna estrella fugaz en Alemania 2006 o los tres goles frente a España en 2018, fueron la asignatura pendiente para un bombardero de época, que hoy es un recuerdo que se niega a desaparecer. La prensa lusitana, luego del empate con los africanos, habló. Es la hora del adiós.
Danilo Díaz

es un comentarista, periodista deportivo y escritor chileno. En 2009 obtuvo el premio de Premio Nacional de Periodismo Deportivo de Chile.

Relacionadas
A fondo con...