Santiago de Chile.   Sáb 24-10-2020
22:36

Alejandro Cappuccio, el técnico-abogado que revoluciona el fútbol uruguayo

Reciente campeón al frente del modesto Rentistas, complementa su sueldo de entrenador trabajando en una notaría por las tardes. El perfil de un técnico de media jornada que rompe paradigmas.
Foto: EFE
Claudio Herrera de la Fuente17 de octubre, 2020
“Rentistas en un equipo chico dentro de los chicos”. La frase pertenece a Martín Lasarte y sirve para contextualizar la epopeya del club del barrio Cerrito de la Victoria, que acaba de conquistar el Torneo Apertura de Uruguay tras vencer en la final a Nacional de Montevideo. El primer título del “Bicho Colorado” tiene una peculiaridad notoria: su técnico Alejandro Cappuccio es abogado de profesión y divide su día entre la pizarra y tareas de escritorio como escribano.

Mis ingresos del fútbol han aumentado, pero no sobrepasan los importes que recibo por ser notarioAlejandro Cappucciotécnico de Rentistas y abogado

“Un día tipo en mi vida es llegar a las 7 de la mañana a Rentistas y estoy hasta casi las 2 de la tarde; de ahí me voy al estudio de notariado y me gusta mucho, lo que sí a medida que van llegando más desafíos y exige más horas el fútbol le voy quitando más tiempo a la otra profesión, más allá de que hoy todavía es mi medio principal de sustento. Mis ingresos del fútbol han aumentado, pero no sobrepasan los importes que recibo por ser notario”, le cuenta a “El Mercurio” el propio Cappuccio, que encabeza un club cuyo presupuesto mensual bordea los 70 mil dólares.


La historia del técnico de 44 años es única. Jugó en las menores de Nacional hasta que el coach Humberto Grondonahijo mayor de Julio Grondona, ex timonel de la AFAle dijo que no le servían los zagueros centrales bajo el metro 85. El aspirante a defensor tenía talla menor (1,75 metros), por lo tanto se acabó el sueño de ser jugador de fútbol y llegó la angustia. Optó por estudiar leyes, al mismo tiempo que cursaba la carrera de educación física. Sacó ambos cartones, pero no podía ir en contra de su esencia: le apasionaba más la táctica y agregó el curso de técnico.

Empezó a dirigir un equipo universitario y en un viaje por Europa se ganó el derecho a cenar con el sueco Sven-Göran Eriksson, por entonces DT de la Lazio. Ahí se convenció de que lo suyo era entrenar. “Lo volví loco con preguntas”, recuerda.

Capuccio en su oficina, donde trabaja por las tardes. Foto: Diario El País de Uruguay

Pero mientras debía vivir de algo. Le tentaba el derecho penal, aunque ya titulado ejerció en el área civil y comercial. No aguantó los juicios que tardaban dos años. “Me aburrí de divorciar gente amiga”, ha dicho, y empezó a desempeñarse en una notaría, donde ya lleva 15 años con trabajo estable. Al mismo tiempo consiguió dirigir en series inferiores, hasta que le llegó su oportunidad en Rentistas en 2018. Ahí mostró que tenía pasta: ascendió a Primera el año pasado y hace dos días ganó un título inédito en Estadio Centenario.

Eduardo Acevedo, el DT del Campanil, lo conoció hace 22 años. “Estábamos a cargo de una selección de la B en Uruguay y mi hermano lleva a Alejandro como segundo preparador físico. Un tipo muy ávido de conocimiento, preguntón, buen lector, inquieto y muy derecho. Lo que hizo con Rentistas marca un antes y un después, porque se trata de un club sin historia de títulos. El que tenga estudios no nos sorprende tanto en Uruguay, está (Juan) Verzeri que es ingeniero; (Raúl) Möller, veterinario; Mario Saralegui, psicólogo; yo cursé economía (…) El estudio es parte de nuestra cultura, es una obligación para tener armas en la vida”, narra el mundialista charrúa.

Cappuccio es un estudioso, un tipo ubicado, muy apasionado, no se cierra a escuchar a colegas, tiene mucho futuroGregorio Pérezentrenador uruguayo

“Cappuccio es un estudioso, un tipo ubicado, muy apasionado, no se cierra a escuchar a colegas, tiene mucho futuro. Es capaz y estoy seguro que tras salir campeón seguirá con los pies en la tierra”, dice Gregorio Pérez, un entrenador avezado que suele hablar con el DT escribano.

“Rentistas sorprendió a todo el mundo, es un equipo que presiona en toda la cancha y tiene buen pie. Tiene un técnico coherente con lo que dice y hace”, completa Hebert Revetria, que dirigió a Cappuccio en inferiores.


Sacando a los dos grandes Peñarol y Nacional, Rentistas es el sexto club uruguayo que gana un torneo corto en la competencia charrúa. Foto: EFE

El DT de Rentistas, un consumidor habitual de páginas europeas como La Pizarra del Míster y The Tactical Room, conoce y sigue los fundamentos del juego de posición, aunque admite que en su equipo, por las características propias de sus dirigidos, prevalecen muchas veces las transiciones veloces. “El pase tiene mucha información, si le doy la pelota corta a un compañero que viene de espaldas le estoy diciendo ‘rebota en mí, devuelve’, si en cambio se la doy fuerte es que no tiene a nadie atrás y puede girar, todo eso es trabajo y no verso”, ha explicado.

En una entrevista, Cappuccio mencionó como abanderado del estilo que persigue al técnico de Audax Italiano Francisco Meneghini, junto al argentino Gabriel Heinze, entre otros. “Mi referencia a Francisco es que durante la pandemia no fue todo malo y por ejemplo una de las cosas buenas fue una charla larga que disfruté con él, le tengo muchísimo respeto”, comenta desde Montevideo.

En Rentistas, donde tiene a jugadores con pasado en el fútbol chileno como Alexis Rolín (ex Universidad de Concepción), Damián Malrechauffe (ex Colo Colo) y Santiago Romero (ex Iquique), Cappuccio culminó su obra. Ahora está en la mira del club “Bolso”, que despidió a Gustavo Munúa tras la final perdida. “Si me llama Nacional, me cambia la vida”, advirtió sentado en el escritorio, entre papeles y carpetas.

Claudio Herrera De La Fuente

es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.

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