Víctor Méndez, el jugador que mejora mirando videos de Pjanic, Verratti y Kovacic
El volante central de Unión Española tiene 21 años, pero juega como si tuviese varios más. Habla de los perfiles, ubicación y del tercer hombre. “Cuando no toco la pelota, siento que no participo del juego”, admite el valdiviano, acostumbrado a superar escollos desde que se marchó de su ciudad natal para probarse en Huachipato.
Nunca es fácil. La vida del volante central se trata de ir resolviendo diversas situaciones durante un partido. Víctor Felipe Méndez (1999) lleva años superando pruebas y resiste estoico.
A los 13 años, junto a tres compañeros, viajó desde Valdivia hasta Talcahuano para probarse en Huachipato. Quedaron tres de los cuatro. Se instalaron en una pensión, pero al primer fin de semana libre de visita a su ciudad natal, la nostalgia atrapó al resto, y Méndez regresó solo al CAP.
“Quería ser futbolista de chico, mi mamá me dice que desde que tenía un año veía una pelota y me volvía loco”, revela el volante de Unión Española. Tras dos años en las inferiores acereras y otro en Deportes Valdivia, a Méndez le llegó el dato de una prueba masiva en Unión Española. Su madre, otra vez, lo empujó a subirse al tren. Consiguió que la casa que recibía a los cadetes hispanos lo cobijara durante la semana en la que sería testeado.
Fue reclutado por Pedro “Heidi” González, otro valdiviano insigne, y el DT Vladimir Bigorra. “Llegar a vivir a Santiago solo, con 16 años, igual fue duro. Otro estilo de vida”, resume. Jugaba de ‘8’, pero no tenía chapa de titular. En su puesto había dos sparrings de la selección, condición que pesa en inferiores. “Ellos eran mirados de otra forma”, refrenda. La lesión ocasional del volante central le abrió la chance de titularidad y, ya con Ronald Yávar en la cabina técnica, Méndez no la dejó pasar.
Cuando llegó a cadetes, Víctor (Méndez) tenía muy buenos controles y con eso se marca la diferencia de inmediatoPedro "Heidi" Gonzálezextécnico en inferiores de U. Española
“Cuando llegó a cadetes, Víctor tenía muy buenos controles y con eso se marca la diferencia de inmediato. Le agregaba buen ritmo y de cabeza era claro, por eso su presente no sorprende. Si sigue su madurez lógica y no pasa nada raro, será recambio en la selección”, aventura el “Heidi”.
Su debut como titular en el profesionalismo fue ideal: Martín Palermo lo puso ante la Universidad de Chile (2018): “No sé si perfecto, pero siento que jugué uno de mis mejores partidos. Ganamos (2-1) y al día siguiente me enviaron un video con mis intervenciones. No fallé más de dos pases y eso que al frente estaban David Pizarro, Lorenzo Reyes, Soteldo, Araos…yo creía que al siguiente partido iba a seguir en el equipo”, narra. Pero no, a la jornada venidera volvió Santiago Galucci. Ponerse a la fila, trabajar y esperar.

Febrero de 2018, el día que debutó ante la U. "Hice un buen partido, pero al siguiente no jugué", recuerda el volante, quien sueña con partir al fútbol argentino o brasileño. Foto: El Mercurio.
“Le fui tomando el gusto a la posición, puedo jugar de volante central o como interior. Me gusta ver harto futbol y trato de aprender los movimientos que hacen los jugadores de elite. Me fijo en (Miralem) Pjanic, (Mateo) Kovacic, (Marco) Verratti. A ellos trato de mirar harto, a Busquets también, soy un convencido que se aprende mirando videos”, explica.
—El puesto requiere mucha ubicación, ¿cómo se mejora?
“Mirando harto de fútbol y lo otro te lo da el trabajo de la semana. Para leer bien un partido es importante conocer a tus compañeros: con (Mario) Sandoval y (Misael) Dávila nos hemos acoplado bien. Uno tiene que saber lo que necesita tu compañero cuando él tiene la pelota, saber o intuir lo que hará”.
—¿Necesita tener la pelota para sentirse importante?
“Sí, encuentro que de repente me pasa eso: cuando no toco mucho el balón me incomodo por no participar del juego. Me gusta tener contacto con la pelota y darle salida clara al equipo”.
—¿Prefiere cortar un avance anticipando o necesita de la refriega?
“Cortar con anticipo, intuyendo dónde va a ir un pase, aunque igual intento ser más agresivo en mi juego, porque en mi posición hay que morder. Trato de ser más intenso para marcar”.
—¿Le es más fácil un rival que tenga un ‘10’ marcado, que caiga en su zona?
“Me es indiferente, pero cuando ese ‘10’ pasa ser ‘falso 9’ ya no es mi marca, porque al ‘profe’ no le gusta que me meta entra los centrales. Como nosotros jugamos con presión alta, buscamos apretar más arriba. Es importante mentalizarse en eso, porque cuando robas en campo rival estás más cerca del gol y te ahorras recorridos”.
—El cuerpo técnico de Unión subraya la búsqueda del tercer hombre, ¿de qué se trata?
“Y me agrada. El cuerpo técnico es bien moderno. Veo muchos equipos extranjeros y los que son protagonistas hacen ese tipo de trabajo, y lo replican en los partidos. Se nos ha hecho fácil, porque a veces sale natural. Se trata de buscar al jugador libre en cada jugada, porque cuando tienes el balón y tu compañero más cerca ya tiene marca, ahí la jugada y los movimientos te dan otras alternativas de pase. Cuando te emparejan el medio, como nos pasó con la U. de Conce y Antofagasta, mucho uno contra uno, cuesta más encontrar ese tercer hombre. ¿Ronald Fuentes? Me ha dado más confianza, necesitaba esa cercanía entre jugador y entrenador. Eso lo he sentido y a varios compañeros les pasa lo mismo. Cuando estás con confianza, todo fluye”.
—¿Recibir bien perfilado es el secreto del puesto?
“Claro, es puro trabajo, el ‘profe’ nos pide eso y siempre me quedo un rato después de las prácticas. Trato de preguntar y veo videos de cómo se perfilan los jugadores para girar y siempre generar líneas de pase hacia arriba”.
—¿Cómo visualiza el juego ante la U?
“Todos los partidos son duros, todos se juegan algo, la U ahora ha mostrado buen juego. Será complicado. A Pablito (Aránguiz) lo conozco y a Montillo lo miraba en la tele cuando era más chico”.
El segundo jugador rojo que más pases acierta (346) y balones recupera (21), en ambos ítem solo superado por Luis Pavez Muñoz, Méndez dice que su GPS promedia 11 kilómetros por partido. “Estudio mucho el tema del descanso y la alimentación, en la Sub 20 teníamos nutricionista y desde ahí me di cuenta que era fundamental. Soy bien autocrítico, siento que cuando uno está bien siempre puede estar mejor. Eso busco”.
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.






