Barrios y Tabilo sacan la tarea con esfuerzo y Chile se acerca a octavos de final de la Davis
Jugando a un alto nivel, el chillanejo se impuso por 7-5 y 7-6 (7) a Dusan Lajovic en el partido decisivo de la serie; mientras que el zurdo sufrió más de lo esperado ante el adolescente Ognjen Milic, por 6-7 (3), 6-2 y 6-3. Este sábado, en el dobles, los nacionales podrían conseguir el pasaje para enfrentar a España en la siguiente fase de la competencia.
Misión cumplida para Chile en la Copa Davis.
La meta era terminar el viernes con ventaja de 2-0 y precisamente son esos los números que apunta el marcador de la serie. El equipo nacional ganó los dos primeros singles ante Serbia y dio un paso gigante para avanzar a los octavos de final del torneo, ronda en la que aguarda España.
Pero, claro, costó sudor y lágrimas. En el primer single, Tomás Barrios (112º) sobrevivió a una batalla brutal, de esas que la Copa Davis suele brindar, que se resolvió con un triunfo sobre el serbio Dusan Lajovic (123º), por 7-5 y 7-6 (7). Era el punto clave, el que los augurios advertían como el más parejo, el menos predecible. Y el chillanejo logró desnivelar la balanza hacia su lado.
Lo hizo con clase, jugando con nervios de acero, bordeando su mejor nivel. Sacando bien, atacando con un derecho profundo, intentando hacer correr a su rival, aplicando el revés con criterio y sin abusar del drop.
Haciendo jugar al público a su favor, levantando las manos cuando la tensión del partido lo exigía, Barrios manejó el ritmo del lance, mientras que Lajovic apostó a sus golpes angulados, efectos precisos y una solidez del fondo de la cancha que hacía bien difícil forzarlo a cometer errores.
Pero Barrios lo hizo. Quebró en el sexto juego del primer set y, aunque el balcánico le devolvió la gentileza en el noveno, volvió a elevar su nivel para conseguir el premio en el duodécimo.
El segundo set fue aún más parejo. Y el primero en doblarle la mano a su oponente fue Lajovic, que pasó adelante con una ruptura en el quinto game, que no pudo ratificar en el juego siguiente. Hubo amenazas de lado y lado, Barrios dejó ir tres puntos de partido con el servicio del serbio, hasta desembocar en un tie break emotivo, exigente y con vaivenes impredecibles —Barrios tuvo otro match point con saque de su rival—, hasta que, en su quinta chance, el chileno hizo saltar al court Anita Lizana.
“Era muy importante partir ganando la serie. Contra Luxemburgo me tocó jugar con la cuenta 1-0 arriba y eso te da mucha confianza. Fue un partido duro, Dusan juega muy bien, se me complicó a ratos, pero me apoyé en la gente para sacarlo adelante”, celebró Barrios.
SUFRIMIENTO INESPERADO
Luego, cuando se esperaba un trámite mucho más confortable, Alejandro Tabilo (73º) dejó todo en la cancha para doblegar al rebelde serbio Ognjen Milic (462º), que opuso mucha más resistencia de la esperada, pero que terminó cediendo por 6-7 (3), 6-2 y 6-3.
Jugando como solo se lo permite su adolescencia, con desparpajo y sin la presión de demostrar nada, el zurdo Milic atacó cada pelota y fue horadando la confianza del chileno, que desperdició una chance de sacar por el primer set y regaló un tie break que puso cuesta arriba el partido.

Tabilo logró su sexto triunfo en singles en la Copa Davis con su victoria sobre Milic. Foto: Photosport.
Pero Tabilo despertó. Empezó a atacar como debía, halló la estrategia adecuada y el balcánico empezó a ceder. Esos tiros profundos, que mordían la línea, empezaron a irse fuera y los rallies terminaban en la red de su lado. Aunque igual mantuvo la tensión hasta el final (y se ganó una merecida ovación del público ñuñoíno), la jerarquía de Tabilo le permitió sacar adelante la tarea y celebrar una ventaja que, aunque nadie quiera decirlo en público, parece decisiva.
“Es difícil jugar contra un juvenil que no tiene nada que perder, además, venía jugando bien, ganó dos futuros, y yo lo ayudé con algunos errores en el primer set. Lo bueno es que pude reaccionar, lo moví mejor en el segundo y tercero y pude imponer mi juego”, dijo Tabilo, que confesó haber sentido “migraña” al comienzo del duelo.
Este sábado, en el dobles (están inscritos Tabilo y Nicolás Jarry, pero seguramente el zurdo no lo jugará) ante los gemelos Ivan y Matej Sabanov, podría timbrarse el pasaje directo a la ronda de los 16 mejores, que Chile ya disfrutó en 2023 y 2024.
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







