Matías Soto, quinta raqueta chilena en individuales y primera en dobles: “Soy singlista, es lo que soñé desde chico”
Aunque su ranking en parejas es bastante mejor, el copiapino insiste en buscar su futuro en individuales, modalidad en la que espera disputar la clasificación de un Grand Slam este año. Esta semana jugó el challenger de Santiago con una pareja de emergencia y llegó a la final.
Una derrota en primera ronda de singles sacó a Matías Soto (247º) del challenger de Santiago. La quinta raqueta nacional, que este año debutó en Copa Davis, siguió adelante en el dobles, modalidad en la que ha obtenido sus mejores resultados, hasta llegar a la final en el Estadio Manquehue, que este sábado sumó su palmarés tras cionsagrase campeón en la modalidad.
Un fiel reflejo de su 2025, en el que no ha podido repetir sus buenos resultados en individuales, pero sí en la competencia por parejas, en la que cada vez parece más cerca de dar el salto al top 100, pese a que no ha podido encontrar un partner permanente con quien diseñar un calendario en conjunto.
Soto, igualmente, sigue insistiendo. En enero estuvo a cuatro retiros de entrar a las clasificaciones del Abierto de Australia y, desde ese minuto, su sueño es poder disputar la fase previa de un Grand Slam, mientras su carrera de dobles sigue valorando su trayectoria.
“Han sido semanas difíciles, no he podido jugar ni cerca del nivel al que puedo llegar, y eso que estoy haciendo las cosas bien, tratando de buscar soluciones a los problemas que han pasado en el camino. Tengo que seguir entrenando, el tenis es así, en algún momento se me tendrá que dar y el dobles me sirve para mantenerme en la cancha, que es lo que necesito”, admite el copiapino, que defiende 48 puntos en lo que queda de marzo en individuales.
-¿Cuáles son esos aspectos que debe mejorar para que lleguen los resultados?
“Varias cosas. El tenis contempla muchos ámbitos, el tema personal, la parte física, mental y obviamente hay que entrenar todos los días para seguir mejorando. Hay varias cosas que tengo que hacer para mejorar durante las próximas semanas y debo estar mentalizado en que en algún momento se me va a dar”.
-¿Se ha trazado objetivos para la temporada en términos de metas, logros o ranking?
“Mi próxima meta es jugar la qualy de un Grand Slam, ojalá en Roland Garros o Wimbledon, espero estar ahí. Estoy a un par de puestos de entrar, defiendo algunos puntos de aquí a la fecha de corte, así que tengo que hacer las cosas bien para poder llegar. Se me escapó la clasificación a Australia por un par de lugares. Cuando no se dio, la meta era entrar a Roland Garros y en eso estamos”.
-O sea, diseña el calendario para privilegiar el singles. El año pasado reconoció que era un problema compatibilizar ambas modalidades.
“Todavía soy singlista, me quiero mantener en individuales aunque tenga mejor ranking en dobles. Sé que en los singles está mi fuerte y es lo que soñé desde chico, así que planifico el calendario privilegiando eso, aunque siempre jugando los dobles en cada torneo”.
-Porque le ayuda a mantenerse en competencia...
“Ayuda en muchas cosas, me mantiene en competencia porque paso más horas en la cancha, también en la parte financiera, por los premios que se gana y, claro, tener el hotel pagado durante toda la semana mientras siga en el cuadro. Por eso me voy a inscribir en dobles en todos los torneos que juegue y siempre a ganar, pero mi mentalidad está en el single”.

Soto y Vasil Kirkov, su compañero en Santiago. Fue su segunda experiencia juntos, igual de exitosa que 2023, cuando ganaron un challenger en Argentina. Foto: Milko Ulloa.
-¿Cuesta mucho encontrar una pareja de juego permanente? Ha tenido varios compañeros solo este año...
“Sí, sí, es difícil, hay que adecuarse a lo que va pasando en el momento. Toda esta gira la iba a jugar con un brasileño (Fernando Romboli), jugamos la semana pasada y perdimos la final en Córdoba, pero él decidió cambiar los planes y me tuve que buscar otro compañero, Vasil (Kirkov), con quien jugué una vez en 2023 y salimos campeones en Argentina (en el challenger de Santa Fe). No es fácil, pero hay que rebuscársela”.
-¿Cuáles serán sus próximos torneos en el circuito?
“Voy a jugar los challengers de Asunción, Concepción, Campinas y luego me voy a México, donde el año pasado obtuve muy buenos resultados, son torneos bonitos a los que quiero volver. Eso por ahora, luego veremos de acuerdo a cómo me vaya”.
LA TRASTIENDA EN
EL MANQUEHUE
De la Peña, con esperanza
No logró pasar las clasificaciones, pero Bautista de la Peña (16 años) siguió entrenando en las canchas laterales como si estuviera en el torneo. El hijo de Horacio de la Peña, que compite bajo bandera chilena, decidió no disputar los torneos juniors y enfocarse en campeonatos profesionales durante 2025. “Espero que pronto venga ese puntito por el que estoy trabajando. Siento que cada vez trabajo mejor. Por ahora me enfoco más en torneos profesionales, porque allí la gente lucha para comer, nunca se da por vencido y eso me transforma en un hombre más fuerte”, admitió.
Visitas de Oriente Lejano
Sorprendió la presencia de una dupla japonesa en el cuadro de dobles del challenger de Santiago. Seita Watanabe (176º) y Takeru Yuzuki (139º) llegaron hasta con entrenador al Manquehue y, aunque se fueron en segunda ronda, se mostraron felices por su experiencia en Chile. “Vinimos el año pasado a jugar siete semanas en Sudamérica y en Concepción ganamos nuestro primer título de challenger, así que tenemos muy buenos recuerdos. Hace calor, pero no es húmedo, entonces nos sentimos cómodos”, valoró Watanabe.
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







