Santiago de Chile.   Dom 28-06-2026
20:50

El saldo de 72 partidos: Figuras empoderadas, pragmatismo estratégico y un archipiélago sorpresa en la Copa del Mundo

Todo lo que dejó la primera fase del Mundial. Se aviva el debate de cuál futbolista es más influyente: Messi o Mbappé. Cabo Verde es la gran sensación después de terminar invicto en una serie con dos campeones del mundo. Tendencias y esbozos tácticos, donde casi desapareció la presión alta. “Ya no sirve de nada darse 400 pases”, avisan. “Los bloques de cinco en defensa están en retirada”, apuntan. Las estadísticas de un certamen que faenó a los representantes asiáticos y donde la Conmebol perdió un solo tripulante: Uruguay.
Foto: Associated Press.
Claudio Herrera de la Fuente28 de junio, 2026
En un ranking de los mejores mejores y más excitantes partidos en la primera fase de la Copa del Mundo 2026 que elabora The Athletic (New York Times) aparece liderando el 0-0 de Cabo Verde y Arabia Saudita, jornada que selló la histórica clasificación para los debutantes Tiburones Azules, equipo que antes le arrebató empates a España y Uruguay, y ahora va por la Argentina de Lionel Messi.

“Las escenas tras el pitazo final fueron conmovedoras y y nadie en Houston olvidará lo que presenció. Este tipo de historia es lo que hace que el Mundial sea diferente a cualquier otra competición”, justifica la publicación.

El equipo del archipiélago africano, la gran sorpresa del certamen, tiene como guía y artífice al técnico Bubista. “Nadie imaginó que podrían lograr lo que hicieron en una zona muy difícil. Con el viejo ‘Bubi’, así le llamábamos, compartí equipo en Badajoz, estuvo un semestre con nosotros (1996), jugaba de mediocentro, tácticamente era muy bueno. En ese equipo también estaba el fallecido Tito Vilanova, que llegó a dirigir al FC Barcelona. Hay futbolistas que se involucran en la parte táctica y debaten de aquello, ‘Bubi’ era uno de ellos, Tito lo mismo, pero era prematuro saber si después serían técnicos. Él hablaba portugués, yo desconocía que en su país esa era su lengua, nos decía ‘vayan a conocer donde vivo’ en referencia a Cabo Verde. Él vivía junto al galés Nathan Jones en un departamento que les dejé, increíble donde ha llegado”, detalla el peruano Pablo Zegarra, que ascendió con el club pacense.

Si el Mundial catapulta entrenadores ignotos a la fama, también revalida a los futbolistas que hegemonizan la última década, con Lionel Messi y Kylian Mbappé, que entre ambos convirtieron una decena de goles. El debate de cuál atacante es más incidente quedó abierto.


Martí Perarnau, escritor español de renombre, analiza: “Mis preferencias personales son claramente por Messi, pero es indudable que Mbappé tiene un talento descomunal como delantero. Es veloz, sabe desmarcarse y posee un remate demoledor con ambas piernas. Posiblemente pueda convertirse en máximo goleador de los campeonatos del mundo superando a Messi porque tiene muchos años por delante”.

“Dicho todo lo anterior”, sigue Perarnau, “mi criterio es que no hay comparación posible entre Messi y Mbappé. En primer lugar, por el historial que ha acumulado Messi, por sus cifras goleadoras (91 goles en un año natural, por ejemplo), por su aportación al juego y por su extraordinaria continuidad en el primer lugar de la élite mundial sin desfallecer nunca. Es un caso extraordinario y único en el fútbol. Pero muy principalmente, no hay comparación posible por un factor esencial: siendo extraordinario como jugador individual, Messi es incomparablemente mejor potenciando a sus equipos. No se trata de egoísmo, sino de armonía futbolística. Messi ha hecho mejor a todos los equipos con los que ha jugado, los ha potenciado a niveles impensables, ha extraído de ellos un rendimiento inimaginable y los ha llevado al éxito absoluto. Mbappé todavía no lo ha conseguido, salvo en el Mónaco, cuando era todavía un adolescente. Pero ni en el PSG ni en el Real Madrid ha logrado ser el detonante de un salto colectivo del equipo. El tiempo dictará si es capaz de lograrlo”.

A nivel de tendencias estratégicas, asoman comportamientos visibles. Álex Delmas, analista táctico español, resume: “Así como en el pasado Mundial y las últimas Eurocopas habían ganado terreno la estructura de cinco en defensa —con tres centrales y dos carrileros—, ahora está en retirada, lo utilizan las selecciones asiáticas como Japón, pero ninguna de las favoritas. Los sistemas son cada vez más dinámicos, pero casi todas las defensas parten de una línea de cuatro y hacen salida de tres, estirando a uno de los laterales, o ambos laterales y retroceden a un mediocentro. No veo tantas selecciones que tengan las estrategias necesarias para atacar bloques bajos bien organizados, cuando un equipo menor se organiza bien defensivamente y una selección superior debe llevar le peso del partiodo, muchas tienen problemas: le pasó a España, Portugal, a Inglaterra ante Ghana, a Alemania por momentos. Además, la tendencia que marcó el PSG con mucho intercambio posicional en ataque no se está viendo del todo”.

“A nivel de nombres propios, el jugador del Mundial es Messi, es increíble lo que está haciendo y el segundo en relevancia es (Lionel) Scaloni, que logró un contexto ideal para Messi. Después, el volante de Marruecos (Ayyoub) Bouaddi es buenísimo, buen torneo de Yan Diomandé (Costa de Marfil) y Deniz Undav (Alemania) por su relación con el gol”, suma Delmas.


“De todos los jugadores que uno pensaba que serían figuras, nadie ha defraudado: Messi, Vinicius, Kane, Cristiano Ronaldo, Haaland, Mbappé, se ponen sus equipos al hombro”, concuerda el técnico Mario Salas, al mismo tiempo que advierte repliegues repetidos: “Pocos equipos estan siendo agresivos en las transiciones defensivas cuando pierden el balón, como que no ha sido prioridad, veo más de esperar en tres cuartos y aguantar”, analiza.

“La excepción”, dice el viñamarino, “podría ser Estados Unidos, con un pressing defensivo súper agresivo, muchas veces queda mano a mano atrás, es atrevido, valiente, y a la hora de atacar junta mucha gente en el lugar activo donde está la pelota”.

“Estados Unidos es la selección que mejor funcionamiento tiene”, refuerza el entrenador uruguayo Eduardo Acevedo, mundialista de México 1986. “Este Mundial marca una tendencia: ya no se puede jugar como algunos europeos, con esos 400 pases horizontales que no sirven de nada, por eso los africanos buscan la verticalidad y son difíciles para todos”, agrega el exdefensor.

John Armijo, entrenador local y ex preparador físico de selecciones, enseña: “A los equipos grandes cada vez les cuesta más atacar bloques bajos, la organización colectiva viene superando al talento individual; las transiciones ofensivas siguen siendo lo más importante y llamativo del Mundial, cuando cada recuperación se transforma en una oportunidad de gol. El balón detenido vuelve a ser determinante, lo mismo la tarea de los extremos y laterales. La presion alta muy pocos la hacen. Las diferencias las marcas las organizaciones colectivas defensivas, la intensidad física, la gestión emocional y sobre todo la capacidad para intrepretar los momentos del juego. Los equipos que combinen mejor todo eso van a llegar más alto en el Mundial”.
Claudio Herrera De La Fuente

es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.

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