Sebastián Báez, campeón defensor del Chile Open: “El tenista sudamericano tiene más capacidad de aguantar que el europeo”
El argentino, que viene de ganar en Río de Janeiro, se estrenó en Santiago este jueves y aprovecha de analizar el momento de la disciplina en la región. “Está pasando por uno de los mejores momentos del último tiempo”, confía, aunque advierte las grandes diferencias en las facilidades que tienen los especialistas de Europa y Estados Unidos. Un análisis para reflexionar.
No hay duda de que Sebastián Báez (31º) está pasando por un momento glorioso en su carrera. Con apenas 24 años, el bonaerense ya tiene siete títulos en su carrera, el último de los cuales llegó hace menos de una semana, en Río de Janeiro, corona que ya se había calzado el año pasado.
Con ese antecedente, cruzó Sudamérica para llegar a Santiago, torneo en el que también defiende el título y cuyo camino empezó este jueves, con su duelo ante su compañero de prácticas, su compatriota Francisco Comesaña (67º), que se resolvió .......
Pero la acumulación de éxitos no le cambia el perfil. Participó en varias actividades oficiales con la organización y sus auspiciadores, se volvió rostro del torneo sin perder una sonrisa que no se le borra durante la charla que sostiene con “El Mercurio” en la terraza del clubhouse de San Carlos de Apoquindo, con vista privilegiada a una ciudad que, dice, le gusta mucho, más allá de que en Brasil, en condiciones totalmente diferentes a las de Santiago, con humedad y sin altura, se sienta más cómodo.
“Así es este trabajo y hay que entender de que cada semana tiene un principio y un final. Río ya terminó para mí apenas fue la final, ahora estoy en el Chile Open y tengo que dar el máximo”, sostiene Báez, que se presenta por quinta vez en el torneo de la capital y que, aunque perdió en primera ronda en su primera visita, cuando era un adolescente, desde entonces no ha bajado de semifinales: finalista en 2022 ante Pedro Martínez, semifinalista al año siguiente, cuando perdió contra Tomás Etcheverry y campeón el año pasado.
Voz más que autorizada para analizar el llamado Golden Swing, como se bautizó a la gira de tres torneos sobre arcilla que se disputa en Sudamérica.
“Para mí, tener torneos ATP en Sudamérica es muy importante para todos los jugadores, tener la oportunidad de jugar torneos más grandes nos ayuda y nos motiva a todos. Que hayan sacado un torneo de la gira, Córdoba, considerando que la gira ya es corta, fue algo negativo, pero entiendo que son cosas que no podemos manejar, que tiene que ver con el negocio del tenis, en el que no estamos dentro. Entonces, nos toca adaptarnos y entender que en Europa y Estados Unidos se juegan más torneos que acá y ya”, dice.
—¿Pesará el hecho de que no haya una figura sudamericana potente, como fueron Gustavo Kuerten, Juan Martín del Potro, David Nalbandian o Marcelo Ríos, por ejemplo?
“Sí, puede ser, pero también está el tema del calendario, hay motivos económicos, de instalaciones y todo eso. Se hace difícil competirles a países y continentes que tienen Grand Slams, Masters 1000, tienen muchos torneos 500 y 250. Desde ese lado, el camino es complicado para Sudamérica, más que nada porque no somos un continente que tenga países muy ricos, pero obviamente desde el punto de vista del trabajo, haciendo las cosas a pulmón, es histórico tener muchos y muy buenos jugadores”.
—Camilo Ugo decía que aquí se juega con más garra, con otra actitud, quizás por el tipo de superficie, porque en arcilla hay que correr más.
“Va más allá de eso. La diferencia que tenemos con los europeos es que si llueve, ellos se van a indoor o no entrenan y ya. Viven un poco más relajados, porque pueden perder en un torneo y esa misma noche están en su casa, mientras que nosotros lo que más tenemos que hacer es aguantar, tener capacidad de lucha. Por ejemplo, ir a Europa si no estás bien económicamente te obliga a quedarte ahí, más allá de que te vaya bien o no, y eso te va generando una entrega y por eso tienes la capacidad de aguantar mucho más que ellos”.

Incluyendo clasificaciones, Báez tiene 15 triunfos y cuatro derrotas en Santiago, un registro envidiable en el torneo. Foto: AP.
—Es complicado también, porque pierdes en tres primeras rondas seguidas y la presión es mayor.
“Y sí, pasa mucho por lo mental y lo fuerte que esté uno. Pero para mí, eso nos va fortaleciendo cada vez más, porque te va generando la motivación de decir ‘no me voy de aquí hasta que me vaya bien’ y es algo que te da un plus”.
—¿Cómo ve el momento del tenis sudamericano? Joao Fonseca ganó en Buenos Aires, usted en Río, donde hubo tres semifinalistas argentinos...
“Fonseca es un caso aparte, porque es una estrella, es muy joven, con la edad que tiene (18 años) ya está en un nivel muy alto. De igual manera, veo al tenis sudamericano en uno de los mejores niveles del último tiempo. Dentro del top 100 hay muchos tenistas, hay brasileños, argentinos, chilenos. Además, han pasado por ahí el peruano (Juan Pablo) Varillas, los (bolivianos Hugo y Murkel) Dellien y varios más, gracias a la gran cantidad de torneos, sobre todo challengers, que hay en Sudamérica y que han ido aumentando año a año”.
—¿Cómo es su relación con los tenistas chilenos en el circuito?
“Es una relación profesional, porque en el circuito es difícil tener amigos, pero sí de mucho respeto porque somos compañeros y, a la vez, rivales. Lo bueno es que cuando estamos afuera tenemos una comunicación un poco más fluida por el idioma, nos apoyamos, todos me caen bien”.
—¿Ha podido tener un amigo en el tenis, con esa dificultad que menciona?
“Es difícil tener, pero ahora comparto mucho más con (Francisco) Comesaña, que es parte de mi equipo y, como le está yendo bien y ya está entre los 70 mejores del mundo, vamos a poder compartir más torneos juntos y eso también ayuda”.
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







