Champions League: Atlético y Arsenal igualan en la semifinal “terrenal”
Con la resaca latente del 5-4 en París, el 1-1 de Madrid dejó menos enjundia y el marcador se movió por penales: adelantó Viktor Gyökeres a los ingleses y empató Julián Álvarez, luego lastimado.
Foto: Associated Press.
Equipo Deportes29 de abril, 2026
El rigor competitivo del Atlético de Madrid no admite discusión, tampoco el estilo del Arsenal, que le ha permitido sacar 320 puntos en las últimas cuatro temporadas de la Premier League (72%), pero la fanfarria que irradió el cruce entre PSG y Bayern (5-4) hizo parecer desabrida la batalla de ayer, casi mundana ante la grandilocuencia de la otra llave que dirimirá a uno de los finalistas de Budapest.
“La primera parte estuvo igualada; quizás ellos tuvieron más posesión, pero no crearon muchas ocasiones. Tienen una plantilla muy fuerte: cuando entraron los suplentes, rindieron mejor que los titulares. Aun así, fuimos superiores en la segunda parte”, resumió con sensatez Diego Simeone, testificando el repunte inglés en el cuarto de hora final cuando Mikel Arteta refrescó el ataque con Bukayo Saka, Gabriel Jesús y Leandro Trossard (antes ingresó Eberechi Eze).
El mejor inicio “gunner” obedeció al rol del inquieto Noni Madueke y también a las alturas en las que intervenían Declan Rice (lideró los pases correctos, con 84) y Martín Zubimendi (Martin Odegaard incluso saltaba en la presión sobre uno de los zagueros rivales), ayudado por los resguardos excesivos del local, que terminó con Giuliano Simeone jugando muy cerca de Marcos Llorente.
El penal de David Hancko sobre Viktor Gyökeres, que el propio sueco transformó en gol (44’) terminó ajustado a lo visto en la primera mitad.Creció el Atlético tras el descanso, estimulado en la subida de Llorente (“Giuliano salió porque tuvo un golpe en la cintura”, justificó su padre y DT) y la participación de Antoine Griezmann y Julián Álvarez, ambos mejoradores de jugadas en ataque, ocupando el carril central sin entregar referencias a los zagueros rivales.
El atacante cordobés apuntó la paridad en una pena máxima después de una mano de Ben White ante disparo de Llorente (56’), y el equipo tomó un nuevo aire. Rugía el Metropolitano y asomó el aroma de gesta. Ademola Lookman tuvo un par de disparos amenazantes y Griezmann apuntó al travesaño. Los fantasmas hicieron palidecer a Arsenal, agobiado con una temporada que come las piernas y la cabeza.
Pero nada era lógico en Madrid. La salida de Álvarez, que se trabó el tobillo izquierdo en una disputa con Eze, y los cambios en la visita terminaron por sofocar el fuego rojiblanco e incluso envalentonaron al Arsenal. Y rozó el triunfo: un roce de Hancko y Eze fue sancionado como penal, pero el VAR ayudó a corregir el juez neerlandés Danny Makkelie.
“En el vestuario miré la jugada del penal, me siento extremadamente decepcionado y molesto, porque fue contrario a las reglas y cambió el rumbo de la eliminatoria”, criticó Arteta, aunque luego valoró el punto: “Aquí (en el Estadio Metropolitano) hay que sufrir. Muchos equipos han sufrido aquí, incluyendo algunos de los mejores del mundo. Estamos en una posición increíble: la semifinal de la Champions. Ahora tenemos que jugar frente a nuestra afición, está en nuestras manos”.
“Me veo cerca de la final, tengo toda la ilusión”, concluyó Johnny Cardoso, uno de los gregarios del “Cholo” Simeone, estimulador del hambre de un Atlético terrenal, pero tenaz como ninguno.







