Pilotos y escuderías exigen seguridad con ajustes al nuevo reglamento de la Fórmula Uno
El accidente de Oliver Bearman en Suzuka, anticipado por los conductores dado el riesgo que generan las diferencias de velocidad en carrera de los motores híbridos, impone un debate sobre prevención de riesgos a la categoría reina del motor. La FIA prometió atender las críticas durante el receso por la guerra de Oriente Medio.
Los pilotos de la Fórmula Uno advirtieron desde la primera fecha de la temporada, en Australia, que las grandes diferencias de velocidades en carrera de los nuevos motores híbridos los exponen a innumerables situaciones de riesgo al volante.
Distintos niveles en las cargas de baterías en las unidades de potencia del nuevo reglamento (50% eléctricas a partir de este año) favorecen los adelantamientos en pista, a cambio de la seguridad según sus protagonistas. Este domingo, en el Gran Premio de Japón, el británico Oliver Bearman (Haas) sufrió el primer incidente causado por los problemas de la polémica normativa actual.
El inglés conducía detrás de Franco Colapinto (Alpine) cuando activó el “modo turbo”, un impulso de energía que permite usar la máxima potencia de la batería, justo cuando el piloto argentino, apenas unos metros adelante, bajó su ritmo por haber agotado la reserva energética de su monoplaza. El de Hass esquivó el impacto, pero perdió el control del vehículo y se estrelló contra las barreras de contención.
“Fue aterrador, hubo un exceso de velocidad enorme, es parte de estas nuevas regulaciones y tenemos que acostumbrarnos porque esto es algo que no habíamos visto antes en la F-1”, describió Bearman. “Pudo haber sido mucho peor. Ya hemos hablado de reducir los cambios de velocidades y no se puede ignorar este accidente. La seguridad siempre es lo más importante”, apuntó Ayao Komatsu, director de la escudería estadounidense.
Las carreras del 2026 se definen por gestión de energía eléctrica y los riesgos de este escenario se evidenciaron antes. Hace tres semanas, el propio Colapinto esquivó por centímetros un impacto con Liam Lawson (RB), quien se estancó en la salida del GP de Australia, mientras que la mayoría de los equipos presenta problemas electrónicos y de fiabilidad durante cada fin de semana de competencia.
En Suzuka, el retiro de Bearman favoreció al triunfo del Mercedes de Kimi Antonelli y perjudicó a su coequipo George Russell. El italiano estiró hasta el límite el cambio de neumáticos y quedó como líder detrás del auto de seguridad invocado para retirar al Haas del circuito japonés, mientras que el británico, hasta entonces el líder de la carrera, entró a boxes una vuelta antes y quedó rezagado entre los McLaren y Ferrari.
Antonelli cosechó una victoria contundente, ganó su segunda carrera y se va al receso por la guerra en Medio Oriente como el líder más joven en la historia de la categoría con 19 años. “Aún es pronto para pensar en el campeonato, tenemos que ensayar mejor las salidas y seguir mejorando”, dice el líder de la clasificación individual. “Podría haber ganado pero todo lo que podía salir mal, sucedió”, lamentó Russell, quien se quedó afuera del podio.
Oscar Piastri (McLaren) celebró finalizar su primera carrera en la temporada en el segundo puesto, mientras que su compañero Lando Norris finalizó quinto. Por el “Cavallino Rampante”, Charles Leclerc remató tercero y Lewis Hamilton sexto.
Solo Mercedes y Ferrari se mantienen como defensores del reglamento híbrido en la F-1. El resto de las escuderías creen que las nuevas regulaciones llegaron a un punto límite en seguridad y entretenimiento. “No se siente natural para un piloto de carreras. Intento adaptarme pero no es agradable la forma en que tienes que correr. Es realmente anti conducción”, criticó duramente Max Verstappen (Red Bull), quien se refirió a los rumores de que podría dejar la categoría a fin de año. “Siempre ha sido mi pasión pero ahora pienso si realmente merece la pena, ¿Disfruto más en casa con mi familia o ver más a mis amigos?”, se cuestionó Max, octavo en Japón, detrás de Pierre Gasly (Alpine).
“Las curvas rápidas ahora son puntos de recarga, es una nueva Fórmula Uno y te puede gustar más o menos pero desaparecerán curvas rápidas espectaculares como la de Australia, “Eau Rouge” (de Spa-Francorchamps) e incluso Suzuka. Ahora el piloto no empuja, es frustrante”, explica Fernando Alonso (Aston Martin).
Para Carlos Sainz (Williams) es obligatorio tomar medidas durante el largo receso hasta el GP de Miami en mayo. “Lo advertimos, este tipo de accidentes siempre van a ocurrir y tenemos que encontrar una solución mejor que no genere esas enormes velocidades de cierre y una forma más segura de competir, necesitamos cambiar algo pronto. Como pilotos, hemos sido extremadamente claros en que el problema no es solo la clasificación, también es la carrera, y sabíamos que este tipo de accidente iba a ocurrir tarde o temprano”.
Andrea Stella, director de McLaren, también sostiene que “la seguridad debería pasar al tope de la agenda. No queremos esperar a que ocurran más cosas para poner en marcha acciones. Hoy ha pasado algo y por suerte Oliver (Bearman) salió de allí solo con algunos moretones. Tenemos la responsabilidad de poner en marcha acciones que desde el punto de vista de la seguridad”.
Vía comunicado, la Federación Internacional de Automovilismo avisó que “cualquier ajuste requiere una simulación cuidadosa y un análisis detallado. Este reglamento incluye, por diseño, una serie de parámetros ajustables, especialmente en lo relativo a la gestión energética, que permiten la optimización basada en datos reales. mejor resultado posible para el deporte y la seguridad siempre será un elemento central de la misión de la FIA.”.
Durante abril se programaron varias reuniones entre los entes que componen la categoría reina del motor para evaluar ajustes al reglamento. La Fórmula Uno tiene un largo descanso para reflexionar en los errores.
Matías García
es colaborador en Deportes El Mercurio. Periodista de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, con experiencia en coberturas y transmisiones deportivas.







