Santiago de Chile.   Mar 29-09-2026
19:44

Daniela Ortega: “Todos nos sacrificamos de alguna forma para lograr esto”

La tenimesista de 28 años ganó tres oros en los Sudamericanos de Santa Fe, fue una de las grandes figuras de la delegación y, en una larga escala en España antes de viajar a China, repasa sus triunfos, su vida en soledad en Europa, la proyección olímpica y la superación psicológica por sus lesiones de espalda: "Me costaba mucho luchar en los partidos, me bajoneaba muy rápido”.
Foto: EFE
José Contreras28 de septiembre, 2026
De entrada, Daniela Ortega corrige. "En todos lados dicen que repetí lo de Asunción y no es así. En Asunción fueron tres oros y un bronce, ahora en Santa Fe fueron tres oros y una plata. Mejoré", explica la tenimesista, una de las grandes figuras del Team Chile en los recientes Juegos Sudamericanos.

La deportista de 28 años se alzó como una pieza clave en la disciplina y en la histórica cosecha de medallas de la delegación nacional, pero no tendrá el tiempo suficiente para disfrutarlo: mientras atiende a “El Mercurio”, está lavando ropa en Alicante antes de otro largo viaje.

“Todavía estoy asimilando todo lo que pasó la semana pasada. Imagínate, vengo muerta, estoy aquí lavando y secando mi ropa, me voy ahora a China... Es un no parar. Pero estoy contenta, orgullosa. Siento que la palabra con la que me quedo de este torneo es valentía”, dice.

—¿Alguno de los tres oros fue más difícil de conseguir?

“Todos. En el dobles mixto, perdíamos 2-0 contra los brasileños, Gustavo Gómez venía de perder su individual y le dieron un “descanso” de cinco minutos para que se recuperara. Entró un poco desconectado y en esto tenemos que ser los dos, no lo dejé de apoyar, ganamos el set y volvimos a conectar para darlo vuelta. En mi individual, en semifinales me tocó con otra chilena, Valentina Ríos, y tuve que dar vuelta un 3-2. Fue terrible para mí. Y en la final, me tocó con una chica (la brasileña Giulia Takahashi) que fue mi bestia negra por mucho tiempo, pero entré concentrada y gané 4-0. Y los equipos, bueno, qué decir. En los grupos perdíamos 7-5 con Venezuela, me tocó el último partido y gané 3-0 (cada ser valía un punto), lo mismo con Argentina en semifinales, que entré a jugar 6-6 y mi rival (Candela Molero) es una de mis grandes amigas del deporte”.


—Por eso habla de valentía, imagino...

“Claro. De hecho, con la ‘Vale’ dormíamos en la misma pieza en la villa, siempre la estuve apoyando, eran sus primeros Juegos y, en la final por equipos, le dije que entrara, luchara y que no importaba si ganaba o perdía, que era lo que más le preocupaba. Le di harta confianza y mira cómo ganó su partido, increíble. Así salió el resultado 8-0 contra Brasil”.

—Seis medallas, tres oros, ganan el medallero específico, aparece una nueva jugadora como Valentina. Habla bien del proceso del tenis de mesa.

“Estamos haciendo un trabajo enorme, toda la selección quedó feliz. Todos vivimos en Europa, apoyados por el IND, el COCh y la federación, justamente para que lleguemos preparados de la mejor forma. No es fácil, estamos solos acá, lejos de nuestras familias. Todos nos sacrificamos de alguna forma para lograr lo que estamos logrando ahora”.

—¿Cómo es su rutina en Europa?

“Vivo acá desde los 17 años, en España desde... No sé, ya perdí la cuenta, unos cuatro años. Entreno todos los días, aunque por mis lesiones de espalda muchas veces debo controlar las cargas. Tengo artropatía lumbar, o sea, se me están degenerando los últimos dos discos, una oprotusión y sufro de dolor. Me gustaría entrenar más, pero no puedo, tengo que evaluar esas cargas. Ya tengo tres operaciones, la última en febrero, en la espalda y una en la mano derecha, por rotura de fibrocartílago triangular, todas por el deporte”.

Estoy contenta, orgullosa. Siento que la palabra con la que me quedo de este torneo es valentíaDaniela Ortegatenimesista chilena

—¿Esa operación cambió la proyección para Santa Fe?

“Sí, o sea, cuando tuve la última crisis de dolor del disco, me dijeron que me tenía que intervenir y para mí fue como ‘¿en serio?’. Pasé un proceso díficil, me fui cayendo. Pero gracias a la psiquiatra Carolina Labbé, que fue una persona muy importante, pude llegar mejor preparada. Estaba muy baja y desde que empecé a trabajar con ella en julio he visto un cambio importante en mí”.

—Esos momentos bajos, ¿se refiere a dejar la actividad?

“No, me costaba mucho luchar en los partidos, me bajoneaba muy rápido, más que nada eso”.

—Otro momento de valentía. Y ahora, de viaje de nuevo.

"Esto no para. Venir acá, lavar ropa y partir a China a seguir compitiendo. Es difícil porque una sigue con la emoción de los Juegos, me hubiera gustado pasar por Chile unos días, estar con mi familia y devolverme, pero me di cuenta que estaba este campeonato, el China Smash, y no puedo faltar. Es, para compararlo, como uno de los Grand Slam del tenis, van los 120 mejores del mundo en singles y los top 24 en dobles y estaré con Paulina Vega en dobles, Gustavo en mixtos y jugaré la qualy. El objetivo no es ganarlo, es muy difícil, pero sí ganar puntos para los Juegos Olímpicos”.

—¿Ese es el gran objetivo de su carrera ahora?

“Sí, me gustaría llegar. En los dos ciclos anteriores no pude llegar, así que espero que sea para Los Angeles y para eso buscamos los puntos. Después de China, vamos al Panamericano específico de Lima, donde estamos al debe con Gustavo en el mixtos. Hemos ganado muchas cosas, pero cuando jugamos ese torneo lo hacemos horrible, espero que se pueda dar”.
José Contreras

es colaborador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad Uniacc con énfasis en el polideportivo, ha cubierto eventos como los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, Juegos Sudamericanos, el MotoGP, el mundial de Rally y certámenes de fútbol, tenis y otras disciplinas.

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