Santiago de Chile.   Mié 28-01-2026
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Sin enojarse con Natalia

Su sanción por doping ha despertado críticas. Una situación difícil se le presentará cuando deba participar en reuniones internacionales sobre dopaje. Pero algo es claro: ella, así como no pidió la prueba B y asumió, esta vez no pidió el ministerio y asumirá.
Foto: Mariola Guerrero
Edgardo Marín27 de enero, 2026
Hace más de veinte años que Natalia Duco empezó a darle alegrías al deporte chileno. En todas las edades y en tantos lugares. Desde torneos de menores a Juegos Olímpicos. Desde San Felipe al mundo. Reina de la Bala y frecuente habitante del podio.

Hoy, cuando nuevamente aparece en las portadas, tiene 36 años. Tenía 15 cuando ganó el Campeonato Nacional de Atletismo de Menores con 12,54 metros. Y vamos mejorando la distancia: 12,64 metros en Guayaquil para ganar la medalla de plata. En el ranking nacional de ese año: 13,03.

Dos años más tarde, en el Mundial junior de Beijing, la sanfelipeña, dio dos años de ventaja (17 contra los 19 de la categoría) y tras clasificar a la final, en esta instancia fue la última entre 12 atletas. Una gran ganancia en experiencia.

Lo que sigue en su carrera es una suma constante de marcas, premios y distinciones. Todo merecido con creces por esfuerzo y disciplina. Esa notable carrera se estrella brutalmente en 2018 cuando, en abril, es sancionada por el Tribunal de Expertos en Dopaje con tres años de suspensión.

La acusación fue por uso de la sustancia GHRP-6, un compuesto de uso no aprobado en humanos (solo en investigación y ciertos usos veterinarios), que produce varios efectos: estímulo a la glándula pituitaria para producir hormonas de crecimiento, gran apetito, recuperación y reparación de tejidos.

Natalia Duco no pidió la revisión de la Prueba B, por lo que aceptó la acusación de inmediato. La Prueba B rara vez salva al atleta, salvo en raros casos excepcionales, como la histórica “salvada” de Marion Jones, que hace diez años dio positivo por EPO (eritropoyetina) que no apareció en la prueba B.

La sanfelipeña no la pidió y tras cumplir su castigo dio charlas motivacionales. Tras su paso por Lanco y Valdivia dijo: “Fue increíble, un grupo de jóvenes muy motivados y con mucho talento, y lo más lindo es que ellos pudieron escuchar mi historia, mi charla, participar, hacer preguntas, así que creo que fue un lindo momento”.

Natalia se lo podrá contar a su hijo y podrá ubicar esos momentos junto con su título de sicóloga, su trofeo de ganadora del programa Master Chef Chile 2020 y sus pinturas que luce en su casa.

Y junto, seguramente, a las fotos en que aparecerá integrando el gabinete del Presidente electo, José Antonio Kast, cuando se constituya oficialmente.

Del podio al Ministerio del Deporte.

Su sanción por doping ha despertado críticas. Una situación difícil se le presentará cuando deba participar en reuniones internacionales sobre dopaje. No será cómodo y habrá que ver cuál será la reacción de las organizaciones. Pero algo es claro: ella, así como no pidió la prueba B y asumió, esta vez no pidió el ministerio y asumirá.

Cualquier reclamo, el Presidente electo.

Edgardo Marín

es periodista egresado de la Universidad Católica, donde estudió a la par de su trabajo periodístico. Ha sido reportero y comentarista en diarios, revistas, radios y canales de televisión, además de investigador y autor de libros de historia del fútbol. Premio Nacional de Periodismo de Deportes 1993.

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