La última “locura” de Diego Sánchez divide al gremio de porteros
Diego Sánchez se robó la película en la final
de
En una era donde la tecnología, el análisis y el equipamiento son parte esencial del puesto, la estrategia del “Mono” resulta inusual.
El propio Sánchez explicó tras la final
que se inspiró en lo realizado por el portugués Ricardo Pereira, quien en
La medida adoptada por el
arquero coquimbano abrió el debate entre históricos exguardametas.
El exseleccionado nacional
Leopoldo Vallejos es crítico con el “Mono”. “No me gustó para nada lo que hizo.
Creo que fue innecesario el show; Coquimbo y Sánchez podrían haber ganado igual
con guantes y no pasaba nada”, señala.
Óscar Wirth, exmeta de
El “Polo” Vallejos apunta
al riesgo físico de la decisión. “Cuando niño jugué sin guantes, pero por
necesidad, no por gusto. Hoy no se usa atajar sin guantes porque es peligroso:
los remates son muy fuertes y si te pilla un dedo en mala posición te lo puede
fracturar”, explica.
Y aunque se opone, Wirth
comprende al personaje que ha creado Sánchez. “Entiendo que tiene una
personalidad exuberante y quizás eso explica esta decisión. A lo largo de los
años esas excentricidades le han permitido conseguir cosas. Si no ganara
títulos, no estaríamos hablando de Diego Sánchez. En Coquimbo se le ve cómodo y
ese ambiente también lo potencia para este tipo de excentricidades”, asegura.
Entre los que apoyan, asoma
Nicolás Peric. “Nunca me había tocado ver algo así, pero como dicen por ahí,
para ganar todo vale. Por su personalidad se podía esperar algo así y
finalmente le dio el triunfo”, comenta el exguardameta de Rangers.
En la misma línea se
manifiesta Marcelo Ramírez, exmeta de Colo Colo. “Me gustan los jugadores
distintos, sobre todo en el puesto de arquero. Hacer algo diferente te da
confianza y energía, especialmente en una tanda de penales de una final. Le dio
un plus, más coraje”, afirma.
Para el recordado “Rambo”,
“Sánchez le da alegría al fútbol, es histriónico: el color de pelo, los bailes
en la cancha... Esto es como si un jugador fuera descalzo a patear un penal. El
tema es que si Coquimbo perdía, la historia sería otra. Como salió campeón,
queda como una anécdota más”.
“Vaya a saber uno qué les
provocó a los rivales”, desliza Ramírez. “No sé si los sacó de foco, lo único
claro es que le resultó”, opina Peric sobre la eventual distracción que
significó para los ejecutantes, mientras que Wirth cree que “para jugadores
acostumbrados a la presión, como los de







